<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679</id><updated>2012-01-12T11:19:32.487-08:00</updated><category term='Reflexiones y experiencias'/><category term='Mis relatillos'/><category term='Historias para peques'/><category term='esos locos bajitos'/><category term='Te dedico una entrada'/><title type='text'>UN PELLIZQUITO DE SUEÑOS</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>36</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-2743608070520244193</id><published>2011-12-24T01:50:00.000-08:00</published><updated>2011-12-23T16:50:17.169-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Carta a Papá Noel</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-yBqon6s-A4A/TvUaum5984I/AAAAAAAAAQE/NxXUeTY0A4A/s1600/carta.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" rea="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-yBqon6s-A4A/TvUaum5984I/AAAAAAAAAQE/NxXUeTY0A4A/s320/carta.jpg" width="238" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Querido Papá Noel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año he sido muy bueno. &lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Como ves, he mejorado mucho en lo de escribir. Eso es porque ya estoy en tercero de primaria. Mi &lt;em&gt;profe&lt;/em&gt; dice que soy un niño listo y obediente, pero como tú lo sabes todo, ya estarás enterado de que también soy algo despistado: a veces no hago los deberes o me dejo el cuaderno en casa, sobretodo si pasan Cosas Malas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Me como&amp;nbsp;todo lo que me dicen las cuidadoras del &lt;em&gt;come &lt;/em&gt;o mi mamá. Bueno, casi todo, pero lo que me dejo es porque todo el día tengo angustia y no me apetece llevarme nada a la boca. &lt;br /&gt;Sé que sigo mojando la cama después de tener una pesadilla o de escuchar Cosas Malas, pero al menos limpio yo solito las sábanas.&lt;br /&gt;Con mi hermanita Nuria me porto muy bien: comparto mis cosas, juego con ella y le enseño a tratar bien a sus muñecas (aunque no me hace caso). La cuido todo lo que puedo y trato de hacerla reir cuando pasan Cosas Malas.&lt;br /&gt;Por todo eso, creo que me merezco un regalo muy especial. Este año no quiero pedirte juguetes. Sé que todos los niños de mi cole van a pedir juguetes. La mayoría quieren juegos para la Wii o la Nintendo DS. Algunos prefieren Legos, el Saxo McQueen teledirigido, figuritas de Bob Esponja... Y casi todas las chicas quieren a las Monster High y sus accesorios. Pero yo no quiero jueguetes. Los juguetes pueden comprarse con dinero, y el dinero lo pueden conseguir las personas. Lo que yo quiero es algo que sólo puede conseguir alguien mágico, igual que tú. No te enfades si no te gusta la idea, ¿vale? &lt;br /&gt;Quiero que te lleves a mi papá. Sé que los niños buenos tienen que querer a sus papás, pero yo estoy cansado de querer al mío. Estoy cansado de seguir queriéndole aunque le grite a mi mamá. Aunque llegue borracho y con manchas de pintalabios rojo, y luego le diga a mi mamá que busca&amp;nbsp;fuera de casa lo que no le da ella, porque ella es una inútil que está gorda y que&amp;nbsp;la comida que hace es una M,&amp;nbsp;y&amp;nbsp;la llama la&amp;nbsp;palabrota más grande, esa que empieza por la letra P. Me canso de quererle aunque todas las noches tire a mi mamá sobre el suelo, y le quite la ropa y le haga cosas que no entiendo mucho pero que sé que ella no quiere hacer, sobretodo cuando Nuria y yo estamos despiertos. Me resulta agotador quererle cuando esucho &lt;em&gt;PLAF, PUM, &lt;/em&gt;&lt;em&gt;PLAF, ZAS,&lt;/em&gt; en la habitación de al lado, y al día siguiente mi mamá tiene morados por toda la cara y en los brazos. Me quedo sin fuerzas para quererle cuando imagino que mi mamá se está rompiendo, igual que se rompen las muñecas de Nuria cuando ella les&amp;nbsp;estira del pelo y&amp;nbsp;les pega. No puedo quererle si por su culpa mi mami va a ser una muñeca rota.&lt;br /&gt;Perdóname, Papá Noel, pero ODIO a mi papá. Aunque eso me convierta en un mal niño, a ti no puedo mentirte. Odio que diga a los familiares, a los amigos y a los vecinos cuánto nos quiere y cuánto trabaja para darnos lo mejor. Y odio que toda esa gente diga que es un buen hombre. Lo siento, de corazón. No quiero ser malo. Pero menos le quiero a él.&lt;br /&gt;Por eso te ruego que te lo lleves, aunque nunca vuelvas a regalarme nada más por haber sido malo ahora. Pero si te lo llevas, te aseguro que después sólo podré ser bueno: no tendré nada de que preocuparme, así que nunca me olvidaré de los deberes. Como no tendré angustia, jamás me dejaré nada de comida. Como se acabarán mis pesadillas, no volveré a ensuciar la cama. Y como Nuria ya estará feliz, me saldrá genial lo de enseñarle a tratar bien los juguetes.&lt;br /&gt;Papá Noel, sé bueno conmigo estas Navidades en las que yo estoy siendo malo, y yo dejaré de serlo en cuanto acaben de pasarnos Cosas Malas. Por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besos para ti y para los renos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Firmado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;u&gt;Javi&lt;/u&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-2743608070520244193?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/2743608070520244193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=2743608070520244193' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2743608070520244193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2743608070520244193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2011/12/querido-papa-noel-este-ano-he-sido-muy.html' title='Carta a Papá Noel'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-yBqon6s-A4A/TvUaum5984I/AAAAAAAAAQE/NxXUeTY0A4A/s72-c/carta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-7584541633776324256</id><published>2011-11-08T03:00:00.000-08:00</published><updated>2011-11-08T03:00:11.420-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/--mRn7sdg1dY/TrkHYmxErrI/AAAAAAAAAP4/OBgTK5CWeD8/s1600/P8110161.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" ida="true" src="http://4.bp.blogspot.com/--mRn7sdg1dY/TrkHYmxErrI/AAAAAAAAAP4/OBgTK5CWeD8/s320/P8110161.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ocho de noviembre de 1991. Aunque la niña aún no sabía qué era eso de la fecha, pues tenía tan solo tres añitos. Pero sí que sabía que aquel día era especial. Bien que lo notaba en los nervios que le hacían cosquillitas en la barriga. Iba de la mano de papá, con su tía unos pasos más alante. Subieron unas escaleras, despacio, puesto que sus cortas piernas no podían ir al ritmo de las de sus familiares adultos. Pasillos silenciosos, y una puerta. Papá abre la puerta y en una cama está mamá. La niña quiere mucho a mamá, pero no es a ella a quien quiere ver. Lo que le interesa es esa cosa pequeña que hay a su lado. Esa cabecilla llena de pelo negro que está quietecita en la cuna. Lleva mucho tiempo deseando conocerla, pero ella no quería salir de la tripa de mamá. Al fin se ha decidido a salir al mundo a conocer a toda esa familia que esperaba con alegría su llegada. Por fin ha llegado el día en que la niña puede conocer a la famosa Ana Sheila, esa hermanita de la que tanto han hablado los últimos meses en casa, que ella llegó a ver en una tele en blanco y negro que tenía el médico (aunque más que una niña, esa cosa de la pantalla parecía una cesta). "¡Ya soy una hermana mayor!", pensaba la chiquilla, emocionada. Sin embargo, la ilusión la tenía paralizada, no podía decir apenas nada, y aunque sus papás la instaban a acercarse a la cuna a ver al bebé, ella no conseguía casi moverse. Al final pudo hacerlo y vio, por primera vez, la carita que más le iba a gustar durante toda su infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carita a la que "cuidaría" al principio. El bebé cuando jugaba a las mamás, la alumna cuando jugaba a profes. La que le rompería sin querer los recortables o "su diente más bonito" pero luego vendría a abrazarla y a pedirle perdón. La que se pasaría las noches en vela en la cama de al lado, hablando de cualquier cosa, imaginando cualquier historia. La que siempre la acompañaría y aquella con la que casi nunca pelearía (y si acaso lo hacían, acabaría siendo taaaan divertido como una guerra de escupitajos en la que todos los gapos irían a parar a la torpe hermana pequeña que no sabe ni escupir, muahaha). Su cómplice cuando hablaran de chicos guapos; consejera si hay corazones rotos. Ladrona profesional de ropa y maquillaje. Prestadora profesional de ropa y maquillaje. La bailarina más guapa de cualquier escenario.&amp;nbsp;La psicóloga personal de su hermana mayor aún cuando no había decidido ni qué estudiar y solamente era un "despojo social" (payasita). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mejor hermana del mundo. MI AMIGA HERMANA PARA SIEMPRE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya han pasado veinte años exactos desde que te vi la primera vez, Anita. Y ese día me enamoré de ti, y desde entonces no he dejado de quererte ni un solo segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡FELICIDADES!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-7584541633776324256?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/7584541633776324256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=7584541633776324256' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7584541633776324256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7584541633776324256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2011/11/ocho-de-noviembre-de-1991.html' title=''/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/--mRn7sdg1dY/TrkHYmxErrI/AAAAAAAAAP4/OBgTK5CWeD8/s72-c/P8110161.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-4438171725141039831</id><published>2011-07-29T13:02:00.001-07:00</published><updated>2011-07-29T13:24:04.778-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Alejandro, mi bichejo favorito</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Sp2gzOwaW7g/TjMSDuxaFlI/AAAAAAAAAP0/ReBDgCW5rYc/s1600/IMAG0254%2B-%2Bcopia.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 320px; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634867414074791506" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-Sp2gzOwaW7g/TjMSDuxaFlI/AAAAAAAAAP0/ReBDgCW5rYc/s320/IMAG0254%2B-%2Bcopia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Hace ya bastante tiempo hablé de mi primo Izan, el más enanito de mi familia. Pero creo que nunca he hablado de mi chico grande: Alejandro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Álex es para mí el niño más especial del mundo. Ojo, adoro a Izan igual, pero mi Bicho fue el primer primo pequeño que nació teniendo yo uso de razón (casi 16 añetes). Hacía mucho tiempo que yo anhelaba tener otro pezqueñín en la familia, por eso su llegada fue tan mágica. Recuerdo la primera vez que lo vi, en el hospital de San Juan, al día siguiente de su nacimiento... Un renacuajillo rubio de ojos azules (cosa que costaba de ver, ya que ese día apenas los abrió).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he tenido más o menos claro que quería estudiar Magisterio, pero al mismo tiempo dudaba entre otras opciones. Me interesaba la Psicología y el Periodismo (el de verdad, no las mamarrachadas que se hacen llamar así hoy en día). También me atraían Filología Hispánica o Inglesa. Y aunque en el fondo sabía que mi vocación eran los mañacos, fue aquí mi mocito (junto con otra experiencia que en alguna ocasión explicaré y que tuvo lugar unos meses después de aquel 14 de mayo que lo vio nacer) el que terminó de convencerme. Jugar con él, hacerle "cucamonas", las ansias que tenía por enseñarle a hacer cosas y la satisfacción de verle aprender... Todo eso constituyó uno de los dos "empujones" que me llevaron a ser seño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta curioso, el otro día hablé con él de estos asuntillos. Tiene ahora siete años, y le encanta quedarse a dormir en mi casa y jugar a TODO lo jugable. Y yo, aunque termino hecha polvo y con necesidad de oxígeno (o casi), estoy encantada. En una de esas ocasiones en las que invade mi casa y me roba la energía, me dijo que él también quería ser profe (además de futbolista, of course, que mi niño es un culé de pura cepa como su prima). Yo le conté lo que él fue parte importante en mi decisión de serlo, y que estaba deseando poder trabajar de maestra de verdad y no sólo en el comedor. Él, con la curiosidad normal en un pitufo de su edad, me preguntó el motivo por el que no ejercía como profe, y yo me maté a explicarle con palabras que él pudiese comrpender que como hay mucha gente que estudia para ser maestro, no hay clases para todos y tenemos que hacer exámenes un poco complicados y que muy pocos consiguen hacerlo lo suficientemente bien. Y, ¿sabéis qué me contestó?: "Jolín, prima, pues entonces creo que voy a ser sólo futbolista, porque si tengo que hacer tantas cosas como tú para que al final no me dejen trabajar, mejor no soy profesor y me dedico al fútbol nada más".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin palabras, me quedé. Me reí mucho, porque mi peque siempre me hace reir, pero lo cierto es que, al paso que vamos, los niños del mañana tendrán más posibilidades de fichar en un equipo medio bueno que de conseguir plaza en unas oposiciones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que me voy de tema: lo que quería decir es que estoy segura de que haga lo que haga, mi Álex va a triunfar en la vida y alcanzará las metas que se proponga, por ser el niño más guapo e inteligente del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quiero, Bichejo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-4438171725141039831?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/4438171725141039831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=4438171725141039831' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4438171725141039831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4438171725141039831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2011/07/alejandro-mi-bichejo-favorito.html' title='Alejandro, mi bichejo favorito'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Sp2gzOwaW7g/TjMSDuxaFlI/AAAAAAAAAP0/ReBDgCW5rYc/s72-c/IMAG0254%2B-%2Bcopia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-2394522014168708261</id><published>2011-03-01T02:55:00.000-08:00</published><updated>2011-03-01T07:03:56.993-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Cincuenta años soñando juntos</title><content type='html'>En mi última entrada ya adelanté que pronto iba a suceder algo muy bonito y que me tenía ocupadilla... Pues bien, ha llegado el momento de hablar ello. Es algo que lleva ilusionándonos a toda la familia desde hace varios años, cuando a mi abuelo se le ocurrió hacer una cosa maravillosa: pedirle a mi abuela que volviese a casarse con él. Pues sí, mis abuelos son de esas pocas afortunadas personas que consiguen aguantarse durante cincuenta tacos y siguen amándose como el primer día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que ya hablé hace muchísimo tiempo por aquí de mis abuelos. Son otros padres para mí. Viven en el mismo edificio que yo. Es más, mi única tía por parte materna también vive aquí con su marido y sus tres hijos, así que somos una familia, como dice mi primo mayor, tipo clan gitano: estamos siemrpe unidos, los problemas de unos son los de los otros... ¡Y somos bastante escandalosos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando de niñas nos aburríamos mi hermana y yo, cogíamos las escaleras ys ubíamos en un minutos los dos pisos que nos separan de ellos para jugar en su casa. Cda vez que mis padres tenían que salir, ellos nos han "adoptado". Los fines de semana nos turnábamos con mis primos para dormir allí: viernes los chicos de Juani, sábado las chicas de Cati. Y por la mañana, los que no habían dormido allí iban corriendo para tomar con sus &lt;a href="mailto:prim@s"&gt;prim@s&lt;/a&gt; el desayuno de mi abuela: un cola-cao con papajotes (comida típica del pueblo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos, que para mí no puede ser más especial nada que las bodas de oro de mis yayos. Encima...¡ he sido la madrina! Y claro, yo, que soy una persona con cero importancia, que jamás he hecho algo así vistosillo... Estoy que no quepo en mí de alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, este sábado ha sido precioso... Lleno de sorpresas. Un par de semanas antes, les anunciamos que harían una segunda luna de miel a Málaga (a mis abuelos les encanta Andalucía, para eso es su tierra, y mi abuela la pobrecita no está para irse mucho más lejos...). Ellos no estaban muy convencidos, porque los dos solos, con mi abuela pachuchilla, y tan lejos... Lo que no sabían era la sorpresa que les aguardaba en el lugar del que salía el autobús, al día siguiente de la boda...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo sábado, 50º aniversario de su enlace, nos vestimos todos de punta en blanco, la madrina (moi) con el novio, el padrino (mi primo mayor) detrás con la novia... Toda la familia siguiéndonos: las hijas, el resto de nietos, yernos, hermanos y cuñados y de los novios, la novia de mi primoy el mío, más vecinas, dos amigas de mi prima y mis queridas Nenukys.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ceremonia fue un poco... ¡de película!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-QRwTMHAJK7Y/TWzXsOkOsHI/AAAAAAAAAPI/zCzuRII6A6Q/s1600/Copia%2B%25282%2529%2Bde%2BsabadOOOOOO%2B2011%2B001.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5579071193229471858" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-QRwTMHAJK7Y/TWzXsOkOsHI/AAAAAAAAAPI/zCzuRII6A6Q/s320/Copia%2B%25282%2529%2Bde%2BsabadOOOOOO%2B2011%2B001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-0DG5drIFAbE/TW0GuvMtDFI/AAAAAAAAAPQ/_4lgmxJc0so/s1600/Copia%2B%25283%2529%2Bde%2BsabadOOOOOO%2B2011%2B001.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5579122913395412050" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 216px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-0DG5drIFAbE/TW0GuvMtDFI/AAAAAAAAAPQ/_4lgmxJc0so/s320/Copia%2B%25283%2529%2Bde%2BsabadOOOOOO%2B2011%2B001.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;- La novia acabó entrando por el pasillo antes que el novio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sabíamos cuándo teníamos que leer mi hermana, mi prima y yo, salimos improvisando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La novia no llevó el ramo de flores precioso que habíamos preparado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me equivoqué y fui a tomar la Hostia con toda la familia, cuando la madrina tiene que quedarse junto a los novios (se nota que no estoy yo muy puesta en temas eclesiásticos :s)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La novia estaba resfriadísima y leyó con voz de camionero los votos. Además, tiene la vista fastidiada y no veía apenas las letras, por lo que el cura tuvo que ir soplándole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El novio interrumpió al cura para preguntarle si luego podían subir sus dos nietas pequeñas (mi hermana y mi prima) a leer unas cosillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando subieron las dos a leerlo, mi prima se emocionó y acabó llorando. Su padre subió para solucionarlo y acabarlo él, pero también se puso a llorar y así, el segundo escrito quedó sin ser leído de forma muy... extraña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo mejor de todo: nos olvidamos los anillos. Sí, sí... El cura: "Y ahora pasamos al intercambio de anillos". Allí todo el mundo mirando a mi madre, que era quien los llevaba. Y ella llorando buscando los anillos dichosos. Que no aparecían. Total, que resulta que los había sacado para enseñárselos a su prima, y no los volvió a guardar. Toda una anécdota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todos estos... imprevistos, salimos a recibir la lluvia de arroz, novios y padrinos detrás, que acabamos peor que ellos... Los cuatro repletos de arroz, y yo, con mi vestido negro, llena de marcas blancas, como los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comida, muy buena, comí hasta senti dolor de barriga por la presión. Y me encantó verlos emocionados con las sorpresas: un álbum digital con fotos escaneadas que preparamos mi mami y yo de su juventud, de sus hijas de peques, de sus nietos de peques... Luego un vídeo-cuento que les hice con su historia, narrado como un cuento y grabado con música de fondo, también les hice llorar un poco...Qué mala soy =s&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Después comieron (a mí no mi cabía) una tarta preciosa y repartimos los regalitos: unos espejos para las chicas y unas calculadoras con boli para los chicos que compró mi mami y una parejita de novios viejitos de fieltro que hice yo para cada casa de recuerdito =)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-jwHXOO64M0c/TW0KFQl5JaI/AAAAAAAAAPg/Uq2iRKOJkws/s1600/P3101149.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5579126598851437986" style="WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-jwHXOO64M0c/TW0KFQl5JaI/AAAAAAAAAPg/Uq2iRKOJkws/s320/P3101149.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Quitando el hiper-resfriado de mi yaya, todo muy chulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo mejor: al día siguiente, llevándolos a Alicante para salir a Málaga, con los dos quejándose por no querer ir solos, al bajar del coche de mi padre, ven que mi madre saca la cámara y se pone a grabarlos. Mi abuela, extrañada, pregunta que qué hace mi madre grabando, y en eso que, al girar la esquina, se ve de frente con todos los hermanos de mi abuelos y su cuñada. ¡Toda la familia iba con ellos! Así, ya sí les apetecía irse de vacaciones sin miedo a estar solitos por ahí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, una experiencia preciosa: acompañar a mis segundos papis en el segundo día más especial de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WNv0ZXcbofc/TW0HNNxkKNI/AAAAAAAAAPY/1N8MqLeGHxQ/s1600/Copia%2B%25285%2529%2Bde%2BsabadOOOOOO%2B2011.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5579123436999157970" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 215px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-WNv0ZXcbofc/TW0HNNxkKNI/AAAAAAAAAPY/1N8MqLeGHxQ/s320/Copia%2B%25285%2529%2Bde%2BsabadOOOOOO%2B2011.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Os quiero, yayos!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-2394522014168708261?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/2394522014168708261/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=2394522014168708261' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2394522014168708261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2394522014168708261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2011/03/cincuenta-anos-sonando-juntos.html' title='Cincuenta años soñando juntos'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-QRwTMHAJK7Y/TWzXsOkOsHI/AAAAAAAAAPI/zCzuRII6A6Q/s72-c/Copia%2B%25282%2529%2Bde%2BsabadOOOOOO%2B2011%2B001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-4814568539766761141</id><published>2011-02-07T03:08:00.000-08:00</published><updated>2011-02-08T10:23:02.728-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esos locos bajitos'/><title type='text'>Frases de niños del comedor</title><content type='html'>Bueno, aunque haga mil que no hable por aquí, ¡sigo viva! Eso sí, entre el trabajo, el comedor, los preparativos DEL GRAN DÍA (del que hablaré en otra ocasión y que tendrá lugar el día 26 de este mes), y hasta hace poco las opos... Sí, hasta hace poco porque resulta que en este país no necesitamos maestros, se conoce, y no dan plazas en ningún lado, apenas... Me consuela que estoy en la bolsa de la Comunidad Valenciana, y rezo porque el año que viene me llamen para hacer alguna sustitucioncilla... ¡Vaya ganas de destrozar nuestra preciosa vocación! =(&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a lo que vamos, que al fin y al cabo puedo estar rodeado de enanos desdentados en el comedor. Mis niños son de 1º y de 2º, es decir, que los más peques han cumplido los seis en 2010 y los más mayores están empezando ahora a cumplir ocho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, ¿cómo no?, ya han empezado a deleitarme con sus ingenuidades, inocencia, candor y toda su gracia. Aquí van algunas de sus frases:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-ANAÏS, 7 años:&lt;br /&gt;Estábamos otra monitora y yo paseándonos por ahí con las tijeras para cortar la carne, y a la otra monitora se le ocurrió hacer la gracia de preguntar: "¿quién quiere que le corte el pelo?". Anaïs, que es un poco pijilla y tiene un pelazo, dijo: "Ay, pues córtame las puntas solo, que las tengo un poco estropeadas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- JAVIER M., 6 años:&lt;br /&gt;Me interesé por saber qué querían ser de mayores, y Javier, como muchos niños de su edad, contestó que quería ser policía. Eso entraba dentro de lo normal, lo que me dejó a cuadros fue que me explicó el motivo: "Así puedo detener a mi padre, qu siempre me castiga".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-ALBA, 7 años:&lt;br /&gt;En el patio empecé con ella a jugar a adivinar animales mediante pistas. Sus pistas fueron estas: "No tiene pelo, sólo una cresta. Además, es más grande que un hotel de cinco estrellas". Yo no podía imaginarme qué animal podía ser, así que me rendí. "Un gorila", me dijo con expresión triunfante. "Pero Alba, los gorilas sí tienen pelo, y sobretodo... ¡Miden menos que un hotel de cinco estrellas!", me quejé. Y ella, con cara de estar mirando a una ignorante, me pregunta: "¿Pero es que tú no has visto King Kon?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-DANYL, 7 años:&lt;br /&gt;Danyl es ucraniano, llegó a España el año pasado y ha aprendido perfectamente el idioma, pero sus erres siguen siendo muy fuertes. Además, es un niño 2muy salao", por lo que diga lo que diga ya consigue hacer reir. Pero este día aún más: Eunice (es nombre de niñ&lt;strong&gt;A&lt;/strong&gt;) tenía un día movidito y no paraba de molestarlo: le daba besos, abrazos, apretones... Y el pobre Danyl, que ya de por sí tiene tirria a la comida española, no avanzaba nada con su plato. De repente, a Eunice no se le ocurre otra cosa que ponerse de espaldas al público de rodillas en la silla, y hacer un calvo. Danyl, asombrado ante tamaña falta de respto en la mesa, viene a chivárseme: "Lorrrrena, Eunice está enseñándome la pichurrrrra".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-JAVI R., 6 años:&lt;br /&gt;Le pregunté si tenía novia, y él, cual estrella televisiva, puso cara de interesante y me dijo que estuvo con Roser. Yo le dije: "¿Y ya no?", "No, me dejó por Nico". Apenada, le dije: "Lo siento... ¿La echas de menos?, a lo que el niño me contrestó: "¡Qué va! Roser ya forma parte de mi pasado, es más ¡todas las novias forman parte de mi pasado!". Futuro "single".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-KENEDI, 7 años:&lt;br /&gt;Un día, Claudia y Alejandra V. estaban peleándose. Alejandra F. me viene apuradísimo a chivarse: "¡Lorena! Corre, Claudia le ha dado a Alejandra V. una patada ahí", afirmó señalándose entre las piernas. Y Kenedi, que siempre tiene que corregir los chivatazos del resto y dar su versión, la contradijo: "Es mentira... Claudia no le ha dado a Alejandra V. una patada en los huevos...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más, señores, que llego tarde a seguir escuchando las grandes frases de estos mocosetes que, como veis, a sus siete años no tienen ni idea de diferenciar niños de niñas... Au revoir!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-4814568539766761141?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/4814568539766761141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=4814568539766761141' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4814568539766761141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4814568539766761141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2011/02/frases-de-ninos-del-comedor.html' title='Frases de niños del comedor'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-3888792522340702620</id><published>2010-11-15T07:01:00.000-08:00</published><updated>2010-11-15T07:08:10.679-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Medalla de bronce en mi especialidad</title><content type='html'>Hoy, estando en una plaza en la que estaban reunidas alrededor de unas mil personas, alguien, cuya identidad desconozco, ha tenido la genial idea de lanzar un petardo borracho, que ha atravesado toda la plaza y ha quemado el pelo de una niña, el culo de una señora, y mi espalda, agujereando mi camiseta. De entre un millar de personas, tan solo dos tienen peor suerte que yo. Debo haber hecho algo malo, pues mi karma me las quiere pagar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-3888792522340702620?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/3888792522340702620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=3888792522340702620' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3888792522340702620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3888792522340702620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/11/medalla-de-bronce-en-mi-especialidad.html' title='Medalla de bronce en mi especialidad'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-544846773071723108</id><published>2010-10-15T00:50:00.001-07:00</published><updated>2010-10-15T01:29:45.537-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>El móvil</title><content type='html'>Esperaba, como siempre, el sonido del teléfono. Pero sólo si al descolgar fuera su voz lo que escuchara. Llevaban tres años de relación, y sus peleas, inapelablemente,  eran como aquella: ella le recriminaba a él algo, él se subía por las paredes, la discusión subía de tono para que el chico acabase desapareciendo unos días, no sin antes llamarla amargada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces llevaba razón él en los enfados. Otras ellas. Pero de cualquier forma, siempre era la muchacha quien debía dar el primer paso a la reconciliación. Y él quien se hacía de rogar hasta que decidía aceptar sus disculpas. Miguel era español, y como tal, había hablado siempre la lengua castellana, pero aún así nunca había aprendido a decir “perdón” en ese idioma.&lt;br /&gt;Al principio, ella solía llamarlo justificándose y rogando que olvidaran los rencores, pero él le contestaba con ironías y soberbia, por lo que se prometió a sí misma que, por más que doliese, jamás volvería a arrastrarse ante él. Así que comenzó a hacer algo peor: dejaba que fuese él quien regresara cuando se le antojara y ambos fingían que no había pasado nada. Ni siquiera tenía derecho a preguntar qué hacía su novio en sus improvisadas ausencias, ya que de ese modo sólo conseguía volver a provocar su enojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, cuando la chica reclamaba el perdón, él no se lo concedía sin humillarla cuanto podía. Pero si era Miguel quien tenía ganas de buen humor, quedaba impune sin siquiera formular una disculpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas estaba aquella tarde, casi anocheciendo: sola, en casa, con la tele encendida pero manteniendo fija la mirada en la pantalla del móvil, malgastando sus esperanzas en vano. De pronto, la luz se encendió. Ilusionada, leyó el nombre de la llamada entrante, para llevarse un chasco: era Noelia, una de sus mejores amigas. Habían quedado todas para cenar esa noche. Ella sería, como de costumbre desde que empezó a salir con Miguel, la única que iba a faltar, así que estaría bien que acudiese. Aunque fuese por una vez. Ante el tonito de reproche de Noelia, acabó accediendo. Se arregló rápidamente y bajó al punto de encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cena tomaron vino. Ella no estaba acostumbrada a beber, por lo que enseguida notó los efectos del alcohol. Ahogó en él a duras penas el recuerdo de su pareja y de cómo la ignoraba, al tiempo que se dispuso a regalarse esa noche solamente a  sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, se despertó con una inusual resaca y pasó varias horas llorando, aumentando así su jaqueca, por la inexistente llamada de Miguel. Entonces oyó el tono de su móvil. De nuevo, se abalanzó desesperada sobre él, y de nuevo cayó en un pozo de desilusión: era un número desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Igual me llama desde otro teléfono”, pensó, y descolgó el aparato con una llamita de esperanza. Ésta se vio truncada cuando, al otro lado de la línea, sonó una voz masculina, pero no la que ella deseaba escuchar. Su interlocutor le dijo que era un chico al que habían conocido ella y sus amigas la noche anterior. Vagamente recordó a Eric, un joven morenito, no muy guapo pero con una sonrisa sincera y afectuosa a quien contó, al borde de las lágrimas, su historia con Miguel. “Qué vergüenza”, pensó sonrojándose. Aunque se tranquilizó cuando recobró otro recuerdo: Eric también le había hecho a ella la confesión de que hacía varios meses que su chica lo abandonó y desde entonces estaba bastante hundido. Aunque resultase cruel, se sentía reconfortada por no ser la única pringada que se enamorase de alguien que no se merecía ese amor.&lt;br /&gt;Mientras pensaba en todo esto, no se dio cuenta de qué le decía su nuevo amigo. Le dijo que si podía repetirle la pregunta, y él le contestó con una invitación a tomar algo esa tarde. “A no ser que te haya llamado ya tu novio”. Ella eludió esa información y contestó sólo que no le venía muy bien. “Resaca”, alegó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada se repitió los dos días siguientes, y ella siempre rechazaba la idea de quedar con él, poniendo excusas absurdas. Aún así, las tres llamadas fueron largas. Eric hacía reír a la chica. Sin embargo, pasaba toda llamada en tensión por si justo en ese momento a Miguel le apetecía hacer las paces, la llamaba, y la encontraba comunicando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras cuatro días sin saber nada de él, se sorprendió que esa mañana, al despertarse, el nudo de su tripa era más débil, y que el anhelo de que Eric la llamase era directamente proporcional a la desilusión porque Miguel no lo hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en ese momento, sonó el timbre de la puerta. Fue a abrir y se encontró cara a cara con Miguel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola, nena. ¿me has echado de menos?- espetó sin mirarle a los ojos al tiempo que la abrazaba.  Ella se zafó de su abrazo. Siempre le había dejado hacer y se llenaba de alivio cuando él volvía así. Pero esa vez no. Sólo pudo sentir repulsión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De menos? Lo que llevo es tres años echándote de más – él la miró, estupefacto-. Mira, Miguel, lo nuestro se ha acabado. No puedo pasarme días esperando que llames o aparezcas. Debo vivir mi vida, no la de alguien que sólo se preocupa por la suya.&lt;br /&gt;Y le cerró la puerta en las narices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*******************************************************************&lt;br /&gt;En la otra punta de la ciudad, Eric marcó el número de la chica. Gruñó algo y lo borró. Ya la había llamado tres veces, no quería ser un pesado. En el fondo sabía que lo rechazaba con excusas, pero quería creer que de verdad tenía compromisos que le impedían tomar con él un triste refresco. Además, ella tenía novio. No le gustaba meterse en medio de una pareja, pero sabía, por lo que ella le había contado, que él no la merecía. Ningún hombre capaz de hacer llorar a su chica merece su amor. Resignado, pensó: “Otra más que echa su vida por la borda por no perder la estabilidad de un novio que, posiblemente, pase muchos años a su lado. Jodiéndoselos todos”. Suspiró. Ni era la primera ni sería la última, tampoco iba a ser él el superhéroe que  la rescatase de una existencia infeliz. Así que decidió no volver a llamarla. Y se sintió fatal porque la chica era, de verdad, muy buena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en ese momento, sonó su móvil. Miró la pantalla y vio que era ella. Sonrió mientras cogía la llamada que supondría el inicio de su nueva y feliz vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-544846773071723108?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/544846773071723108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=544846773071723108' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/544846773071723108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/544846773071723108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/10/el-movil.html' title='El móvil'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-8967792168044903447</id><published>2010-07-18T01:51:00.000-07:00</published><updated>2010-07-19T04:20:18.528-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Culpable. Segunda parte.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por si las moscas, esta entrada es la continuación de la de abajo, así que si queréis leerlo entero, seguid bajando un rato y luego, vuelta "pa' riba" :)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5495175923066052418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TELJYyihn0I/AAAAAAAAAOM/fq_LLQ9tFYw/s320/maltrato1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo logro comprender. Hemos tenido un día perfecto, y por culpa del alcohol, tiene que estropearse. Ojalá no bebiese nunca más... Vale, no suele hacerlo, pero es que cuando bebe más de la cuenta, se vuelve de un paranoico...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es normal que se enfade por esa chorrada? Es cierto que nos hemos reído de él porque se quedase durmiendo de pie, pero es que no es para menos... Es ridículo... Y no voy a llorar, ¿no? ¿Qué quiere que haga? Pues reirme de él, por payaso. Ay, si no fuese tan bueno y dulce en circunstancias normales...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde estará? Hace diez minutos que salió del pub y no lo encuentro. Seguro que está cerca de su portal, ya. No debería haberme parado a recoger el bolso, así no le habría perdido el rastro. De todas formas, lo habrían recogido mis amigas de la percha del pub y me lo darían mañana. Ahora tengo el bolso, sí, pero como Darío esté dentro de su piso y dormido, a ver quién lo despierta... Y mi casa está muy lejos para ir andando ahora. Ojalá no me hubiese parado por el bolsito de las narices... Aunque él no quería que lo siguiese, se hubiese enfadado más, ahora seguro que de la cogorza que lleva ni se acuerda de que está enfadado y me abraza como si tal cosa. Mejor así, odio el nudo que se empeña en vivir en mi estómago cuando él me grita o me dice cosas que duelen. No soporto que esté enfadado conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estoy llegando, veo el portal. Y ese chico... ¿No es Darío? ¿Qué hace sentado en la escalera? Madre mía, está hecho polvo. Le digo que qué ha pasado, aunque es evidente si miro al suelo: ha echado hasta la primera papilla. Menuda impresión más positiva para los nuevos vecinos. Me mira sonriendo. "He bebido demasiado, princesa". El corazón me da un vuelquecito de alivio. Al menos se le ha pasado el mosqueo. Pero tengo que ser dura, ahora debo mostrarme enfadada yo. Primero, por liármela en el pub. Segundo, por haber bebido hasta vomitar. Y tercero, porque me va a tocar a mí llevarlo a casa, quitarle la ropa y bajar a fregar esto antes de que los vecinos crean equivocadamente que el nuevo residente del edificio es un borracho. Además, sin cobrar un céntimo, sólo por amor al arte. O mejor dicho, por amor al artista que ha "pintado un abstracto" en el suelo del portal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esfuerzo, lo llevo hasta el 5º, le saco las llaves del bolsillo, abro y lo tumbo en la cama. Él colabora todo lo que puede, pero no es mucho, la verdad. Le quito los zapatos y la ropa. La dejo toda esturreada, se merece algo de trabajo para mañana: nunca está de más ordenar la casa con resaca si te has portado mal. Preparo mi pijama y mi cepillo de dientes para cuando vuelva de hacer de chacha. Cojo la fregona y el cubo lleno de agua turbia (en la fiesta han habido un par de vuelcos de vasos y paso de cambiar el agua, demasiado estoy haciendo por este pequeño trozo de alcornoque), y bajo por el viejo ascensor. Ya en el portal, suspiro de rabia y me pongo a evocar a Cenicienta. El final perfecto para un sábado que habías planeado con ilusión, Laurita. ¿Podría ser peor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo entonces se abre la puerta y entran a la finca tres chavales de unos dieciséis años, también cargaditos de alcohol, y me doy cuenta de que sí, de que todo puede empeorar SIEMPRE. ¿Qué he hecho yo para merecer tanto niñato borracho esta noche, Dios mío?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chicos empiezan a atosigarme. Quieren que le dé un beso al que parece ser el líder. Les digo que prefiero morirme antes que rozar su cara con un palo. No tengo el ánimo como para aguantar tonterías de nadie. "Pues si prefieres morir", contesta el chaval, "tranquila. Cumpliremos tu deseo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me río por el atrevimiento del fantoche éste, pero justo entonces el más grandote me agarra los brazos mientras el líder me sujeta la cabeza con fuerza. El tercer chico se queda atrás, observando con expresión de horror lo que me hacen los otros dos. Clavo mis ojos fijamente en los suyos, suplicando ayuda con la mirada, y es entonces cuando me doy cuenta de que es más pequeño que los otros, no pasará de los trece años, y se parece mucho físicamente al vacilón que aprieta mi cráneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Déjala, tete. Tiene miedo, pobrecilla. Ya te han besado cinco esta noche, has superado la apuesta de Héctor. Deja a esta chica". Súplicas, súplicas y más súplicas de un niño con más sentido de la responsabilidad que su hermano mayor. De un niño que ha sabido ver el miedo en mis ojos y ha escuchado el ritmo frenético de mi corazón sólo con fijarse en mi cara. Súplicas desatendidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Las mujeres deben aprender a medir sus palabras, Fran. Esta zorrita debe pagar por haberme humillado". Acto seguido, golpea mi cabeza tres o cuatro veces contra los salientes de la pared. Noto la sangre manchando mi pelo. Mi pelo largo, que tanto gustaba a Darío...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caigo al suelo medio inconsciente, y el desgraciado que me ha atacado se tumba a mi lado y me besa. Me mete la lengua en la boca, que tengo entreabierta, porque me cuesta respirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asqueada, me doy cuenta de que voy a morir con el amargo sabor del beso de mi asesino en los labios, a pocos metros de la persona que amo, que duerme cinco pisos más arriba, ajeno al hecho de que su novia se va apagando como una vela en un vendaval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, un último y aterrador pensamiento pasa fugaz por mi cabecita herida: la discusión en el pub ante mis amigas, mis cosas en su casa, la sangre en el portal... Todas las pruebas de este horrible crimen apuntan a mi pobre Darío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-8967792168044903447?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/8967792168044903447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=8967792168044903447' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/8967792168044903447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/8967792168044903447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/07/culpable-segunda-parte.html' title='Culpable. Segunda parte.'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TELJYyihn0I/AAAAAAAAAOM/fq_LLQ9tFYw/s72-c/maltrato1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-3887583918947375590</id><published>2010-07-04T03:21:00.000-07:00</published><updated>2010-09-16T11:19:54.759-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Culpable. Primera parte.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TDBu3G61Y6I/AAAAAAAAAOA/_SmNzG-UKdA/s1600/Interrogatorio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490009838793876386" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TDBu3G61Y6I/AAAAAAAAAOA/_SmNzG-UKdA/s320/Interrogatorio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos hombres utilizan una fuerza innecesaria mientras me conducen al edificio. De vez en cuando sueltan algún insulto o me dan un pisotón en la parte trasera de los pies, fingiendo que lo hacen sin querer, pero soltando risitas que dejan claro que quieren hacerme daño a pesar de que saben que está penado. También en algún momento clavan sus dedos con fuerza en un punto concreto entre mis hombros de manera que me retuerzo de dolor, cosa que aprovechan para simular que me resisto a caminar y así poder empujarme e insultarme de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la puerta del edificio se congrega una pequeña multitud que me grita y me llama, presa de la furia, asesino. No sé cómo han podido enterarse todas esas personas tan pronto, no ha habido tiempo para que la noticia trascienda a los medios. Sin embargo, en un pueblo no muy grande, es lógico que los rumores corran a gran velocidad y sin control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si tuviesen razón? Yo sería incapaz de hacer una cosa así, pero… ¿Qué otra explicación hay?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me conducen por un sinfín de pasillos hasta llegar a una sala minúscula, casi como un zulo, con una vieja mesa de contrachapado y dos sillas acolchadas enfrentadas a una de apariencia incómoda. Me hacen sentar en esa mientras que un tercer hombre entra en la sala y se presenta como el comisario Martínez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Darío, confesar te será lo más sencillo. Tu condena será rebajada y la familia de Laura verá reducida su tremenda pena. Tú la querías, a ella y a los suyos, no dejes que sufran aún más. La mataste, ¿verdad? Discutisteis y, en un momento de ofuscación, la golpeaste sin pensar que las consecuencias serían tan graves, pero al ser consciente de la magnitud de tu acción, te asustaste y decidiste deshacerte del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Niego con la cabeza mirando fijamente la esquina de la mesa que más cerca tengo. No puede ser, me repito… Pero no sé cómo disculparme, no tengo ninguna coartada. Y lo peor es que tampoco tengo recuerdos nítidos de esa noche, por lo que no puedo covencerme ni a mí mismo. ¿Y si de verdad pasó como dice el comisario? ¿Cómo puedo estar seguro de que no está en lo cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario hace una seña a uno de los dos policías que me han traído hasta aquí. Éste saca un sobre de un cajón y me lo entrega. Lo abro con cuidado y saco unas fotos. Es Laura. Mi Laura, mi princesa, la chica de mi vida. Está tumbada en el suelo, con su largo pelo castaño teñido de rojo por la sangre. Sus grandes ojos están blancos, vueltos hacia atrás, escondiendo para siempre su iris verde. La boca entreabierta y los brazos colocados en una difícil postura no hacen más que añadir dramatismo a la escena. Me estremezco y rompo a llorar como un niño pequeño. No puede ser que esa muñeca rota sea ella. No puede ser que en ese trozo de carne muerta hubiesen habitado las innumerables sonrisas, ilusiones y sueños que Laura me regalaba a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no puedo haber sido yo quien haya sacado toda esa vida del cuerpo que más amo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me esfuerzo en recordar aquel fatídico día, a pesar de las lágrimas, y pienso hasta que me duele la cabeza. Habíamos estado en mi piso, que acababa de comprar con lo que llevaba ahorrando desde mis dieciséis años. Habíamos estado puliendo los pequeños detalles que iban a hacer de su fiesta de inauguración un éxito. Después, hicimos el amor con la ternura que sólo ella me entregaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros amigos fueron llegando, cómo no, con alcohol en abundancia. Somos jóvenes que rondan la veintena en los albores del siglo XXI, consideramos muy normal beber en una fiesta. Todos lo hacen, y nosotros también. A medida que el alcohol se va asentando en mis venas, veo a Laura moverse, con su habitual sonrisa, de aquí para allá, mirándome de vez en cuando con su serena alegría. De manera confusa, recuerdo un par de abrazos fugaces cargados de cariño. Sonrío sádicamente entre mis copiosas lágrimas al recordarlo. ¿Cómo voy a vivir con la certeza absoluta de que jamás repetiremos ese tipo de momentos de complicidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo con mi reconstrucción mental. Hacia las dos de la mañana, decidimos terminar la fiesta en algún pub. Una vez allí, doy varias cabezadas aún estando de pie. Me da rabia, porque yo no suelo tener un mal beber. Soy consciente de que es ridículo, llenarse de alcohol el cuerpo para luego acabar hecho polvo dormitando en un pub sin poderme sentar, y eso me pone de mal humor. Veo que Laura y sus amigas me miran y se ríen. No tiene gracia, no debería reírse de mí con sus amigas. Ella no querría que yo hiciese eso en caso de ser ella quien hubiese bebido más de la cuenta. No recuerdo qué le digo, pero sé que atisbo incomprensión en sus ojos y me voy del local. Ella sale detrás de mí gritando mi nombre, pero no me vuelvo. El orgullo me ciega. Por el rabillo del ojo, la veo volver a entrar en el pub. Lo único que recuerdo es que sigo camino hasta mi casa  y me duermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, me despiertan las voces de los policías que aporrean mi puerta. Laura ha desparecido. Tres días de intensa búsqueda, hasta que por fin aparece tras unos matorrales en un parque al que no va nadie, a pocos metros de mi casa. Horas después de ser consciente de que la chica a la que quiero desde hace casi tres años está muerta, me dicen que en mi portal hay restos de sangre que coinciden con su ADN y que el hecho de que sus cosas estuviesen en mi casa me implican aún más en el caso. Además, sus amigas afirman que yo había bebido mucho y que me marché del local enfadado con ella sin motivo, después de haberle dicho, sin dar una explicación, que conmigo no se pasase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy el principal sospechoso en la muerte de Laura. Y ni siquiera yo sé si de verdad la maté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo la cara de su madre mientras buscaba a su hija con desesperación. Recuerdo el dolor al encajar el duro golpe de su muerte. Y las lágrimas de su padre, un hombre fuerte que jamás había mostrado sus sentimientos abiertamente desde que lo conocí. La rabia de su hermano pequeño. La incomprensión de sus amigas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos ya habían sufrido demasiado. Buscar ahora un culpable no hará más que multiplicar su dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi vida sin Laura ya va a ser un sinsentido, ¿qué más me da llorar en casa, solo, con todas sus fotos colgadas por la pared recordándome lo feliz que era y que jamás volveré a ser, o hacerlo en la cárcel, sin nada que me haga ver cómo la vida se ríe de mí por lo que me ha robado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, la única hipótesis que encaja es la que me ha dado el comisario Martínez… Que yo sea el asesino. Sí, lo más seguro es que él tenga razón. Y que deba confesar para no hacer sufrir más a la familia de la chica que más he querido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, yo la maté. Se rió de mí en el pub porque había bebido mucho, por eso me fui a mi casa. Ella se empeñó en seguirme, discutimos en mi portal, me sacó de quicio y la empujé contra la pared, que tiene varios salientes, y ella se dio con fuerza contra uno de ellos. Había mucha sangre, y me di cuenta de que poco a poco se apagaba. Traté de reanimarla, pero no supe cómo, así que decidí llevarla lejos de mi casa. Yo soy el asesino de mi vida…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-3887583918947375590?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/3887583918947375590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=3887583918947375590' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3887583918947375590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3887583918947375590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/07/culpable-primera-parte.html' title='Culpable. Primera parte.'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TDBu3G61Y6I/AAAAAAAAAOA/_SmNzG-UKdA/s72-c/Interrogatorio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-8310114812946985898</id><published>2010-06-28T10:17:00.000-07:00</published><updated>2010-06-28T11:09:47.503-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Te dedico una entrada'/><title type='text'>Mis cuatro mujercitas :)</title><content type='html'>Son unas pesadas... Cada vez que tengo ganas de llorar, ellas se plantan por medio para hacerme reír... ¡No hay derecho!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienen la capacidad de saber de antemano cuándo estoy mal y el motivo. Además, nunca dudan al tratar de dar la solución. O, por lo menos, hacen que los momentos malos en espera a que lleguen los buenos sean más divertidos. Porque sois muy payasitas, ¿eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor de todo es que sois mis cuatro pares de orejas favoritas. Mirad que yo puedo llegar a rayarme, hablar durante horas, disertar sobre mis preocupaciones y llenar mañanas, tardes y noches con monólogos sobre mis historias. Cualquier persona pillaría migrañas escuchándome. Pero vosotras no... Cogéis y aguantáis el chaparrón sin decir ni mu, hasta que llega el momento de dar el consejo. Y siempre son consejos sabios. Y lo más importante: que los dais con el corazón, os arriesgáis y decís de verdad lo que creéis mejor para mí. Los consejos son gratis, sí, pero valen más que el oro. Y vosotras me los regaláis sin cobrarme un céntimo. ¡Qué majas y generosas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis Nenukys... Estoy segura de que cuando Dios inventó el concepto de "amistad" os tomó a vosotras como patrón... Fuisteis el molde sobre el que se creó la complicidad, la solidaridad, la ayuda... Y todas esas sonrisas que sólo los amigos de verdad pueden regalarse... Sois tan petardas que con vosotras una no puede ni llorar triste...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ejemplo es lo que viví la otra noche con Sheyla... ¿Cómo puedo recordar una noche en que estaba triste y pensar en lo bien que lo pasé? Y con Mari también me ha pasado muchas veces, digo ésta porque es la más reciente... Por vuestra culpa soy una friki, mirad qué gracia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sheyla, no sabes cuánto agradezco que sepas decir la verdad SIEMPRE. No me cansaré de repetirlo, pero eres la persona más sincera que conozco, por eso tus consejos como un tesoro. Jamás podré olvidar lo de la otra noche... Que hicieses algo que odias por mí... ¡Me haces sentir tan importante! Eres un sol, me alumbraste toda la noceh con tus rayos, jeje.Gracias, mi niña...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjicBmrhqI/AAAAAAAAANo/J2QjCFZeb9E/s1600/DSCN1700.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487885117045835426" style="WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjicBmrhqI/AAAAAAAAANo/J2QjCFZeb9E/s320/DSCN1700.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Mari, tú eres la persona con la que más cosas he vivido... Toda una vida contigo, desde que teníamos cuatro añetes y no medíamos ni un triste metrito. Creo que me conoces mejor que yo misma... Sabes qué es lo que realmente quiero, preves mis comportamientos y mis necesidades de una forma impresionante, y haces unos "sándwiches"... Gracias también.&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjhcuWEojI/AAAAAAAAANg/vAy3Cb7V2aY/s1600/SDC11220.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487884029544145458" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjhcuWEojI/AAAAAAAAANg/vAy3Cb7V2aY/s320/SDC11220.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;A mi hermana, Anita... Nos llevamos como el perro y el gato y somos como la noche y el día... Siempre peleándonos, pero nunca por nada importante. Todas nuestras discusiones son por vanalidades... Las únicas cosas importantes entre nosotras son las buenas... Como que pidieses ese deseo... Fue una sorpresa muy grata... Quiero que sepas que si tuviese otra vida, elegiría tener a una hermana tan perfecta como tú, sin malicia y sin capacidad para recordar lo malo, siempre prodigando cariño y sonriendo a la vida y a quienes te queremos... Si es que eres la alegría de la huerta, y estoy muy orgullosa de ti por haber sacado estas notazas que has traído hoy... Si es que desde que eras un moquito yo he tenido claro que tú ibas a aser una bailarina de prestigio... Gracias por nuestras charlas raras y locas, esas desvariaciones cuando llevamos demasiado tiempo encerradas en casa... Y aunque no te lo diga con toda la frecuencia que debería.... ¡TE QUIERO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjjgyZ7tII/AAAAAAAAANw/a_w4Un77tVk/s1600/PC180530.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487886298376811650" style="WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjjgyZ7tII/AAAAAAAAANw/a_w4Un77tVk/s320/PC180530.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a mi mami no le voy a escribir mucho porque sino me pondré a llorar de la emoción y se me mojará el teclado... Cosa que sería fatal, porque el ordenador y todos sus complementos ya tienen una edad en que la humedad no les hace ningún bien... ¿Qué decir de una tía que es capaz de perder una mañana entera en un instituto alejado de la mano de Dios ayudando a su hija de 21 tacos a prepararase las oposiciones? ¿Qué puedo decir de una mujer que se pierde su telebasurilla cada vez que le pido que coja el libro y aguante que le taladre horas y horas con el tostón del temario de oposiciones? Lo mejor que puedo decir de ella es que me dio la vida un 21 de agosto y que cada día que pasa vuelve a hacerme sentir viva... Soy la persona más afortunada del mundo por tener una mami como tú, tan pesada, gritona... Y con un corazón tan gigante como el tuyo. A ti te regalo el agradecimiento más grande de todos, porque tú eres mi principio, y seguirás conmigo hasta el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjks8SxTCI/AAAAAAAAAN4/_nRhkiUEIpk/s1600/CIMG2055.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487887606701181986" style="WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjks8SxTCI/AAAAAAAAAN4/_nRhkiUEIpk/s320/CIMG2055.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Os quiero a las cuatro...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-8310114812946985898?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/8310114812946985898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=8310114812946985898' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/8310114812946985898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/8310114812946985898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/06/mis-cuatro-mujercitas.html' title='Mis cuatro mujercitas :)'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TCjicBmrhqI/AAAAAAAAANo/J2QjCFZeb9E/s72-c/DSCN1700.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-3049144758464457604</id><published>2010-06-11T08:58:00.000-07:00</published><updated>2010-06-12T10:25:26.622-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Adiós, Ivana</title><content type='html'>La miro desde mi silla y me pregunto cómo voy a hacerlo. ¿Cómo voy a dejarla? A ella... Ni más ni menos que a ella, la persona que más quiero en el mundo. Pero no me queda otra opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella levanta la vista y me clava sus grandes ojos castaños. Intuye que algo va mal, y me lanza una sonrisa que trata sin duda de levantarme el ánimo. Da un tierno beso a su muñeca y le deja restos de chocolate en la cara de plástico. Luego la deposita con ternura en la caja de zapatos que cumple el papel de cuna. Se encarama a la silla que hay junto a la mía y se mira un rato los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos pies diminutos que tanto adoro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin se atreve a preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mami, ¿qué te pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nada, cielo...- se me hace un nudo en la garganta. No encuentro palabras para explicarle a mi hija de tres años que voy a dejarla para siempre. Que la voy a abandonar en un centro de acogida en el que ella no será la princesita encantada, sino un simple plato más que llenar. Y encima pedirle que nunca olvide que la quiero-. Estoy bien, tesoro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No... Tú tienes pena... Dora y yo te escuchamos llorar anoche. Y aún tienes los ojos rositas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es demasiado lista. Respiro hondo. Las lágrimas me suben rápidamente a los ojos y me las limpio disimuladamente. Éste está siendo sin duda el peor momento de mi vida. Pese a haber vivido cinco años de pesadilla, nada puede superar la angustia que invade ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo el día que dejé mi país de origen. Dieciséis años, un cuerpo joven sin un gramo de grasa, y las ilusiones causadas por las promesas de un hombre con demasiada experiencia engañando a niñas incautas. La despedida de una madre con demasiados problemas económicos como para preocuparse de la marcha de la mayor de sus siete hijos. La llegada a España... Un lugar donde ser libre, pensaba... Y que al final significó mi esclavitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco años encerrada en un prostíbulo en el que era violada. Violada, sí, porque se hacía en contra de mi voluntad, y el único aliciente que encontraba en satisfacer a aquellos hombres era que, si se marchaban contentos, Vladimir, quien se había hecho pasar por mi gran amor, no me daría una paliza. Cinco años durmiendo en una habitación de diez metros cuadrados con otras ocho mujeres que sufrían el mismo infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces llegó ella. Un embarazo no deseado. La hija de cualquier vejestorio putero y de la zorra que se escapó de casa con la cabeza llena de pájaros para darse cuenta de que el único pájaro era ella al caer en las garras del cazador. Una bastarda. Mi niña. La que hizo que abrir las piernas no fuese un suplicio tan grande, porque me consolaba el pensar que cada amanecer podría volver a tenerla en mis brazos. Una niña guapa, lista y vivaracha, que se convirtió en el juguete de todas las prostitutas que estábamos allí. Y era mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ivana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, mi compañera Rosario y yo logramos escapar. Un golpe de suerte. Cogimos a la pequeña, que entonces tenía dos años, y recorrimos kilómetros al norte. Alquilamos un apartamento diminuto y nos establecimos las tres allí. Rosario y yo empezamos a trabajar limpiando pisos, y dejábamos a Ivana en la guardería, donde por fin empezó a jugar con otros niños. La luz del sol le sentaba genial, y mostraba mejor aspecto que el que tenía cuando vivíamos en el prostíbulo. Ahora mi hija estaba teniendo una infancia digna. Lo que había vivido hasta entonces no era adecuado para un niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así vivimos las tres felices durante diez cortos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que llegó un sobre. Un sobre que contenía una foto en la que salíamos mi niña y yo. Y un manuscrito, con la letra que tanto amé un día: la de Vladimir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sé dónde vives. Tú volverás conmigo y seguirás ejerciendo como la puta que eres si no quieres que Ivana muera degollada como un corderito delante de tus ojos. Y sabes que lo haré".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué podía hacer? Por experiencia sabía que la policía no detendría a Vladimir. Muchas de mis compañeras lo habían denunciado y habían acabado degolladas como amenazaba hacer con mi hija. No podía huir con ella. Estábamos en la otra mitad de España, y aún así nos había encontrado. Volvería a dar con nosotras. Debía volver con él...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿cómo condenar a mi hija a pasar sus años de niñez en un zulo, a solas cada noche, esperando a que su madre viniese de yacer con desconocidos? ¿Cómo negarle una educación y el poder relacionarse con más niños? Y sabiendo que en cuanto su cuerpo se desarrollase lo más mínimo, Vladimir y sus hombres harían con ella lo que habían hecho conmigo... No, no podía hacerle eso a Ivana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no iba a ser capaz de vivir sin ella, pero tampoco podía arruinar su vida. Debía renunciar a quien más quería, aunque me fuese la vida en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ivana,-le digo en aquella habitación en la que nos había dejado la asistenta social mientras preparaba el papeleo para darla en adopción -. Mamá no puede cuidar de ti. Hay... Hay mucha gente mala que quiere que no estemos juntas. Si me quedo contigo, podrían hacerte daño - el torrente de lágrimas que amenazaba mis ojos revienta el dique que las contenía y se derrama por mi rostro cuando advierto la incomprensión con la que me mira-. Vas a quedarte aquí una temporada, y pronto enocntrarás otra mamá, e incluso un papá, que te querrán con toda su alma y te darán todo lo que yo no puedo darte. Te darán una vida de verdad, princesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mamá, yo quiero irme contigo- me grita llorando al tiempo que se aferra con fuerza a mi cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez desde que nació, aparto sus brazos y me alejo de ella. Para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te quiero, tesoro. Aunque no lo comprendas, no olvides que te quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corro como una posesa, vertiendo lágrimas amargas, mientras los gritos de mi hija (no, ya no es mi hija) me golpean los oídos. Entro en el despacho donde la asistenta acaba de terminar de preparar los papeles. Firmo donde me indican sin ver apenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cojo un autobús a Madrid. Llego extenuada y con el maquillaje corrido. Me encuentro a Vladimir frente a frente. Me sonríe socarronamente y con un brillo de triunfo en la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su culpa había dejado a Ivana con unos extraños. Lo odio más que nunca. Le escupo en la cara. Él se lanza como una bestia sobre mí. Me da más golpes de lo que puedo soportar, y poco a poco voy perdiendo la conciencia. Al fondo, veo una luz que promete descanso. Una promesa que no tiene nada que ver con las que él me hizo en su día. Una promesa que me hará feliz. De verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descanso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor no vivir a vivir sin mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós, Ivana. Espero reencontrarme contigo dentro de muchos, muchísimos años. Y que para entonces no me guardes rencor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-3049144758464457604?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/3049144758464457604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=3049144758464457604' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3049144758464457604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3049144758464457604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/06/adios-ivana.html' title='Adiós, Ivana'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-7009161409093792140</id><published>2010-05-10T09:54:00.000-07:00</published><updated>2010-05-10T10:46:46.900-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Qué bien vivís...</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/S-hGbOfnp5I/AAAAAAAAANY/N36J-8kXSZs/s1600/aula.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5469699181002598290" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/S-hGbOfnp5I/AAAAAAAAANY/N36J-8kXSZs/s320/aula.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana más, me levanto con un nudo en la garganta y el deseo de quedarme en la cama todo el largo día. La ansiedad atenaza mi estómago, me tapo la cabeza con la almohada tratando de evadirme de una realidad que yo mismo escogí para ganarme la vida y que lo único que ha conseguido es que esa vida que intenté ganarme ya no merezca ese nombre, porque más que vida es un auténtico infierno.&lt;br /&gt;Logro sacar fuerzas no sé ni de dónde, me doy una ducha rápida, recojo los libros que tanto amé en mi época de estudiante y bajo, como siempre, por las escaleras, ya que el maltrecho apartamento en el que viviré hasta verano es un quinto sin ascensor. Y eso es sólo lo menos duro de mi día a día.&lt;br /&gt;Tres calles más abajo veo mi viejo Corsa. Cada día desde hace cinco meses tiene más y más arañazos. Seguro que este mediodía aparecerá alguno nuevo. Eso por no hablar de los escupitajos.&lt;br /&gt;Conduzco con cuidado, más por no dañar a nadie que por no dañarme a mí mismo. Incluso fantaseo con lo genial que sería que me diesen algún golpe que justificase mi falta al trabajo. Total, el coche ya está para el arrastre, un golpe más que menos no implicaría nada serio.&lt;br /&gt;Sin embargo, llego a mi lugar de trabajo. Antes de franquear la entrada, un par de chicos a quienes ni siquiera llego a ver la cara, me tiran los libro al suelo gritando el apodo que, sin saber cómo, me gané en septiembre: Carapez.&lt;br /&gt;Recojo mis cosas. Las leyendas de Bécquer, varios ejemplares de Neruda… Todo lo que me apasiona esparramado por el suelo. No me importa, así me siento yo. Tirado.&lt;br /&gt;Llego a la clase que me toca ese día: 2º de E.S.O. B. Una de las mejores clases. No hacen ni caso, se dedican a hablar entre ellos sin inmutarse siquiera cuando entro. Me encanta esta clase. No tengo que aguantar que me llamen payaso, pringado, ni que me tiren bolitas de papel. Nunca he oído la palabra “Carapez” dentro del aula de estos chicos. Es cierto que tengo que hablar a gritos durante una hora para que sólo me escuchen dos chicas de segunda fila y un chaval de la tercera, y que luego me paso el día con la garganta en carne viva, pero es un aliciente no sentirse atacado. Sí, ignorado está mejor.&lt;br /&gt;La segunda hora es peor. 3º C. Jóvenes de catorce y quince años que no tienen ningún interés en estudiar pero que están obligados a permanecer allí dentro hasta los dieciséis. Su única motivación cada mañana es ver la humillación en mis ojos. Y en la de tantos otros profesores. No creo que sepan ni mi nombre. Insultos, objetos que vuelan, un sospechoso olor a porro e innumerables amenazas cuando recrimino a los que se lo estaban fumando. En esta clase es imposible explicar nada en voz alta: no me oiría nadie. Animo a los cuatro gatos que tienen algún interés en escucharme a que se sienten cerca de mi mesa para poder oírme, pero nadie viene desde que a principio de curso le dieron una paliza a un chico por hacerlo. Por tratar de aprender.&lt;br /&gt;La hora antes del patio la tengo libre. Rezo porque no haya ninguna sustitución, pero no tengo suerte: los de 1º A están solos. Voy allí, y aunque no paran de gritar, al menos no tengo que explicarles nada y puedo descansar la garganta y un poco los ánimos, hasta que veo a unos niños que aún ni han cambiado la voz jugando con los móviles, decido confiscárselos hasta la hora de volver a casa, y me gano una lluvia de insultos y miradas hostiles hasta que suena el timbre.&lt;br /&gt;Llega la hora del recreo. Hoy me toca guardia. Un grupo de alumnos de 3º y 4º estaban bebiendo detrás del gimnasio, muchos fumando tabaco, algunos que fumaban pero no precisamente tabaco… Y lo mejor de todo: dos chicos pegándose porque uno había mirado a “su piba”. Germán, un profesor del departamento de Inglés, y yo hemos tratado de separarlos, y como premio, mi compañero se ha llevado un ojo morado con la firma “del dueño de la piba”.&lt;br /&gt;En la cuarta hora respiro tranquilo: los de 3º A y B están de excursión. Voy a la sala de profesores a programar, justo lo que antes de empezar a trabajar como docente creí que sería lo más aburrido. Ahora es lo que menos me asusta.&lt;br /&gt;Pero todo termina, y más si es bueno, así que pronto llega la quinta hora. 4º B. Muchos de ellos ya tienen edad para dejar de estudiar y entrar en el mundo laboral, pero prefieren venir al instituto porque no tienen la obligación de estudiar. Vienen, no hacen caso, impiden que los compañeros que quieren seguir sus estudios pueden escuchar… Más o menos como en los cursos anteriores, sólo que con una ventaja y un inconveniente: yo sé que se podrían ir, y que sólo vienen para hacer el vago, de manera que me da más rabia. Pero al menos el número de gamberros es menos que en 1º, 2º y 3º. Eso sí, tengo que dar la clase con pósters de mujeres casi desnudas en el tablón de anuncios.&lt;br /&gt;Última hora, al fin… Me toca 2º C. Una niña con menos ropa de la que sería apropiada en febrero y un chico con más pendientes que los expositores de las joyerías se besan con pasión mientras trato de enseñarles a analizar una frase sencilla. Otra chica se ríe mientras mira un móvil que debe valer casi tanto como mi coche. Le digo que ya he advertido muchas veces que no pueden enviarse mensajitos en clase, y me contesta salerosa:&lt;br /&gt;-No es un mensajito, Carapez, es una foto tuya. ¡Mira qué guapo sales!&lt;br /&gt;Todos se ríen mientras ella muestra en la gran pantalla táctil mi cara, con los ojos cerrados y la boca abierta. Me han pillado hablando y mientras parpadeaba. Pronto todos se lanzan a pedirle que se la pase por Bluetooth. Trato de avisarles de que si no borran la foto hablaré con la directora, pero justo en ese momento suena el timbre, y todos se van dejándome con la palabra en la boca.&lt;br /&gt;Resignado, bajo las escaleras y me dirijo hacia mi coche, que efectivamente tiene tres o cuatro arañazos más, y un salivajo en mitad del parabrisas. Suspirando, abro la puerta y justo en ese momento, veo a la madre de un chaval de mi tutoría que me dice, sonriendo:&lt;br /&gt;-Anda, que ya es viernes, ¡menudo fin de semanita de descanso que vas a tener! Y ya pronto la Semana Santa… Desde luego, ¡hay que ver qué bien que vivís los profesores!&lt;br /&gt;-No lo sabe usted bien, señora, no lo sabe usted bien…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-7009161409093792140?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/7009161409093792140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=7009161409093792140' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7009161409093792140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7009161409093792140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/05/que-bien-vivis.html' title='Qué bien vivís...'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/S-hGbOfnp5I/AAAAAAAAANY/N36J-8kXSZs/s72-c/aula.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-3932216107420601965</id><published>2010-04-19T08:34:00.000-07:00</published><updated>2010-04-19T09:03:31.591-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Una vida</title><content type='html'>Se miró en aquel espejo que antaño reflejaba una mujer guapa de sonrisa fácil, y le angustió comprobar que la que ahora vivía detrás del cristal era una persona totalmente distinta, con la vejez y el peso de los años escritos en la mirada y en las cuantiosas arrugas que decoraban su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó con nostalgia cuand oaún vivía allí, con sus padres, en su infancia y los primeros años de su tierna juventud. Recordó la tranquilidad de esa época. No tenía preocupaciones. Había sido una adolescente normal, no se consideraba excesivamente guapa, pero tampoco había sido fea. Hubiese podido conocer a bastantes chicos si hubiese querido, pero el destino tuvo a bien enamorarla hasta ciegamente muy pronto y sin vuelta atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los diecisiete años conoció al que más tarde habría de ser su marido. Habían tenido un noviazgo más bien feliz. Ella seguía siendo esa niña risueña con miles de ilusiones que ansiaba cumplir, pero poco a poco esa llama del amor que sentía por él hizo que se eclipsasen sus sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que él le prohibiese explícitamente realizarlos, pero de forma indirecta dejaba caer comentarios negativos sobre las consecuencias que determinados pasos de los caminos que la llevarían a su éxito personal traerían para la relación. La acostumbró a verse todos los días, de manera que estudiar fuera no sería satisfactorio. Mostraba indiferencia ante los temas que a ella le apasionaban, por lo que se sentía reacia a compartir sus anhelos con él. Le daba tanto miedo aburrirle que prefería callar sus pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él siempre hizo lo que quiso. Sus ambiciones se materializaron, su estilo de vida era el que siempre deseó. Ella, sin comerlo ni beberlo, había pasado toda su juventud sonriéndole y poniéndole buena cara. Anteponiendo la felicidad de su hombre a la suya propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrás quedaban su ideales de mujer liberada y luchadora. Ahora sólo se sentía una vieja que se había resignado a dejar zarpar sus sueños por conservar a su lado al que había creído el amor de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquella tarde, en el recibidor de la casa de sus padres, ante el espejo que la había visto crecer, con los ojos fuertemente cerrados y después de tantos años sin haber pisado aquella estancia, tomó una drástica decisión: pediría el divorcio. Echaría de su lado a aquel tipo que, pese a saber que ella renunciaba a todo cuanto deseaba por él, le permitió, o mejor dicho, propició, que lo hiciese y echase su felicidad a perder. Dejaría de piedra a esos dos hijos que prácticamente había educado ella sola, sí, pero al fin y al cabo ambos residían lejos y tenían sus propias vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, comenzaría una existencia nueva, sin ataduras, sin nadie que le indicase qué camino debía seguir. Sería libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió otra vez los ojos y volvió a mirar su reflejo. Las mismas caderas ensanchadas, el mismo voluminoso vientre, el mismo pecho caído, las mismas anticuadas ropas, la misma cara arrugada y ese cardado pasado de moda. La imagen era la misma que hacía un minuto. O casi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque en la mirada de la mujer estropeada del espejo volvía brillar la ilusión y la esperanza de aquella joven, casi niña, que un día salió de aquella casa siendo feliz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-3932216107420601965?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/3932216107420601965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=3932216107420601965' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3932216107420601965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3932216107420601965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/04/una-vida.html' title='Una vida'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-7864002637407371983</id><published>2010-02-11T02:30:00.000-08:00</published><updated>2010-02-11T03:11:58.901-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Ni pellizquito ni leches... ¡Esto sí que es un sueño!</title><content type='html'>No sé como empezar esta entrada, así que lo voy a soltar a lo grande:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡SOY MAESTRA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La asignatura que me quedaba, Bases Pedagógicas de la Educación Especial, la tengo ya aprobada con un 5,5 raspadito pero que a mí me sabe mejor que una matrícula de honor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que me ha costado horrores, la dichosa asignatura… Lo peor es que es de mis favoritas. Me gusta todo lo relacionado con la Educación Especial, de hecho, siempre he querido hacer Psicopedagogía cuando terminara Magisterio, pero esta mujer me ha quitado las ganas. Nunca, en mi vida, he odiado a ningún profesor, pero esta tía ha despertado mis instintos más asesinos, jajaja. Afortunadamente, he aprobado su asignatura antes de tener que recurrir al crimen. La verdad es que yo soy muy frágil para estar en la cárcel ;p&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora coñas aparte: SOY FELIZ. Esto es lo que he soñado siempre, lo que más he deseado: tener licencia para enseñar J  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi ordenador se ha roto, así que iba todos los días a los ordenadores de la biblioteca de mi barrio para ver si habían puesto ya la nota. Ese día ( nueve de febrero de 2010), fui con mi novio. Cuando abrí el Campus Virtual (la página donde mantenemos comunicación con la universidad),  vi el anuncio: “Fecha para revisión de exámenes de Bases Pedagógicas de E. E.”. Empezaron a saltárseme las lágrimas antes. El examen me había salido bien, pero por experiencia previa (ya me había suspendido dos exámenes que me habían salido bien), sabía que eso no significaba anda. Podía aprobar o suspender independientemente del examen. Abrí mi expediente cogiendo la mano de mi chico. Él vio cómo mi respiración empezaba a agitarse y mis ojos empezaban a humedecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No vayas a llorar. Si apruebas es bueno y no hay  que llorar, y si suspendes no pasa nada, eres joven, tienes toda la vida pro delante, el año que viene y ya está- trató de tranquilizarme-. Además, estamos en la biblioteca… No la líes aquí…- el pobre tenía miedo de que me pusiera a gritar como una histérica allí-. Tú tranquila, que todo estará bien pase lo que pase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasando estaba yo de él, básicamente, porque los latidos de mi corazón sonaban tan fuerte que no escuchaba nada más. POMPOMPOMPOMPOM… Así, todo junto… Sin intervalote  tiempo entre POM y POM.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces lo vi : ¡5,5! ¡Aprobada! ¡Con una nota muuuy baja pero aprobada! Ya no se me saltaban las lágrimas: lloraba abiertamente. Dani no sabía si lloraba por bien o por mal, y no hacía más que preguntarme en voz baja: ¿ “Qué te ha puesto? ¿Qué has sacado?”. Yo no tenía fuerzas para contestarle, así que le señalé el lugar de la pantalla donde ponía la nota, recogí mis cosas temblando ( sabiendo que en cero coma me iba a poner a sollozar muy, muy fuerte e incluso a gritar), tiré las gafas de sol tres o cuatro veces porque no me funcionaban bien las conexiones entre el cerebro y los músculos, salí de la biblioteca como en una nube y me puse a llorar yo sola como una loca perdida haciendo unos ruidos extrañísimos en al puerta hasta que Dani, que no había tenido tiempo para reaccionar ante mi repentina y silenciosa marcha, me abrazó y me dio la enhorabuena mientras yo no paraba de decir en voz demasiado alta: “Que no me despierte… Por favor, que no me despierte. Ya tengo la carrera, pero que no me despierte”. Y es que llevaba soñando LITERALEMENTE  con la nota de Bases todas las noches desde que hice el examen. En mis sueños a veces aprobaba y a veces suspendía. Pero, of cuourse, siempre me despertaba, creando nuevas esperanzas o matando una ilusión. Por eso estaba acojonadita creyendo que iba a despertarme otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no. Ya hace dos días que soy DIPLOMADA EN MAGISTERIO INFANTIL. Y ya hace dos días que voy sonriendo sola por la calle, ganándome miradas de miedo o compasivas. Pero es que no puedo reprimirlo: ME SALE TAN ESPONTÁNEA, LA SONRISA…. Qué maja, ella, que siempre me acompaña en los buenos momentos XD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sólo tengo que hacer las oposiciones… Que está jodidillo, porque hay pocas plazas y encima, estudiando bases, me he quedado bastante retrasada con respecto a mis compañeras, pero bueno. Si em salen mal este año, al siguiente. El alivio de  aprobar Bases ha sido tan grande, que apenas  me preocupan las Oposiciones. Como dijo Dani, tengo el año que viene, pero el año que viene no tendré Bases en la cabeza… Así que ¡MENUDO DESCANSO, POR DIOS!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nada más… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí la entrada más feliz que he hecho en el blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-7864002637407371983?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/7864002637407371983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=7864002637407371983' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7864002637407371983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7864002637407371983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2010/02/ni-pellizquito-ni-leches-esto-si-que-es.html' title='Ni pellizquito ni leches... ¡Esto sí que es un sueño!'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-6732859469890871147</id><published>2009-12-24T10:47:00.000-08:00</published><updated>2009-12-25T09:55:20.482-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>El Festival de Navidad</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SzPG4W_CiSI/AAAAAAAAANI/6PgmH22hqyA/s1600-h/nino_triste-ss.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418893448201799970" style="WIDTH: 250px; CURSOR: hand; HEIGHT: 250px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SzPG4W_CiSI/AAAAAAAAANI/6PgmH22hqyA/s320/nino_triste-ss.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Odiaba el último día de clase antes de las vacaciones de Navidad. Le parecía un día horrible. Todos los niños esperaban esa fecha con enorme ilusión, pero no todos los niños eran como él.&lt;br /&gt;Se había despertado, como cada mañana, a las ocho para arreglarse antes de ir al colegio. Se había escogido él sólo su ropa (un jersey de lana rojo lleno de bolitas y sus pantalones negros agujereados, las dos prendas de las pocas que había en su casa que, al menos tenían los colores de los trajes de pastorcillo de sus compañeros). Se vistió sin ayuda de nadie, abrochándose mal los botones y dejándose los faldones del jersey medio pillados, de manera que parte de su espalda quedaba expuesta al frío. Bebió un trago de leche rancia directamente del cartón, y dio gracias al cielo de que, al menos, ese día el almuerzo lo organizaban las mamás del resto para todos. Así no pasaría la vergüenza diaria de pedirle al menos un batido a Loli, su maestra.&lt;br /&gt;Salió de su pequeña habitación y corrió al comedor, donde vio a su madre tumbada en el sofá junto a un hombre, ambos semidesnudos. Al lado, sobre la diminuta mesa en la que rara vez se había colocado un plato de comida, los restos quemados de papel de aluminio, el polvo blanco junto a los carnets de identidad y la botella vacía de vodka indicaba que, como casi cada noche, su madre había decidido vender su cuerpo a cambio de sustancias que la hicieran evadirse del mundo real.&lt;br /&gt;Con siete años, él ya era todo un experto en ese mundo. Sabía perfectamente cuáles eran los efectos de la drogadicción y había visto a su madre yacer junto a decenas de hombres.&lt;br /&gt;Mientras sus amigos pasaban las tardes ante la televisión y los videojuegos, él se encerraba en su cuarto tratando de ignorar los gemidos de su madre y del cliente de turno. A una edad en la que pocos niños de su clase ayudaban alguna vez en casa a quitar la mesa,  él era, en la suya, el encargado de recoger los restos de cocaína que las manos temblorosas de quien debería haberle cuidado dejaban caer. A pesar de que a su edad todos los niños acudían a sus madres para que les curasen las rodillas raspadas tras una caída, él llevaba mucho tiempo aplicando antiinflamatorios en los morados que poblaban la débil piel de la suya cuando algún cliente insatisfecho o con ganas de sentirse superior la golpeaba como a una vieja muñeca.&lt;br /&gt;Cristian no era en absoluto un niño feliz. Hacía mucho tiempo que no sonreía, y aunque trataba de ser buen estudiante, cada vez le costaba más concentrarse en las lecciones, tanto en casa como en clase. Sin embargo, le encantaba el colegio. Le resultaba curioso que al resto de sus compañeros se les hiciese eterno el paso del reloj cuando estaban allí y esperaban ansiosos la hora del patio. Él adoraba estar en clase. Sobretodo por estar junto a Loli. Cristian hubiese dado casi cualquier cosa porque su mamá fuese como ella…&lt;br /&gt;Iba pensando en todo eso cuando llegó a la escuela. Todos los niños iban vestidos de pastorcillo. Aquel era el último año que lo harían, puesto que al siguiente ya estarían en tercero, y los chicos mayores ya no se divertían de esa manera. Él suspiró con aplomo. Ninguno de sus cinco primeros años de escolarización, en los que los niños celebran la llegada de la Navidad cantando vestidos de pastores, él había podido hacerlo. Siempre llegaba con su ropa vieja que trataba de parecerse a la del resto sin llegar a asemejarse en lo más mínimo. Todas las miradas en el escenario que se dirigían a él eran para preguntarse que por qué ese niño iba vestido de pobre y no de pastor que adorase al niño Jesús.&lt;br /&gt;“No llores”, se dijo. No había llorado a los tres, ni a los cuatro, ni a los cinco, ni a los seis años, porque creyó a todo el mundo cuando le dijeron que un pastor puede ir vestido con vaqueros raídos. Pero a los siete años ya era lo suficientemente mayor para saber que no era así. En el portal de Belén nadie llevaba pantalones desgastados que le quedasen cortos ni un jersey gastado. Pero si bien era mayor para saber eso, también lo era para llorar. A los siete años sólo lloran los niños de mamá. Y él no lo era. Cristian debía ser fuerte porque nadie iba a serlo por él. Y sin embargo… Sin embargo una lágrima empezó a deslizarse por su mejilla. Se la secó con rabia, y aspiró aire fuerte con la nariz, para justo después seguir andando al frente con fingida indiferencia.&lt;br /&gt;Pasó junto a un grupito de niños que charlaba sin prestarle apenas atención.&lt;br /&gt;-A mí Papá Noel me va a traer una cocinita- dijo Sara.&lt;br /&gt;-A mí un coche teledirigido- quiso apuntar Raúl.&lt;br /&gt;-Pues yo me he pedido un balón, un videojuego y una bici- se pavoneó Martín.&lt;br /&gt;-La bici que me traerá a mí va a ser la de Hello Kitty- sonrió Laura.&lt;br /&gt;“A mí me van a traer un hombre que toquetee a mi madre y unos gramos de coca”, pensó con dolor.&lt;br /&gt;Entonces la voz de Loli llegó desde atrás.&lt;br /&gt;-Cristian-susurró con la dulzura que su madre le negaba-. Ven.&lt;br /&gt;Él la siguió con la ceguera del polluelo que sigue a la gallina, convencido de que su maestra nunca le negaría una sonrisa o una caricia por mal que hiciese las cosas. Sabiendo que ella nunca le chillaría, ni le pegaría, ni le dejaría sin comer porque se gastara el dinero en drogas. Sabía que con ella, él sería el pequeño y protegido, y no un adulto con responsabilidades. A pesar de la desconfianza que los mayores despertaban en él.&lt;br /&gt;La maestra lo guió hasta dentro de la clase.&lt;br /&gt;-Quítate esa ropa.&lt;br /&gt;Cristian se asustó. Eso era lo que su madre les decía a sus clientes cuando ellos descubrían al niño agazapado en un rincón y se mostraban reticentes a seguir. ¿No querría ella hacerle esas cosas que su madre hacía con aquellos hombres? Porque a él le daba mucho miedo… “Es sólo sexo, no se va a morir por verlo”, decía su madre después. Pero él estaba convencido de que, aunque no se fuese a morir, no le gustaba verlo. Ni oírlo. Aunque no supiese muy bien qué era.&lt;br /&gt;-¿Para qué?- preguntó con voz temblorosa.&lt;br /&gt;Loli alargó su mano para sacar algo de una bolsa.&lt;br /&gt;El corazoncito de Cristian empezó a latir con fuerza. ¿Y si sacaba unas esposas como las que su madre usaba a veces?&lt;br /&gt;Pero no. Loli sacó algo que hizo que las lagrimillas volvieran a asomar a los ojos del niño. Pero esta vez el motivo era la alegría.&lt;br /&gt;-Póntelo.&lt;br /&gt;Había varias cosas. Una era un jersey nuevo, rojo también, pero para estrenar. Luego sacó también ropa interior limpia, y unos pantalones sin ningún agujero. Le ayudó a ponérselo. Por primera vez desde que empezó el colegio, alguien le ayudó a vestirse. Cuando estuvo bien abrigadito, Loli le ayudó a colocarse un chaleco de lana blanca con un zurrón y un gorrito a juego.&lt;br /&gt;-Qué bien te queda- dijo la maestra-. Seguro que el niño Jesús se pondrá muy contento de ver que un pastor tan guapo le canta un villancico.&lt;br /&gt;Cristian bajó los ojos con un nudo en la garganta.&lt;br /&gt;-Pero te falta algo-se quejó ella, con gesto pensativo-. No se pueden cantar villancicos sin tener una enorme sonrisa en la cara.&lt;br /&gt;Cristian sonrió de todo corazón. Le gustaba sentirse querido y que le trataran como lo que, por más que le negasen, era: un niño pequeño.&lt;br /&gt;-Gracias por portarte como una mayor conmigo- dijo, alzando por fin los ojos. Y entonces descubrió que también en los de la joven maestra había tantas lágrimas como en los suyos.&lt;br /&gt;-Gracias a ti por darme más motivos aún para convencerme de que ser maestra es la profesión más gratificante del mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-6732859469890871147?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/6732859469890871147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=6732859469890871147' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6732859469890871147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6732859469890871147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/12/el-festival-de-navidad.html' title='El Festival de Navidad'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SzPG4W_CiSI/AAAAAAAAANI/6PgmH22hqyA/s72-c/nino_triste-ss.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-2504435386579558997</id><published>2009-12-18T13:19:00.001-08:00</published><updated>2009-12-19T06:55:02.059-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>¡Nieve!</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SyvyqnTspQI/AAAAAAAAANA/fmpGZzgOoYA/s1600-h/CIMG2226.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5416689790763181314" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SyvyqnTspQI/AAAAAAAAANA/fmpGZzgOoYA/s320/CIMG2226.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces los malos días empiezan siendo muy buenos. Pero también los días que parecen feos pueden convertirse en preciosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo odio los jueves. Los odio. Se me hacen pesadísimos. Desde que empecé con las oposiciones, el primer martes de octubre, yo soy quien elabora mis propios horarios. Pero los jueves estoy obligada a levantarme a las ocho, coger el autobús a las nueves, entrar a clase a las diez, tomar otro autobús a las doce y media... No es en absoluto algo horrible, sino sólo cotidiano, pero hora que he sentido qué es eso de llamar al tiempo MÍO, los jueves me da la sensanción de que la mañana está presa en un malvado horario preestablecido. Es un horror. Hasta el año pasado era tan solo lo normal, pero ahora lo considero una pesadilla. Pequeña y llevadera, sí, pero pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este jueves empezó como todos: mirando el reloj a cada momento para pasar de hacer una cosa que no me apetece a hacer otra que me apetece menos. Pero llegó la tarde, y con ella, como siempre, también vino él.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;No estaba planeado, de la nada surgió la idea, y sin pensarlo más, allí que nos plantamos: ¡EN LA NIEVE! Los dos juntitos en un paraje totalmente blanco tiritando el uno al lado del otro. Con las naricitas rosas y los labios lilas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue perfecto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo tú puedes coger un jueves gris y pintarlo todo de blanco para mí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo por eso te quiero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Te quiero por todo! &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-2504435386579558997?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/2504435386579558997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=2504435386579558997' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2504435386579558997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2504435386579558997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/12/nieve.html' title='¡Nieve!'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SyvyqnTspQI/AAAAAAAAANA/fmpGZzgOoYA/s72-c/CIMG2226.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-6603474731248961382</id><published>2009-09-16T12:16:00.000-07:00</published><updated>2009-09-17T03:58:30.403-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Confidencias con la Reina de los Consejos</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SrIVpsqDzYI/AAAAAAAAAMw/2FXWDkrWF4s/s1600-h/IDD_nebula.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382388310767553922" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SrIVpsqDzYI/AAAAAAAAAMw/2FXWDkrWF4s/s320/IDD_nebula.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Y si ésta es la definitiva? ¿Y si justo hoy, que no comprendo qué he hecho mal, es cuando todo se acaba?&lt;br /&gt;Lo más probable, lo que me dice la experiencia (que según dicen, es la madre de la ciencia), no pasará así… La historia se repita así cada vez que… ¿Cada vez que me equivoco? ¿Que se equivoca él?... Bueno, la historia se repite cada vez. Pasarán un par de días en los que yo moriré de angustia a todas horas, con la incertidumbre y el olor a desamor grabados en la piel. Mientras, él sonreirá cuando no esté conmigo y se comportará con la mayor frialdad e indiferencia posible en cuanto me vea.&lt;br /&gt;Arrogante, cruelmente.&lt;br /&gt;Y cuando se haya serenado, cuando la templanza haya vuelto a sus nervios (y los míos estén fuera de quicio), él volverá a mostrarse encantador, a enseñarme los besos que guardan sus labios y la dulzura de sus gestos y palabras. Por mi parte, yo, aunque me muera por devolverle la centésima parte del daño que me ha hecho, me resignaré a olvidar los dos días de dolor y me limitaré a amarle, a envolverle con mis brazos, mi risa y mi cariño. Y todo por no perderle.&lt;br /&gt;Pero hoy, hablando con la Reina de los Consejos, mi Pan Bimbo, hacedora de sándwiches de primera calidad me he planteado algo: ¿ y si eso fuese lo mejor para mí? ¿Y si me conviniese perderle?&lt;br /&gt;Quizá me merezca a alguien que considere que mis virtudes puedan superar a mis defectos. Una persona que esté dispuesta a olvidar mis desavenencias con él, capaz de darme un beso para hacer las paces cuando me arrepiento de alguna tontería, en lugar de pudrir cuarenta y ocho horas cada vez que protesto por algo que él considera bueno. Es posible que yo pueda aspirar a un chico que decida que pasar horas muertas junto a mí sin abrazarme duele más que arrancarse el orgullo de dentro del alma de un tirón. A lo mejor soy digna de alguien que me necesite de la misma forma en que yo le necesito a él.&lt;br /&gt;Incluso he pensado que tal vez merezca ser yo la dura en algún momento, quien lleve las riendas de la relación, la que no tenga miedo de dejarla caer al suelo y que se rompa en mil pedazos. Pasar de ser el miembro de la pareja que siente un nudo en el estómago todo el tiempo que él decida a tener en mis manos el nudo en el estómago de otra persona, para atarlo y desatarlo cuando yo quiera.&lt;br /&gt;Al leer este último párrafo, la Reina de los Consejos me ha interrumpido:&lt;br /&gt;-Entonces serías tú quien le estaría haciendo a otra persona lo que él te está haciendo a ti.&lt;br /&gt;Y, como siempre, ella tiene razón. Por eso he llegado a la conclusión de que lo más posible es que tan solo merezca a alguien como yo: imperfecto, quejica, pero que defienda la libertad de ideas y de expresión. Y sobretodo, que conozca la sutil diferencia entre ORGULLO y DIGNIDAD, para aprender así a perdonar a los seres queridos sin hacerles pasar por la cámara de los horrores primero. Perdonar sin castigar.&lt;br /&gt;Sí, tal vez sea lo mejor… Pero de todas formas, me quedaré en mi rinconcito, rogando al cielo que pase lo de siempre: que por más que me torture, acabe soltando el látigo para acariciar mis heridas con sus dulces manos de verdugo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-6603474731248961382?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/6603474731248961382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=6603474731248961382' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6603474731248961382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6603474731248961382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/09/confidencias-con-la-reina-de-los.html' title='Confidencias con la Reina de los Consejos'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SrIVpsqDzYI/AAAAAAAAAMw/2FXWDkrWF4s/s72-c/IDD_nebula.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-9008704464127097577</id><published>2009-07-19T09:16:00.000-07:00</published><updated>2009-07-20T05:16:35.881-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Respeta a tus mayores y pisotea a tus menores</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SmNSbvv1I8I/AAAAAAAAAMY/oJT-PPAagF8/s1600-h/Bruja%20pocima.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360218618128049090" style="WIDTH: 291px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SmNSbvv1I8I/AAAAAAAAAMY/oJT-PPAagF8/s320/Bruja%2520pocima.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Siempre he sido una persona respetuosa, no sólo con la gente de bastante más edad que yo, sino con todo el mundo. Soy humana, y está claro que cuando me provocan más de lo que quisiera, no siempre puedo controlar mi tono de voz o las formas. Pero, en general, no voy por ahí faltando el respeto a la gente así porque sí. Además, me levanto de buen gusto en el autobús si veo a una señora muy mayor de pie; cuando se me pregunta por una calle contesto con una sonrisa en la boca... Y tengo 20 años.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Esto lo digo porque corre un infundado rumor acerca de la mala educación y de la falta de respeto de los jóvenes hacia sus mayores. Me paro a repasar mentalmente el trato que mis amigos y conocidos dispensan a la tercera (e incluso "segunda") edad y me sorprendo: nadie les grita, ni les amenaza, ni les pisa, ni les empuja... Diría que se les trata con cordialidad. Está claro que siempre va a haber algún idiota que haga el cafre por ahí cuya máxima diversión sea molestar al prójimo (sea cual sea su edad, que nadie se lo tome como algo personal, hay personas que son así y punto). El caso es que volvemos a las odiosas generalizaciones: porque hayan grupitos de jóvenes que no tengan ni una pizca de educación, no se puede meter a todos los menores de 40 años de una sociedad en el mismo saco. Porque por esa regla de tres, yo podría decir que son los ancianos los que tratan sin ninguna educación a los jóvenes, en base a mi experiencia con abueletes maleducados. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Véase el ejemplo de las carrozas de fiestas. Como en muchos pueblos y ciudades, en Benidorm, para las fiestas patronales, las peñas locales salen montadas en carrozas tirando caramelos. Los niños, felices, se apresuran a recogerlos del suelo con sus dulces sonrisitas pintadas en la cara. Y ahí están ellas, las abuelas que tanto increpan a la juventud su mala educación, para pisar las pequeñas manitas de la chiquillería. "¡Qué exagerada!", pensará quien lea esto. Pues no: es cien por cien verídico. Todas las personas benidormenses con las que he tratado este tema han coincidido en afirmar que en su más tierna infancia vieron cómo un tacón de bruja se clavaba en sus manos el día de las carrozas. No es broma. Ya ves tú, si a su edad esas mujeres tendrán el azúcar por las nubes y ni podrán comerse los caramelos... Parece que piensen: "Si yo me jodo sin probar esta delicia, el mocoso este del jersey de Pocoyó y chupete azul no va a disfrutar de semejante placer...".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Por si fuera poco, les da igual que un niño de tres o cuatro años no vea nada si se le coloca una señora de más de metro y medio de altura y con un cardado alucinante. Recuerdo vagamente a mi padre rogarle a una señora que me hiciese un huequecito para ver las carrozas, y cómo tras perder en la negociación, me subió a sus hombros, ganándose las quejas de otra señora porque no veía conmigo tan alta. Y un recuerdo más definido es el de cuando llevamos a Marcos, el primo de mi amiga Sheyla a verlas pasar y un matrimonio de unos 50 años (no muy mayores, vaya) no quiso abrirse un poco para que cupiese el carrito del niño, a pesar de que había sitio de sobra si se movían un pelín... Vamos, que si llegamos intentar meter el carro, yo creo que se hubiesen sentado encima para chafarlo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Dejando a un lado "el maltrato a la infancia", vamos a pasar a chicos y chicas de mi edad... Lo que ellos conocen como "la juventud de hoy"... Me remonto a un importante partido de fútbol de esta primavera. Yo había quedado con mi novio y unos amigos para verlo en un bar, pero antes tenía que pasarme por casa de Sheyla. Así pues, le dije a mi chico que me guardasen sitio porque yo llegaría algo más tarde. Entré al bar a la hora acordada, saludé a todo el grupo y fui a sentarme en la punta más alejada de la tele, donde estaban las dos chicas que, aparte de mí, fueron a ver el partido: era el único modo de ver el fútbol y al mismo tiempo hablar con coherencia sobre algo diferente a los fueras de juego y la profesión de la madre del árbitro. Casualmente, esa silla estaba al lado de la mesa de varios matrimonios mayores. La señora que estaba más cerca de mí tiró de la silla con brusquedad (si no llego a estar atenta me hubiese estampado de culo contra el suelo) y comenzó a &lt;b&gt;gritarme:&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;-¡No, no, no, no, no, niña! Ni se te ocurra sentarte ahí, vamos - todo esto con la furia brillando en sus ojos- Vamos, qué poco respeto, va a taparme toda la tele...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Alucinando y murmurando que la irrespetuosa era ella y que si hubiese sido uno de nosotros el que hubiese gritado así nos habrían puesto a TODOS a caldo, me senté al lado de Dani: no podría mantener una conversación normal en 90 minutos (y el descanso), pero al menos podría recibir mimitos de mi chico... Resignada, arrimé una silla a su lado, temiéndome que en el primer gol la emoción de mi macho cabrío podría causarme la muerte por infarto, pero iba muy desencaminada: el gran susto no me lo iba a dar él, sino una señora mayor de otra mesa diferente (aquel bar parecía el Hogar del Jubilado). La mujer en cuestión, una octogenaria por lo menos, corrió mi silla, puso su boca pegada a mi oreja izquierda y murmuró en un estilo entre mafioso de Nápoles y chunga barriobajera a lo Belén Esteban:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;- Mira, nena, o te apartas, o te aparto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Estuve a punto de reírme en su cara, porque me hubiese gustado ver cómo una persona de tan avanzada edad me hubiese podido apartar a mí, que no soy para Super Woman pero que... Vamos, &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;creo que sobran las palabras...Mi fuerza física será escasa, pero seguramente superaría a la de aquella venerable ancianita... Sin embargo, en representación de mi gremio de Jóvenes Internacionales Con Educación (un conjunto de gente bastante numeroso, por cierto), me di la vuelta, la miré a los ojos y le dije:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;- No señora, ya me aparto yo sola, no vaya a ser que se haga daño usted. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Total, que me pasé todo el partido en un rincón, agachadita hasta el punto de estar a punto de pillar tortícolis. Eso sí: nuestro equipo ganó y el suyo se comió varios goles. A veces existe la JUSTICIA en el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Por fortuna, no todos los mayores son así: tan sólo un pequeño porcentaje de ellos cumple los requisitos para estar nominado al Maleducado del Año. Del mismo modo que la mayoría de jóvenes somos personas normales, con educación, principios, sueños... En la vida se me ocurrirá faltarle al respeto a un anciano (ni siquiera a uno como estos de los que he hablado), pero me gustaría pedir que también ellos nos respeten a nosotros. No con el respeto que se le da a quien tiene más experiencia (ese lo merecen ellos), sino con el que viene de la tolerancia, de la cooperación, de la posibilidad deque jóvenes y mayores podamos ayudarnos unos a otros y convivir en armonía. No somos enemigos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal" align="left"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Aprendemos de los que van por delante de nosotros, así que sólo podemos desear que ellos nos enseñen a ser buenas personas, respetuosas y tolerantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-9008704464127097577?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/9008704464127097577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=9008704464127097577' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/9008704464127097577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/9008704464127097577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/07/respeta-tus-mayores-y-pisotea-tus.html' title='Respeta a tus mayores y pisotea a tus menores'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SmNSbvv1I8I/AAAAAAAAAMY/oJT-PPAagF8/s72-c/Bruja%2520pocima.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-3455972076173164126</id><published>2009-06-26T10:38:00.000-07:00</published><updated>2009-08-02T10:35:02.566-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Celos</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SkUm4-h0I9I/AAAAAAAAALw/5E946YQjx1w/s1600-h/zzzzcelos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5351726492499059666" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 313px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SkUm4-h0I9I/AAAAAAAAALw/5E946YQjx1w/s320/zzzzcelos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conseguía conciliar el sueño... El estómago le daba vueltas dentro de la tripa, y su mente volaba de imagen en imagen, todas ellas de lo más desagradable. El corazón le latía tan fuerte dentro del pecho que parecía que miles de caballos galoparan por una llanura al unísono. Se sentía traicionada, humillada... Y sobretodo, se sentía sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inés nunca había sido una "chica 10". Ni mucho menos. Durante toda su vida había estado realmente flacucha, no delgada, sino enclenque, sin ningún indicio de formas femeninas bajo sus holgadas ropas. Su metro cincuenta y cinco la acomplejaba muchísimo, pero su torpeza le impedía usar tacones para disimular su corta estatura. Tenía el pelo muy rebelde, siempre encrespado, y escondía su rostro debajo de un gran flequillo. Además, tenía un carácter verdaderamente retraído: relacionarse con gente de su edad constituía para ella un verdadero suplicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, la vida le obsequió con dos bendiciones: Nati y Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nati había llegado al instituto dos años atrás (conincidiendo con la marcha de Jesús), y era la típica chica que haría pasar desapercibida a las más bellas actrices: sobrepasaba el metro setenta, tenía una larga y espesa melena rubia que contrastaba con el bronceado perenne de su piel, y unos ojos verdes enmarcados por sendos manojos de tupidas pestañas. Las curvas de su cuerpo eran la perdición de cualquier chico y la envidia de cualquier chica. En resumen, Nati era la antítesis de Inés. Y, sin embargo, se hicieron amigas inseparables. Nati la ayudaba en todo, le brindaba cariño, y la apocada Inés entró de su mano en el exclusivo de club de los populares del instituto. Aquellos que nunca la habían mirado ahora sabían su nombre y empezaban a reírse con su ingenio, hasta ahora nunca reconocido. Nati le alisaba el pelo, le aconsejó cómo vestir mejor y le enseñó a sacar el máximo partido a sus rasgos con un buen maquillaje. Incluso la llevó a "Marguerite", una joyería muy cara en la que habían joyas preciosas a las que difícilmente podían aspirar, pero que eran bellísimas a la vista. Juntas admiraban aquellas pequeñas maravillas, y las dos se enamoraron perdidamente de un corazón de plata con una increíble pedrería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús había sido su único amigo desde la infancia. Habían compartido todo tipo de momentos: buenos y malos. Se idolatraban mutuamente, se apoyaban el uno al otro cuando se encontraban mal, compartían aficiones y respetaban sus diferencias. Nunca se habían fallado, y el cariño que se procesaban era inmenso. Nadie la comprendía como Jesús, ni a nadie comprendía ella como a él. Aún ahora recordaba como el peor día de su vida aquel en que Jesús hizo sus maletas para pasar los años del Bachillerato en Barcelona, en casa de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a que se afirme lo contrario, muchas veces la distancia aviva los sentimientos, y si a eso se le sumaba el comparar a Jesús con los superficiales chicos del grupo al que se había unido con Nati, Inés tomó conciencia de que siempre había estado enamorada de su más fiel amigo, guardándolo tan en secreto que ni ella misma se había enterado de ello. Cuando no pudo negarlo más, fue Nati, su nueva compañera, la elegida como confesora. Y fue también Nati su gran apoyo, su paño de lágrimas y la mejor consejera que pudo imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminaron Bachiller, Inés recibió una genial noticia: ¡Jesús volvía! Echaba de menos Alicante y había decidido que sería en esa ciudad donde llevaría a cabo sus estudios universitarios. La chica lo celebró con su amiga, quien se emocionó por poder conocer al famosísimo Jesús y, sobretodo, ver feliz a Inés. O al menos, eso parecía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llegada de Jesús empezó como un sueño: abrazos en la estación de autobuses, gritos, lágrimas de emoción, intercambio de novedades... Y la ilusión de la chica por presentar a sus dos mejores amigos, por poder estar con los dos simultáneamente. Pero esa ilusión se vio truncada cuando, después de la esperada presentación, vio su reflejo en los ojos de Jesús y lo comparó con la preciosa imagen de Nati... Ella no era nada, un simple esperpento a lo sumo, en comparación con la exuberancia de aquella rubia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde transcurrió entre risas por parte de los tres, pero las de Inés eran fingidas... Los otros dos lo atribuyeron a que tal vez estaba demasiado extasiada por haber visto cumplido su sueño, pero en realidad era porque los celos se la estaban comiendo viva... Cada vez que los ojos de Jesús pasaban cerca de Nati, un impulso hasta ahora desconocido se adueñaba de ella, y le gritaba que debía agarrar a su amiga y sacudirle... Esos sentimientos la asustaban, pero má aterrador era aún pensar que Jesús se enamorase de otra que no fuese ella... Que fuese mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día a día, trataba de hacer planes por separado con ellos: si quedaba con Jesús por la mañana, proponía a Nati dar una vuelta por la tarde, o al revés. Teniendo en cuenta que hasta antes de la llegada del joven la mayor ilusión de Inés era pasar tiempo los tres juntos, a veces insistían en quedar los todos en grupo, y ella no podía evitar pensar que el chico podría comparar directamente su escurrido cuerpo con la magnificencia de Nati.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a desconfiar de cualquier palabra que ellos (y, en especial, ella) dijesen. Los comentarios amables estaban llenos de dobles sentidos a sus oídos, imaginaba una terrible conspiración en la que ambos se reían de ella, tendidos en una cama, con la ropa esparcida en el suelo, después de hacer el amor. "Pobrecilla... Creerá que una raspita de pescado como ella tiene algo que hacer con un chaval tan perfecto como tú, que puede optar a un cuerpo de escándalo como el mío". "Bah, ¿qué más te da? Mientras tú y yo podamos disfrutar el uno del otro, esa niñata tan plana se puede ir a paseo". Conversaciones de ese estilo se recreaban una y otra vez en su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas sus sospechas se vieron confirmadas un fatídico día en el que, estando con Jesús tomando algo en la terraza de un bar, sonó el móvil del chico. No pudo dar crédito a lo que veía cuando leyó en la pantalla que la llamada entrante era de Nati. El chico, rojo como un tomate, colgó diciendo: "Qué pesados, estos de Movistar... No pienso cogerles el teléfono". Rezando para equivocarse, aprovechó que él se levantó para ir al servicio para leer su bandeja de entrada. El corazón se le deshizo en el pecho cuando vio que estaba llena de mensajes de Nati. Desesperada, abrió el último, sintiendo cómo las lágrimas empezaban a asomarse a sus ojos. "Vale, mañana nos vemos a las 11 en la plaza Cortés. Y tranquilo, que Inés no se enterará de nada". Notó la cara ardiéndole de rabia, y apretó los puños y los dientes hasta que le dolieron. Sin decir nada, dejó el aparato en la mesa y salió corriendo, tragándose las lágrimas y con ellas el orgullo"Muy bien. Vais a acordaros de esta jugarreta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue esa noche la que tanto le costó dormir. Su corazón le decía que era imposible que Jesús y Nati estuvieran comportándose así con ella, pero... ¿acaso cabía duda? ¿No lo había leído con sus propios ojos? No quedaba más remedio... Debía ir allí, a su cita, y cantarles las cuarenta. Eso no se le hace a una amiga... Y menos a una amiga enamorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11.00. Lleva esperando nerviosa varios minutos, y aún no han aparecido. Espera diez minutos más, sabiendo que ambos son impuntuales. Entonces los ve ya juntos, sentados en un banco. Se acerca sigilosamente por detrás y escucha su conversación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ayer Inés vio tu llamada en el móvil... O eso creo, porque se quedó muy seria cuando te colgué, y en cuanto me descuidé se fue corriendo sin decir ni adiós. No sé si hacemos bien... Pobrecita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh qué buena persona! Se compadecía de ella... ¡Encima! ¿Qué quería, quedar de bueno ahora? ¿Un Nobel a la amistad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, Jesús, no te puedes arrepentir... Esto que estás haciendo es precioso... Si se molesta un poco, que se aguante- ambos rieron, poniendo aún más de los nervios a Inés- En serio, es cuestión de tiempo... Ya verás qué pronto se le pasa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, cambiando de tema... Te he traído lo que me pediste- extrajo una caja preciosa, llena de corazones, del bolsillo. No podía ser: ¡llevaba la etiqueta de la joyería "Marguerite"!- Dime si es éste, por favor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nati desenvolvió el paquete, y dentro estaba, ni más ni menos, que el precioso corazón de plata por el que ambas habían suspirado... ¡No podían ser tan crueles!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Sí, sí que es! Oh, Jesús, eres realmente romántico...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inés no pudo aguantar más. Se lanzó encima de ellos, y empezó a increparles su comportamiento. Pero en especial se cebó con Nati. Cogió su cabeza, adornada con esos perfectos bucles rubios, entre sus manos, y la golpeó repetidas veces contra el banco. Ni siquiera era consciente de los gritos de Jesús pidiéndole que parase, ni de la sangre chorreando entre sus dedos. Seguía vapuleándola, entre gritos, sin clemencia alguna, guiada tan solo por el impulso y su dolor, un dolor que se le hincaba en las entrañas y la destrozaba por dentro, cegándola, impidiéndole ver lo desmesurado de la agresión a la que estaba sometiendo como castigo a quien le había dado todo cuanto tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el despertar tuvo que llegar, no había más remedio, y cuando tomó conciencia de sus actos, ya era demasiado tarde: Nati yacía sin vida, con sus ojazos verdes apagados, su preciosa melena esparcida por el banco, sus sensuales labios abiertos sin que ninguna exhalación se escapse entre ellos. De sus largas manos con perfecta manicura aún pendía el colgante de corazón, y en el suelo estaba la cajita que lo contenía, con una nota dentro, que había resbalado de su regazo. Inés sintió que el suelo se resquebrajaba bajo sus pies conforme iba leyendo el contenido del papel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Querida Inés:&lt;br /&gt;Quisiera decirte que estoy completamente enamorado de ti. Toma este colgante como muestra de mi cariño. Sé que te gustará, puesto que Nati me ha ayudado a elegirlo. Y también me ha ayudado a encontrar el valor para expresar mis sentimientos. Espero con ansia que me regales tu corazón como yo te regalo éste y el mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Jesús.&lt;/strong&gt;"&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Sin creer aún lo que había hecho, echó un rápido vistazo al corazón que pendía de las inertes manos de su amiga. "Inés y Jesús", rezaba la inscripción de la joya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo quedó escondido en una densa niebla. Sus pulmones olvidaron cómo era aquello de respirar, e incluso sus ojos se secaron de inmediato. únicamente sus piernas respondieron a su mente. Corrió rápido, sin que nadie la pudiese alcanzar. Esa era la única ventaja de un cuerpo tan menudo. Llegó a casa, y tomó entre sus manos la más reciente foto que se había tomado con Nati... Su Nati... No podía creer que ella misma le hubiese arrebatado la vida a aquella bellísima persona de manera tan irracional... Con la mano derecha acercó la foto a su corazón. Subió al alféizar de su ventana, un séptimo piso en pleno centro de Alicante. Y pidiendo perdón a su mejor amiga, la que le había ayudado hasta instantes antes de morir entre sus manos, dio un paso al frente, matendo así los odiosos celos que habían segado el futuro de ambas. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-3455972076173164126?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/3455972076173164126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=3455972076173164126' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3455972076173164126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3455972076173164126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/06/no-conseguia-conciliar-el-sueno.html' title='Celos'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SkUm4-h0I9I/AAAAAAAAALw/5E946YQjx1w/s72-c/zzzzcelos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-9086613415539621967</id><published>2009-05-23T09:05:00.000-07:00</published><updated>2009-05-25T05:08:50.915-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esos locos bajitos'/><title type='text'>Frases de niños de mi hormiguero</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Hechas ya las reflexiones moñas de la despedida (despedida temporal, ya expliqué que Rebeca me deja volver cuando quiera, y que regresaré en cuanto adelnate lo de la memoria), ahora toca lo mejor: dejar constancia de que no es que yo diga que mis enanos son muy resalados, sino que lo son de verdad.&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Así que aquí os dejo las mejores perlas de mis LOCOS BAJITOS:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339054312793934290" style="WIDTH: 301px; CURSOR: hand; HEIGHT: 100px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ShghnCaZidI/AAAAAAAAALg/KHUKX6qtJqs/s320/thumb_1058477156109.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;DIEGO:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Estábamos en la asamblea, un lunes por la mañana, contando qué habíamos hecho el fin de semana. Amagoia contó que había sacado a su perra a pasear pero que volvieron pronto porque estaba en celo. Diego, asustado, soltó:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;- ¡Pobrecita! Pero, ¿dónde se lo pegasteis? ¡Le podíais haber&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;arrancado todos los pelos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;NOELIA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Estaba intentando decir que su madre le había contado que cuando un actor no sabe hacer algo, un especialista se encarga de rodar la escena, pero se armó un lío y Rebeca (la profe) la quiso ayudar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Rebeca: - Si Johnny Deep, haciendo del capitán Sparrow, no sabe trepar por el palo del barco, ¿quién lo hace?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Noelia: Willie Wonka.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;(Nota: Tanto Jack Sparrow como Willie Wonka son personajes de películas interpretados por J. Deep).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;PASTORA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Estaba almorzando, poniendo caritas de asco, un bocadillo de jamón de york que le había hecho su abuela. Al rato, viene y me dice:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Pastora: -Lorena, no me gusta el bocadillo de jamón de york.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Yo:- Pero Pastora, si te lo ha hecho la abuela tienes que comértelo… Come aunque sea un trozo, no vas a estar sin almorzar nada…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Al ver su mueca de disgusto (y empatizando con ella, ya que yo también soy mala comedora), le digo que se coma “las montañitas”. Me refería, por supuesto, a los piquitos que quedan al morder el pan. Supongo que me entendéis. Señalé cada uno de esos piquitos contándolos (eran cuatro). Creí que el mensaje estaba claro: “Da cuatro mordiscos más al sándwich y guarda el resto”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Ella accede, y se va a su sitio. Al poco rato, con la desesperación pintada en su carita, me dice:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Lorena, no voy a acabar nunca, porque cada vez que doy un bocado, ¡sale otra montañita!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;DIEGO:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Amagoia contó que su mamá le había explicado que la primera película en color había sido “Lo que el viento se llevó”, y Rebeca pidió que quien pudiera trajese alguna imagen o pidiese a los familiares que les enseñaran alguna frase famosa de la peli. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Diego, que había faltado ese día, acudió de nuevo al siguiente. Y entonces, Rebeca preguntó a todos:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¿Alguien ha traído información sobre “Lo que el viento se llevó”?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Todos se quedaron en silencio, y de pronto, irrumpe Diego, emocionado:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡Yo lo sé! Se lo llevó todo, se llevó hasta las motos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;ANTONIO:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Estábamos terminando la excursión de Mundomar. A la salida, colocada como buena estrategia de ventas, hay una tienda. Es imposible salir sin pasar por ella. Rebeca iba delante, con los primeros de la fila, y yo por detrás, con los últimos, cuidando de que no tocasen nada. La dependienta, que debía estar bastante aburrida (había muy, muy poca gente ese día), era una chica negra que miraba pasar la fila, sonriendo pero sin mover un solo músculo. Hay que decir que era alta y delgada, y con ese tipito y tan quietecita podía perfectamente pasar por un maniquí a los ojos de un niño de cinco años. Eso fue lo que le pasó a Antonio, quien, al pasar por su lado, se detiene mirándola y dice:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡Mirad, chicos, una estatua de chocolate!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;AMAGOIA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Los martes hay clase de religión, pero ella, Unai y Dante van a “alternativa”. La profesora de religión, al resto de los niños, les pone una carita sonriente en la mano cuando acaban el trabajo, y supongo que a ellos tres, pobrecitos, no les hace mucha gracia ser los únicos sin carita feliz. Además, alguna vez habían oído decir al resto que llevaban esas caritas “porque Dios quería”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Un día, para probar el maquillaje de zombies para la peli que estábamos haciendo, Rebeca le pintó la cara&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;con ojeras a Amagoia en clase de “alternativa” mientras los demás estaban en religión, y cuando volvieron, todos la miraron con un pelín de envidia. Feliz por una vez de ser ella la “pintarrajeada”, les suelta: “Hala, ahora a vosotros que os pinte Dios”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;DANI P.:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Subiendo por las escaleras a clase, se coló del resto y empezó a gritar y correr por la fila. Cuando llegamos a clase, Rebeca le dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Dani, sabes que por las escaleras no se sube así. Baja hasta abajo y sube despacio y sin gritar, como un niño mayor, que es lo que eres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Él a regañadientes, obedeció. Mientras, Rebeca fue a la clase de al lado a pedir algo, y me quedé yo con los&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;mocosetes. Cuando Dani regresó, me mira muy, muy serio y me pregunta:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¿Y Rebeca?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Se ha ido a clase de Alicia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Y tras ponerse más serio aún, con un gesto de desesperación profunda, me dice:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡Jo! ¡Se ha ido porque está cansada de que me porte mal!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;CRISTIAN:&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;En la asamblea nos estaba contando que a su padre le han puesto trece grapas en el brazo, pero no sabía cuál era la causa de semejante heridota. Diego, tratando de encontrar explicación, dice:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Seguro que se ha quitado un poco la piel.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Entonces, Cristian, sorprendido de que acusaran a su papá de algo tan desagradable, protesta:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡No, Diego! Mi padre nunca se quita la piel, siempre se la deja puesta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;JOSE:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Esta frase no sucedió en clase, sino que la contó la madre del niño en la excursión a la playa del día de Pascua.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Resulta que con motivo de la inminente fiesta, tenían que traer cada uno un huevo duro para ponerlo en la mona. Por lo visto, su madre decidió escribir “Jose Antonio” para que no hubiese posibilidad de confusión y su hijo no se quedara sin huevo. Cuando Jose vio que en el huevo ponía su nombre, dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡Mira, mamá, qué casualidad! ¡Este huevo se llama como yo!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;NOELIA:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;El nuevo proyecto es Egipto. Amagoia, que siempre es la primera en traer información, dijo la cantidad exacta de kilómetros del río Nilo, más de 6.000. Dani A., asombrado, dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡Madre mía! Eso debe tirar más agua que el Guadalquivir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;A mí me hizo gracia porque Dani, como ya he dicho, todo lo dice de una forma que te tienes que reír, y Rebeca le preguntó sonriendo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¿Tú sabes en qué país está el Guadalquivir?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;A lo que Noelia, conocedora de la canción de “Pinocho fue a pescar”, suelta:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Yo sí lo sé: está en el país de Pinocho.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;SHEILA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Cuando vimos la bandera de Egipto, Rebeca preguntó si alguien conocía los colores de la de España. Diego se apresuró en contestar:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Roja, amarilla y roja.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sheila, emocionadísima, murmuró para sí misma:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡Qué casualidad! Es igual que la de la Selección Española.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;MATÍAS:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Nuria trajo información acerca de cómo hacían papel los egipcios. Todo el proceso empezaba a partir de la planta del papiro. Cuando terminó de explicarlo, Rebeca, para asegurarse de que habían comprendido todo, preguntó:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¿Recordáis cómo se llamaba la planta de la que se sacaba el papel?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Y responde Matías, con voz de misterio:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-La planta del vampiro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;SALVA:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Una mañana&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;estaban en la fila los que siempre llegan primero, que son Dante y Amagoia, y otros cinco. Estaba lloviznando, y cuando llueve no sé por qué faltan muchos niños o llegan tarde la mayoría. El caso es que Dante y Amagoia, desde adelante del todo, empezaron a contar cuántos habían llegado. Eran siete (como ya habréis deducido vosotros). Justo cuando terminaron de contar, apareció Salva por el horizonte. En cuanto se incorporó a la fila, Amagoia le informó:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Contigo, somos ocho.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Y Salva, sacando tripa y dándose palmas en ella, suelta:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Y con mi barriga, ya somos nueve.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;SHEILA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Justo antes de salir al patio, Sheila le dijo a Rebeca un poco triste:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Ya no vas a ver a mi papá, porque a partir de ahora me quedo al comedor y vendrá a recogerme por las tardes mi yayo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Entonces Rebeca, sabiendo el motivo por el que su papá no vendría más a por ella, la animó diciendo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Bueno, Sheila, pero piensa que eso es porque él ha encontrado un trabajo y eso le va a hacer muy feliz, porque necesita ganar dinero como todos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;La niña, suspirando al tiempo que pensaba en la parte buena del asunto, se conformó:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Pues a ver si mi papá gana pronto por lo menos ochocientos mil euros y puede comprarme ya la Barbie de las trenzas…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;ALEXANDRA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Es una de las niñas más ligonas de la clase, y la mitad de los chicos se mueren por sus huesos. Eso sí, ella tiene muy claro que su corazón pertenece única y exclusivamente a Dani A. Está coladita por él al cien por cien, lo suyo es un amor de los de película. Tanto es así, que con cinco añitos tan solo a sus espaldas, ya conoce a la perfección la dura daga de los celos. El día en que le tocaba pasar lista a ella, empezó algo desanimada. Era raro porque todos están deseando ser “el capitán”, pero nadie le dio mucha importancia. Se equivocó en un nombre y Dani A. y Dante se rieron. Al poco rato llegó al nombre de su amorcito y miró al suelo con expresión abatida y el despecho brillando en sus ojos azulitos. Rebeca, creyendo que era debido a la burla, apartó a Alexandra y le dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Estás molesta con Dani, ¿verdad?- ella asintió, y Rebeca le aconsejó:- dile qué es lo que te ha molestado y así lo solucionáis.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Alexandra, alentada por su imprevista (y ajena al verdadero meollo del asunto) consejera amorosa, dijo en voz alta, delante de todos cual invitada al Diario de Patricia:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Es que Daniel A. era mi novio y ahora es novio de Laura Patricia, porque estaban riéndose mucho juntos esta mañana. Vamos, que por irse con ella, HA COLGADO conmigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;SALVA:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Jugando en el patio, encontró un pajarito sin una sola pluma, moribundo y lo cuidó hasta la hora de ir a Educación Física. Cuando llegó el profe de esa asignatura, Javi, le insistimos en que lo dejara donde lo había encontrado “por si lo buscaba su mamá”, y es que estaba claro que aquel pajarito, con las alas rotas y sangrante, aún peladito del todo, no iba a salvarse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Al día siguiente, llega Salva con el pajarito muerto en la mano y nos dice:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Mirad, otro pájaro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Diego, que es muy culto en cuanto a animales se refiere, le dio la noticia:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Tío, es el mismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Y Salva, riéndose de la falta de atención de su amigo, le contestó:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¿Cómo va a ser el mismo? Este está muerto y el mío estaba vivo…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;PASTORA:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Estábamos haciendo la ficha del cuentacuentos, y en uno de los apartados a rellenar, ponía “TÍTULO:”. Los dos puntos, por algún error de la fotocopiadora o lo que fuese, habían quedado muy juntos, de forma que quedaban más o menos así:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = v ns = "urn:schemas-microsoft-com:vml" /&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" preferrelative="t" spt="75" coordsize="21600,21600" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"&gt;&lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;&lt;/v:stroke&gt;&lt;v:formulas&gt;&lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:formulas&gt;&lt;v:path connecttype="rect" extrusionok="f" gradientshapeok="t"&gt;&lt;/v:path&gt;&lt;o:lock ext="edit" aspectratio="t"&gt;&lt;/o:lock&gt;&lt;/v:shapetype&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ShghKsYvz8I/AAAAAAAAALY/ZaWTW1ZRzqw/s1600-h/zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzkk.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339053825845088194" style="WIDTH: 122px; CURSOR: hand; HEIGHT: 144px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ShghKsYvz8I/AAAAAAAAALY/ZaWTW1ZRzqw/s320/zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzkk.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;v:shape id="_x0000_i1025" style="WIDTH: 77.25pt; HEIGHT: 82.5pt" type="#_x0000_t75"&gt;&lt;v:imagedata title="" src="file:///H:\DOCUME~1\PROPIE~1\CONFIG~1\Temp\msohtmlclip1\01\clip_image001.png"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/v:imagedata&gt;&lt;/v:shape&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Cuando pasé junto a su mesa, me pidió ayuda, y nos pusimos a escribir juntas. Cuando llegó al apartado “TÍTULO:”, empezó a reírse señalando aquellos dos puntos .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¿Qué te pasa?- pregunté.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Ummm…- se relamió-. Es un cacahuete.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;DANTE:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Había hecho un dibujo muy chulo de animalitos en el campo, y en el cielo de su obra brillaba un sol graciosísimo con barba y todo. A la hora de colorearlo, eligió pintarlo de rosa. Cuando le dije que le había quedado muy bien, inquirió:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¿Sabes por qué he pintado el sol de rosa?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-No, ¿por qué?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-Porque como es el sol, se ha puesto rosa de tanto tomar el sol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;DAVID:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Después de cada ficha, ponen su nombre y apellidos junto con la fecha larga en la parte de atrás de la hoja. Cuando se empezó la “Operación Biblioteca”, y todos tenían que apuntar los libros que sacaban, Rebeca explicó:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-En esta hoja, cuando saquéis un libro, basta con que pongáis la fecha corta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;David, en voz baja, de forma que sólo pudiese oírlo su grupo (y yo que estaba detrás aunque él no se hubiese dado cuenta), dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;-¡Ay, madre, qué gustito de fecha!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-9086613415539621967?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/9086613415539621967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=9086613415539621967' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/9086613415539621967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/9086613415539621967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/05/frases-de-ninos-de-mi-hormiguero.html' title='Frases de niños de mi hormiguero'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ShghnCaZidI/AAAAAAAAALg/KHUKX6qtJqs/s72-c/thumb_1058477156109.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-974063546689143650</id><published>2009-05-22T11:34:00.000-07:00</published><updated>2009-05-23T09:32:01.953-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esos locos bajitos'/><title type='text'>No es un adiós, es un hasta luego.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Sí, señores, un hasta luego a mis monstruitos. Porque el 9 de febrero de este año empezó una de las etapas más importantes de mi vida: las prácticas en el Vasco, mi cole de toda la vida. Y ahí he pasado unos momentos increíbles.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Aún recuerdo cómo hace 102 días (si mis cálculos no me fallan, cosa que seguramente pase) llegué por primera vez allí, con ellos. Me parecía un fantástico augurio que mi primer contacto con ellos fuese verlos participar en un CUENTACUENTOS. Vamos, mi tema favorito (cuentos), con mi trabajo favorito (maestra, aunque fuese en prácticas), y mis futuros niños favoritos. Me senté al lado de Rebeca, mirando a los niños que habían sentados allí. Supuse que serían varias clases porque habían demasiados, y deduje que los de cinco años serían los de la última fila, y comencé a mirarlos bien... ¡Qué guapos eran!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;El hombre que hacía las representaciones sacó a uno de los de la última fila al escenario, y puse el oído bien atento cuando le preguntó el nombre. UNAI. Uno de mis mini monstruos se llamaba Unai, un niño alto, con la carita muy dulce. Le tocó hacer de rey. Luego sacaron a un tal Dani, con una cara de pillín graciosete que no podía con ella. Y por último, a una muñequita que dijo llamarse Laura hizo de princesa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Cuando terminó el espectáculo, un niño al que llamaban Dante se enfadó con alguien y Rebeca le regañó por pegar. Me fijé en que tenía unos ojazos verdes preciosos a pesar de los morritos de "cabreau" que ponía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Subimos la cuesta todos, mientras oía hablar a una niña con unas gafas de sol, muy resalada ella, de que en la guardería le llamaban "Amapola" por equivocación. No tardé en enterarme de que en realidad se llamaba Amagoia. Todos me miraban raro; nadie sabía quién leches podía ser aquella chica desconocida que se había acoplado en su fila sin decir nada a nadie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Al llegar a clase, Rebeca me presentó, y al momento llegó Jose, el de música. En la fila para bajar a su aula, la mayoría de las chicas se me tiraron encima para presentarse. Los nombres me llovían y las voces se cruzaban en mi cerebro, de forma que no podía relacionar los nombres con la cara: Pastora, Laura, Kesia, Andrea, otra Laura... Luego comenzó la distribución de familias: una niña muy morenita y con unos oscurísimos y brillantes (Pastora) me dijo que era prima de otra con el pelo corto y ojos verdes de gatito (Kesia). La más chiquitina de todas (Laura D.) y la del pelo más largo (Andrea), también decían ser primas. "Muchas primas veo yo", pensé con desconfianza, creyendo que era algún juego de las niñas. Pero no, eran primas de verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Pasé la mañana bailando con ellos, empezando ya a quererles, y viendo muy lejano el 22 de mayo. Pero ese día ha llegado. Y me he despedido de ellos. Y casi me cargo a Laura P., la princesa del cuentacuentos, porque se ha puesto a llorar, y entonces sí que no he podido contener las lágrimas después de abrazarla. Me preguntaban todos en la alfombra: "¿Por qué te vas?", y me temblaba la voz al explicarles que volvería en cuanto terminase de estudiar, y que iba a hacer un trabajo muy grande para que mi profesor sepa lo bien que se han portado mientras he estado con ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;En fin, no estoy tan triste como esperaba, porque hay una gran noticia: Rebeca me ha dicho que por ella como si me quedo hasta final de curso, que a ella le viene genial tener a otra persona que le eche un cable. Así que he llorado más de emoción al ver a Laura P. llorar, a Alexandra, Amagoia y Andrea haciendo pucheros y a Jose, Unai y David con cara de tremenda preocupación, que por estar verdaderamente deprimida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Así que, afortunadamente, en cuanto termine la memoria, me voy a volver a meter en esa clase a escuchar los chistes de Dani A.; a ver el brillito de los ojos de Dante cuando sonríe; a por los abrazos de Andrea; a por la risita contagiosa de Laura D.; a por las curiosidades de enciclopedia que nos cuenta Diego; a por el inmenso cariño de Kesia; a luchar contra los Gormiti de Antonio; a conocer el desenlace de la telenovela de Alexandra y su gran amor por Dani A.; a por la dulzura innata de Sheila; a comerme a bocados a Amagoia y a Lucía; a contar las pecas de Nuria; a sonreír al ver que la AMISTAD, con mayúsculas, la personifican Jose Antonio y David día a día; a la gracia de Pastora cuando le gustan sus dibujitos; a hablar a nivel adulto con Noelia, que pese a tener cinco años habla con la madurez de una chica de diez; a batallar con las trastadas de Salva (que tan de cabeza me ha traído); a hacerle las hormiguitas a Dani P.; a escuchar a Laura P. "yo quiero ir de tu mano" un día tras otro; a ver cómo Unai sigue poniéndose por fin la mochila solito y recorta cada día mejor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Volveré a Egipto, al rincón donde ellos han hecho sus fantásticos jeroglíficos y comienzan a construir una gigante pirámide de cajas de zapatos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Y volveré a contagiarme de esa preciosa ilusión que irradian con su dulce inocencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-974063546689143650?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/974063546689143650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=974063546689143650' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/974063546689143650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/974063546689143650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/05/no-es-un-adios-es-un-hasta-luego.html' title='No es un adiós, es un hasta luego.'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-3591594438607580204</id><published>2009-05-18T03:54:00.000-07:00</published><updated>2009-05-23T09:32:25.110-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esos locos bajitos'/><title type='text'>Mi Besito Izan</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ShFCPNIAcAI/AAAAAAAAALQ/hrD3iZoW0Xk/s1600-h/IMG_0023.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337119862399463426" style="WIDTH: 256px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ShFCPNIAcAI/AAAAAAAAALQ/hrD3iZoW0Xk/s320/IMG_0023.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta entrada va dedicada a un ángel. Parece un niño normal, muy guapo, eso sí, pero nadie diría que pudiese ser un ángel. Y, sin embargo, lo es. Al menos, eso creo yo, porque con solo once meses, ya ha estado a mi lado para hacerme sonreír cuando tengo un mal día infinidad de veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por motivos que no me apetece ni que sean recordados, la noche entre el 20 y el 21 de junio del año pasado fue pésima. Salí sólo con una de mis dos Nenukys, Mari, y por desgracia nos separamos un ratito, cada una con un trozo del grupito con el que nos juntamos allí. Yo ya lo digo, estar con ella o con Sheyla me da suerte, y con eso de estar cada una en una punta del pub, la cosa acabó fatal... Cada una llorando sola, yo en el baño y ella en la playa, sin saber ninguna que la otra estaba igual de "moqueante".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que llegué a mi casa casi a las siete de la mañana después de haber ido a buscar una de las tantas cosas que se perdieron esa noche, destrozada, con los ojos que parecían sandías (verdes y rojos simultáneamente), y con más ganas de desaparecer de la faz de la Tierra que de seguir viviendo en un mundo tan injusto. Y entonces sonó el teléfono. Al otro lado de la línea, mi tía Rafi dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Éste es Izan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces escuché por primera vez ese llanto debilucho, tiernito, esos leves grititos que significaban el comienzo de una nueva vida preciosa y larga, llena de misterios por descubrir, de cariño que dar y recibir... Y supe que había nacido justo ese día tan malo para mí para ayudarme. Él había tenido el detalle de salir de la tripita de su mami, con agustito que debía estar, para volver a hacerme sonreír. Y para cambiar el rojo triste de mis ojos por un rojo alegre, un rojo repleto de lágrimas de felicidad, de emoción y de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si fuese poco, me dio la suerte necesaria para quer tanto Mari como yo recuperásemos todo lo perdido. Así que nadie puede negarme que a mi primito Izan sólo le faltan las alitas para ser el más bello angelito del mundo. Mi angelito de la guarda, el que me hace cosquillitas en el corazón cada vez que algo me aflige.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-3591594438607580204?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/3591594438607580204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=3591594438607580204' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3591594438607580204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3591594438607580204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/05/mi-besito-izan.html' title='Mi Besito Izan'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ShFCPNIAcAI/AAAAAAAAALQ/hrD3iZoW0Xk/s72-c/IMG_0023.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-6071934378581719399</id><published>2009-03-20T03:01:00.000-07:00</published><updated>2009-03-20T05:57:31.326-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Ribiera Maya</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ScNx8M4-GFI/AAAAAAAAAG4/KeqA_LexK8g/s1600-h/20071123091909-adios-p-.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5315217264293582930" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ScNx8M4-GFI/AAAAAAAAAG4/KeqA_LexK8g/s320/20071123091909-adios-p-.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Me despierto con una desagradable sensación en el estómago. Para más desgracia, no me resulta desconocida, sino tan sólo más aguda que le resto de las veces. Aún antes de abrir los ojos ya tengo las mejillas anegadas en lágrimas. Ahogo mis sollozos apretando la cara contra la almohada. No quiero hacer ningún ruido, no quiero despertarte, en un absurdo intento de retenerte más tiempo a mi lado, de prolongar ese sentimiento que provoca el roce de tu espalda desnuda contra la mía. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Pasa el tiempo. Un minuto, dos, tres… Maldigo el reloj, lo odio y deseo desde lo más profundo de mi ser que esas infernales agujas se detengan, que no lleguen nunca al segundo que hará saltar la alarma e iniciará el camino que te separe de mi lado. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Pero el despertador me ignora, no conoce mi dolor, y grita que ha llegado el momento en que mi vida dejará de tener sentido. Me golpea en los tímpanos, vibra en mi pecho y me destroza las entrañas. Todo el mundo odia el despertador, pero yo nunca me había sentido tan asqueada por su sonido. Me giro, fingiendo haberme despertado ahora mismo, y te veo protestar entre el sueño y la vigilia, suplicando unos minutos más. No seré yo quien te niegue ese placer. Apago la alarma, y te miro mientras duermes, como un niño, rodeándome con tus fuertes brazos. Te acaricio la cara preguntándome amargamente cómo sobreviviré casi medio año sin poder rozarte. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Llevo más de un mes intentando asumirlo. Asumir que te marchas. Lo presentaste como una posibilidad. “No hay trabajo. No podemos seguir así. Mi jefe va a empezar una obra en la Ribiera Maya. Si no hay alternativa…”. Y no la hubo. La Ribiera Maya. Jamás pensé que pudiese sentir arcadas con la simple mención de un lugar, y menos si éste tiene fama de ser paradisíaco. Pero tu jefe lo consiguió. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;La sucesión de días iba acortando cada vez más el fatídico momento, hasta que el cruel Cronos marcó en el calendario la fecha de hoy: 14 de diciembre de 2008. El día de tu partida. Y también de la partida de mi corazón, no sé si porque parta contigo o se parta sin ti. Tampoco es que me importe mucho cuál de las dos sea la verdadera manera de dejarme vacía. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Entre besos, consigo despertarte de nuevo, muy a mi pesar. Nos besamos lentamente, y hacemos el amor con más dulzura que nunca, a pesar del sabor salado de nuestras lágrimas. En silencio, nos vestimos, evitando mirarnos, y seguimos así hasta el coche. No encendemos la música. Cada canción tiene al menos una frase que puede desencadenar un llanto eterno hoy. Llegamos al aeropuerto. Es el lugar más triste del mundo. Veo a la gente sonreír, con la ilusión brillando en sus ojos, y me pregunto cómo pueden estar felices en un lugar así, que para mí sólo supone separarme de lo mejor que me ha pasado en la vida. Tan sólo una mujer con una niña de unos cinco años, despidiendo a un hombre con la tristeza dibujada en el rostro me parecen adecuados para el escenario. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;El altavoz anuncia tu vuelo. Nos abrazamos, llorando de nuevo. Sobran las palabras. Nuestros ojos lo dicen todo: los “te quiero”, las promesas de fidelidad, de llamadas diarias, de largas cartas de amor, el ansia por el reencuentro… Y el dolor por la separación. Te aprieto fuerte, como si pensara que así no podrás escapar. Ingenua de mí. El segundo aviso por megafonía me debilita, me hace perder toda la vitalidad y retrocedo con el rostro empapado y un nudo en la garganta. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Me siento sola en una incómoda silla de plástico, amontonando pañuelos en mis manos. La gente pasa por mi lado sin reparar en mi dolor, pero no los culpo: tampoco yo reparo en ellos. Sólo puedo mirar al cielo y fijarme en cada avión que despega con el logo de tu compañía, preguntándome en cuál de ellos estarás. Trato de acostumbrarme a esa incertidumbre. A no saber dónde estás, ni qué estás haciendo, ni si estás pasando frío o hambre, o necesitas un beso o una simple palabra amable. Busco un &lt;em&gt;Klinnex&lt;/em&gt; en mi bolso. Genial, se me han acabado. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Noto una presencia a mi lado. Pequeña, muy pequeña. Me extiende un pañuelo de papel con dibujitos de Bugs Bunny. Le miro a la cara agradecida. Es la niña que había visto antes despidiendo a su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Volverán. Mi papá y tu novio volverán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonríe, enseñando sus encías, con mellas entre los dientes de leche, y yo vuelvo a mirar al cielo, sonriendo también, contagiada de la esperanza y optimismo de mi joven compañera de penas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, volverán. Y nosotras les estaremos esperando.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-6071934378581719399?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/6071934378581719399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=6071934378581719399' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6071934378581719399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6071934378581719399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/03/ribiera-maya.html' title='Ribiera Maya'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/ScNx8M4-GFI/AAAAAAAAAG4/KeqA_LexK8g/s72-c/20071123091909-adios-p-.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-906252417585608369</id><published>2009-03-06T04:13:00.000-08:00</published><updated>2009-03-06T05:03:59.394-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>DÍA DE MUJER TRABAJADORA</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SbEXKbC14OI/AAAAAAAAAGw/x9lhwV594Gc/s1600-h/aaaaa.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310050903472333026" style="WIDTH: 172px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SbEXKbC14OI/AAAAAAAAAGw/x9lhwV594Gc/s320/aaaaa.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Hoy ha sido un día bastante especial. Como cada patio, estábamos todas las de Infantil en el patio. Normalmente sacamos una sillita de la clase de Patri cada una y nos sentamos en círculo, cuidando que nadie tire piedras ni pegue al resto, esperando al herido de turno que venga reclamando "cuidados médicos" tales como tiritas o agua oxigenada, observando los progresos que hacen saltando a la comba Salva, Matías y Noelia... La casualidad ha querido que, por segunda vez en el mes que llevo en cole, nos hayamos quedado de pie, haciendo lo mismo, pero plantadas todas: Susi, Amparo, Patri, Delfina, Rebeca y yo. Tan solo faltaba Alicia, que está resfriada.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Teniendo en cuenta mi timidez, es de suponer que no intervengo apenas en las conversaciones, y la mayoría de las veces estoy más pendiente de los juegos de los fierecillas que de lo que se habla. Por eso, de golpe y porrazo, me he dado cuenta de que todas etaban riéndose y mirando hacia la cuesta que nada más pasar la puerta. Y por ella circulaba una procesión de hombres que me ha quedado alucinada. He tenido que mirar dos veces para creerlo: todos los varones del colegio, portando una rosa roja por cabeza, subían hacia nosotras cantando canciones de la tuna. Miguel, el monitor de deportes, a la cabeza, tocando la guitarra (¡hasta con la guitarra!), y detrás el resto: Jose, el de música; Benito y Javi, de Educación Física; Fran, el de PT; Julio, el conserje; David, el profesor de 6º B; y Delfín. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Oficialmente, es el profesor de 6º A, pero en la realidad es mucho más que eso. Delfín es mi modelo a seguir. Fue mi maestro en 3º y 4º, y puedo asegurar que dejó huella en mí. Vamos, en mí y en todos quienes le conocemos. Es un hombre agradable, simpático, que adora su profesión y a todos los niños en general, que se hace de querer, incapaz de dirgirse a alguien sin dedicarle una sonrisa, que se interesa por saber cómo le va la vida a sus antiguos alumnos y a sus familias... Vamos, un verdadero tesoro, y no es que lo diga yo, es que sé que lo pensamos todos los que hemos tenido la suerte de cruzar más de tres palabras con él.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Sin perder la vista de la extraña tuna, le he preguntado a Amapro que por qué pasaba eso... Y me ha dico que es por el Día Inernacional de la Mujer Trabajadora, que es este domigno. Por lo visto, todos los años repiten el ritual, y como este justo ha caído en fin de semana, ninguna se esperaba que fuese hoy cuando se viesen premiadas con semejante espectáculo. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Entre nuestras inevitables risas, han terminado de cantar "Clavelito", y cada uno le ha dado su rosa  a la chica que tenía enfrente. Sólo que han habido dos excepciones: Benito ha corrido para dársela a Rebeca (son pareja), y Delfín ha venido desde la otra punta de su fila para dármela a mí. Ese gesto ha sido para mí precioso, porque él para mí es verdaderamente importante, y ver que él ha pasado de sus compañeras por dársela a su antigua alumna... Me ha tocado la patatilla, vaya.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Bueno una vez cargadas todas con su rosa (de las más bonitas de la floristería, seguro, y adornadas con un lazo morado cada una), han vuelto a cantar su serenata, y hemos bailado todos jutnos, nosotras enfrente de ellos, al son de la guitarra y de sus voces. Mientras, los niños flipaban dando vueltas alrededor nuestra con cara de estar pensando "estos profes nuestros se han vuelto locos".&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Vamos, que me ha parecido un detalle ejemplar. Por lo que han comentado als otras, ninguna ha estado nunca en un colegio en el que hagan esto, y es algo de agradecer... ¡Vaya profes atentos que hay en mi cole! Si es como el Vasco... La verdad es que Patrciia y yo, que somos las que hemos llegado este año y no sabíamos NADA DE NADA, nos hemos quedado encantadas con la sorpresa.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;En fin, sé que no es tan bonito esto como recibir de la mano de el mejor de tus profes de su infancia una rosa, pero...&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;¡FELIZ DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA A TODAS!&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Lorena Hernández Vela.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-906252417585608369?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/906252417585608369/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=906252417585608369' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/906252417585608369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/906252417585608369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/03/dia-de-mujer-trabajadora.html' title='DÍA DE MUJER TRABAJADORA'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SbEXKbC14OI/AAAAAAAAAGw/x9lhwV594Gc/s72-c/aaaaa.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-2237056831816992931</id><published>2009-02-27T09:46:00.000-08:00</published><updated>2009-02-28T11:05:48.015-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Comida</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/Sag0hTh2pSI/AAAAAAAAAGg/bjQeKLelVXE/s1600-h/aaaaaasasasas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307549907638723874" style="WIDTH: 246px; CURSOR: hand; HEIGHT: 243px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/Sag0hTh2pSI/AAAAAAAAAGg/bjQeKLelVXE/s320/aaaaaasasasas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;El día empezó con la misma pereza que todos los anteriores desde hacía siete largos meses. No había ningún motivo que la impulsara a bajar de la cama. Sabía qué le depararían las 24 horas siguientes, porque los rituales llevaban repitiéndose desde el fatídico día en que sus padres la habían dejado en aquel maldito hospital. Desayunar, almorzar, comer, merendar, cenar y dormir. Su vida se reducía a ingerir alimentos, a ser vigilada constantemente, a transformarse cada día más en un globo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó con amargura cómo había transcurrido todo antes de entrar en aquella prisión de carceleros con bata blanca. Siempre había sido una niña algo regordeta. En el colegio aquello no suponía un problema, pero al pasar el instituto, pasó a ser un verdadero martirio. Sus amigas empezaban a experimentar con los chicos, pero ella se sentía excluida en el juego del amor, puesto que ninguno se fijaba en ella. Y lo peor fue cuando también empezó a quedarse al margen entre las chicas. No había ninguna que compartiese su ignorancia con ella. Todas sabían lo que era tener novio, y comenzaban a mirarla como si fuese un bicho raro. Violeta fue la primera en desatar el diluvio de insultos: "Una vaca como Diana no debería juntarse con nosotras...Nos espanta a los chicos". Poco a poco, los más populares pasaron a llamarla "la Gorda", y a hacer chistes como que con su tamaño era muy fácil acertar en "la Diana". Los más reservados del instituto no la insultaban, pero por miedo a ser rechazados tan cruelmente, la ignoraban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diana comenzó a culpar a la comida de su desdicha. Primero a los bollos y a las grasas. Pero seguía siendo gorda. Entonces dejó de comer carne, y pescado, y los guisos de su madre... Pronto pasó a comer tan solo ensalada. Llegó al punto en que hasta eso lo vomitaba. En un par de meses, estaba tan delgada como la mayoría de sus compañeras. Los chicos que antes la insultaban ahora la miraban con lascivia, y le decían piropos que antes nunca le había dirigido nadie. Varios fueron los que le pidieron salir, y de entre todos el escogido fue Marc, uno de los más populares ( y de los que más se habían metido con ella anteriormente). Diana se convirtió en la envidia de todas, y exhibía orgullosa su idilio con el más guapo del instituto, mientras seguía sin probar apenas bocado. Las escasas ocasiones en que sus padres, cansados del trabajo, la obligaban a comer, vomitaba en el cuarto de baño más lejano al salón, ahogando el sonido de las arcadas subiendo el volumen de la música de su cuarto o abriendo al máximo el grifo de la ducha. Comprarse ropa se convirtió en un placer, cada visita al centro comercial significaba el descubrimiento de haber perdido otra talla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, seguía necesitando más y más. El espejo le gritaba que siempre sería gorda, que en cuanto probase bocado sus michelines regresarían y le arrebatarían todo lo que con tanto esfuerzo había conseguido. Ni las ojeras que poblaban su rostro, ni las heridas en los dedos ni las llagas en la boca, ni el comprobar cómo hasta las tallas más pequeñas le quedaban holgadas, ni el dejar de tener la regla, ni siquiera el que sus pasivos padres comenzaran a preocuparse, ni que Marc le insinuara que le gustaban las chicas con carne que poder coger, le hicieron desistir de sus insensatos intentos de seguir adelgazando. A sus quince años, con un metro y sesenta y ocho centímetros, sólo pesaba 42 kilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su ceguera era tal que, ingenua como nadie, creyó a sus padres cuando le dijeron que la llevarían al endocrino para que la ayudase a adelgazar. Pensó de verdad que sus padres seguían viéndola gorda y que el problema era tal que un endocrino habría de intervenir para ayudarla a bajar peso. Pero no. Era una burda estrategia para encerrarla en una clínica para anoréxicas, donde el médico era el enemigo y la más mínima cantidad de comida el arma destructiva que acabaría con la única forma de vida que merecía la pena vivir: la de una chica delgada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enfermera (una de las soldados contra los que luchaba día a día), interrumpió aquel torrente de recuerdos entregándole una carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diana reconoció la letra infantil de Lucas, su hermanito pequeño. Ocho años recién cumplidos, mientras ella estaba allí dentro, regordete, con una sonrisa preciosa y mellada, ojitos brillantes y vivos, siempre dispuesto a abrazar e idolatrar a su hermana mayor hiciese lo que hiciese. Había hablado con él cada semana desde que la habían encerrado, pero no les habían dejado verse. Emocionada, leyó la carta, sonriendo con dulzura ante las faltas de ortografía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Querida Diana:&lt;br /&gt;Soy Lucas, tu hermano. Te escribo esta carta para mandarte una foto. Quiero que me veas, que recuerdes cómo soy, porque hace mucho que no nos vemos. Mamá y papá dicen que estás en el hospital porque no quieres comer. Que crees que estás gorda y por eso no comes. A veces lloran porque si sigues así te vas a morir. Yo no quiero que te mueras, pero tú eres la mayor y sabes mejor que yo las cosas. Si tú crees que es mejor no comer, aunque puedas morir, antes que estar gordo, será que es verdad. He pensado que yo también voy a dejar de comer, que da igual lo que digan papá y mamá, tú tienes razón. Si tú me dices que no coma más, no como. Y si me dices que coma, comeré. Pero sólo si comes tú también. Si me dices que coma y tú no comes, no te creeré, y dejaré de comer igual que tú. Tienes que demostrarme que lo que me digas es verdad. Espero tu respuesta, y también espero saber por nuestros padres si cumplirás lo que me digas.&lt;br /&gt;Un beso de tu hermano que te quiere mucho y que siempre seguirá tus pasos:&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Lucas S. R."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;Tras secarse los ojos, empezó a escribir una respuesta para el niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Queridísmo hermanito:&lt;br /&gt;No. &lt;strong&gt;Nunca&lt;/strong&gt; debes dejar de comer. Estás perfecto como eres, y a quien no le guste, que no mire. Tu vida vale más que tu físico. He sido una tonta. Me va a costar, pero voy a ponerme bien, voy a comer todo lo que me digan y voy a salir allí para darte un abrazo gigante y poder pedirte en persona que me perdones. Porque por mi culpa has estado a punto de ponerte en peligro. Y prefiero mil veces egordar a perderte. Gracias por abrirme los ojos, enano.&lt;br /&gt;Un beso de tu hermana:&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Diana S. R."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;Sonrió satisfecha. Quedaba mucho camino, pero valdría la pena si al final del mismo podría estar de nuevo con la persona que más valía la pena del mundo: Lucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lorena Hernández Vela.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-2237056831816992931?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/2237056831816992931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=2237056831816992931' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2237056831816992931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2237056831816992931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/02/comida.html' title='Comida'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/Sag0hTh2pSI/AAAAAAAAAGg/bjQeKLelVXE/s72-c/aaaaaasasasas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-1606413234967695102</id><published>2009-02-18T09:05:00.000-08:00</published><updated>2009-05-23T09:33:38.635-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='esos locos bajitos'/><title type='text'>PRÁCTICAS EN EL VASCO NÚÑEZ DE BALBOA</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SaLirrQkUYI/AAAAAAAAAGY/WcpqF8u7dzs/s1600-h/peter-pan.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306052550970331522" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SaLirrQkUYI/AAAAAAAAAGY/WcpqF8u7dzs/s320/peter-pan.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, desde el lunes día 9 de febrero estoy haciendo las prácticas en el colegio Vasco Núñez de Balboa, en Benidorm.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace 16 años y medio entré por primera vez en ese colegio, de la mano de mi mamá, hecha un manojo de nervios, deseando conocer a María, mi &lt;em&gt;seño&lt;/em&gt;. Allí, en ese edificio de ladrillo amarillo, con los marcos de puertas y ventanas y rojos, iniciaba mi educación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, con 20 años, vuelvo a cruzar ese mismo umbral, sin tomar la mano de mi madre, igual de nerviosa que aquella vez, y deseosa también de conocer a alguien: a 23 monstruitos de 5 años a los que yo voy a enseñar y de los que pienso aprender un montón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encanta la idea romántica de pensar que acabo de estudiar en el mismo lugar en el que empecé, bajo ese mismo techo, entre las mismas paredes... Adoro observar cómo el soporte en el que jugábamos a tiendas, que antes me parecía inmenso, se ve ahora tan pequeño. Y verlos a ellos, con sus manitas, apilar la arena y pagar con piedras tal y como hacía yo en ese mismo lugar no hace tanto tiempo. Incluso la clase parece mucho más pequeña ahora. Y la pizarra... Recordaba una pizarra casi infinita, y estos días apenas cabe la fecha en ella... Qué asco da crecer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siempre me queda el consuelo de mirarlos a ellos a los ojos y vérselos brillar de esa forma tan significativa, cuando Bubu, la marioneta, les elige para contar un cuento, cuando terminan de escribir con gran esfuerzo las palabras de las fichas, cuando consiguen saltar a la comba muchas veces, o cuando con unas simples alas de cartón se transforman en Campanilla o una pluma les hace hace ser Peter Pan. Estando con ellos, parece de verdad que la purpurina sea polvito mágico, y es casi como volar a Nunca Jamás...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo evitar pensar con nostalgia en mis otros mocosetes, los de la guardería, que fueron los primeros en demostrarme que no podía haber elegido mejor oficio que el de maestra de infantil, los que desde hace un año y medio se han convertido en parte de mi corazón al cien por cien. Ellos, los Duendes, siempre serán los primeros, pero ahora han llegado mis Peters y mis Campanillas, y me llenan de nuevo con sus risitas sinceras, la importancia que le conceden a cada detalle, la emoción inmensa en sus caritas por lo más insignificante...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento tan feliz por pensar que les estoy ayudando a aprender a leer, escribir, contar y a portarse bien, que cada uno de sus éxitos me satisface igual que a ellos. Y me apena muchísimo pensar que seguramente nunca sabrán que yo estoy aprendiendo mucho más de ellos que ellos de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que no se puede ser más perfecto que los Duendes, mis enanitos del Vasco y el resto de niños del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-1606413234967695102?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/1606413234967695102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=1606413234967695102' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/1606413234967695102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/1606413234967695102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/02/practicas-en-el-vasco-nunez-de-balboa.html' title='PRÁCTICAS EN EL VASCO NÚÑEZ DE BALBOA'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SaLirrQkUYI/AAAAAAAAAGY/WcpqF8u7dzs/s72-c/peter-pan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-2847374247159307783</id><published>2009-02-05T03:36:00.000-08:00</published><updated>2009-02-05T03:50:45.139-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Te dedico una entrada'/><title type='text'>Para mi pavito</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SYrSH2gwZbI/AAAAAAAAAFw/BdfOL6CzNdM/s1600-h/DSCN3931.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299278943888631218" style="WIDTH: 362px; CURSOR: hand; HEIGHT: 297px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SYrSH2gwZbI/AAAAAAAAAFw/BdfOL6CzNdM/s320/DSCN3931.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Resulta difícil explicar algo así. Ni siquiera creo poder saberlo del todo. Lo que siento por ti es tan inmenso que no me cabe en los ojos, no puedo verlo completamente, y eso me desconcierta. Pero eso sí, no hay duda de que, sea lo que sea eso que provocas en mí, me hace feliz.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Sabes bien cómo era antes de conocerte: orgullosa (aunque sé que ahora no lo puedes ni creer), feminista casi radical, carente de fe en el amor, incapaz de pensar ni por un instante que yo podría decirle a un chico "te quiero".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Lo que no sabes (ni tú, ni nadie), es que esa forma de pensar no era más que un escudo. Quería protegerme a mí misma del dolor, por eso construí un muro enorme alrededor de mi corazón, para que nadie lo tocase.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Pero desde detrás de ese muro, mi corazón latía preso con la esperanza de ser alcanzado algún día por un amor tan sumamente dulce como el tuyo. Y es que yo soñaba con que algún chico me abrazase a diario, apretándome contra su pecho, y clavara sus pupilas en las mías para decirme "guapa" aunque yo no lo creyese. Soñaba esperar ansiosa cada tarde el momento de reencontrarme con sus besos, y acariciar su pelo, dejando que mis dedos se enterrasen en él. Soñaba con llenar mi habitación de fotos de amor, enmarcadas entre corazones rojos de cartulina, o con las huellas de nuestras manos. Soñaba con las terribles discusiones acerca de ver una película " de llorar" o una de miedo, e incluso con ser arrastrada a ver el fútbol, y así mientras, aburrida, podría contemplar su cara o apoyar mi cabeza sobre su hombro. Soñaba con abrazarlo al dormir, acariciarlo hasta notar su respiración más pesada y saber así que ya descansaba, o que fuese él quien me acariciase con dulzura hasta caer dormida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;¿Reconoces a ese chico con el que yo soñaba, Dani? Eres tú. Yo ya soñaba contigo muchísimo antes de conocerte. El chico que estaba llamado a enseñarme qué era eso del amor existía ya, sólo faltaba ponerle cara. Y tú se la pusiste. Trajiste a mis sueños tus mejillas morenas que tan pronto cogen un tono rosado; y tus labios gorditos y tiernos que son mi perdición; y esos dos lacasitos marrones que pueblan tu mirada y la hacen más dulce que el propio chocolate. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Y así fue como destrozaste el muro que protegía a mi corazón, y al mismo tiempo lo mantenía encerrado, solo y triste. Seguramente ahora es más vulnerable, porque está expuesto ante el peligro que enamorarse implica, pero late con mucha más alegría, porque sus latidos van al ritmo de los tuyos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;A veces, sin quererlo, con sólo mirarte me suben las lagrimillas a los ojos, y tú, sorprendido, me preguntas que por qué lloro. La respuesta es bien sencilla. Cuando tú miras al sol directamente, en un día de verano en el que las nubes estén de vacaciones, ¿qué te pasa? Las lágrimas te arrasan los ojos, ¿no? La luz te hace llorar. Pues eso me pasa a mí contigo. EL brillo que irradias es mucho mayor que el que irradia el sol, por eso al mirarte quedo cegada (y maravillada) y no puedo evitar que las lágrimas caigan. Y entonces imagino qué haría si llegase la noche y el sol que tú eres se apagara en el firmamento de mi vida, y ya me es imposible calmar el dolor. Hasta que me abrazas, y me doy cuenta de que eres real, que estás a mi lado y que todo va bien si te tengo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Todo esto demuestra que normalmente soy yo la miedosa, o al menso la que exterioriza el terror a perderte. Tú, más reservado, sueles callarlo más que yo. Y a pesar de eso, muchas veces has hablado del miedo a que me vaya con un chico que sepa hacer algo que tú dices no saber hacer: expresarse. Dani, no hace falta que me digas cosas románticas hablando ni escribiendo, porque me lo gritas con los ojos. Esas estrellitas que viven en ellos se encienden cuando yo sonrío, indicando que cuidas de mi felicidad, no como lo haría un hermano mayor, sino como lo haría una persona enamorada. Es fácil engañar con palabras, pero muy difícil hacerlo con los ojos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Nunca, en la vida, nadie podrá ocupar el lugar que ocupas tú. Nadie llenará tu hueco. Y es que no creo que haya un chico más idóneo para mí que tú. ¿Quién me compraría huevos Kinder a mis 20 años? ¿Quién dormiría abrazado a 10 peluches y recordaría los nombres de todos y cada uno de ellos? ¿Quién sería capaz de bailar la canción de "Bella y Bestia son" porque sea la banda sonora de mi película favorita? ¿Quién hará de canguro de un enano de cuatro años si me apetece ir a la playa o al cine con mi primito? Bueno, si hay alguien capaz de hacer este tipo de cosas, me da igual, porque yo yate tengo a ti y ni quiero a ningún otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Gracias por estos dos años y medio, Danito, porque han sido los mejores de mi vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;EU QUEROTE!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-2847374247159307783?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/2847374247159307783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=2847374247159307783' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2847374247159307783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2847374247159307783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/02/para-mi-pavito.html' title='Para mi pavito'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SYrSH2gwZbI/AAAAAAAAAFw/BdfOL6CzNdM/s72-c/DSCN3931.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-1852923085253348339</id><published>2009-02-03T01:50:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T02:04:19.348-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Intoxicación</title><content type='html'>Aturdido y confuso, escuchó su voz por encima del resto de gritos que atormentaban su cabeza. Ella lo llamaba, por fin, se dignaba a volver a dirigirle la palabra... Sonrió, pero entonces notó algo... Estaba llorando. ¡Su niña! Estaba llorando... ¿Por qué? ¿Qué le pasaba? Quiso preguntárselo, pero notó cómo la bilis le subía a la garganta ante cualquier esfuerzo por hablar, y se contuvo. Alargó, sin embargo, su temblorosa mano hasta secar las lágrimas de las rosadas mejillas que tantas veces había besado con dulzura. Entonces se acercó los dedos húmedos a los labios, y notó el sabor salado de aquel llanto que no alcanzaba a comprender. Cerró los ojos un instante, y se remontó dos semanas atrás, cuando su sueño terminó para dar paso a una pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a su portal más tarde de lo previsto. Se había distraído trabajando, y cuando quiso darse cuenta, ya eran las siete. Hacía media hora que debería haber llegado. Maldiciendo su descuido, se despidió de Edu, su compañero, y subió al coche, que no tardó en desparecer a gran velocidad por la esquina. No tardó ni cinco minutos en recorrer el trayecto que normalmente transitaba en cerca de diez. Ante el timbre, empezó a sudar, nervioso. Tras un largo día de trabajo, lo último que deseaba era discutir con ella... Y aún así, sabía que eso era lo que le tocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella bajó, más arreglada de lo normal ("he tenido tiempo más que de sobra", solía decirle, con actitud de estudiada indiferencia, cada vez que él se retrasaba), con la cabeza bien alta y los labios fruncidos. Y lo que era peor, sin dirigirle una triste mirada. Eloy sintió una punzada de dolor en el estómago. Otro día de malas caras, de frialdad, de indirectas cargadas como dardos. ¿Qué eran treinta minutos? Se le había pasado por alto la hora...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alba, por su parte, deseaba de corazón no enfadarse. Sin embargo, estaba cansada. Quería a Eloy con toda su alma. Esperaba cada día ansiosa su llegada, y cada minuto que pasaba en su reloj era motivo de alegría para ella, porque el recorrido de las agujas la acercaba más y más a sus brazos. Cuando por fin llegaba a la hora en que él debería llegar, cada segundo era eterno. Y él se empeñaba en eternizarlos aún más. Siempre olvidaba llamarla para avisarla. Ella dejaba sus planes a un lado para sus citas, y él las olvidaba y la hacía esperar de brazos cruzados sin una explicación. Si al menos le enviara un mensaje al móvil en el que le dijese que llegaría tarde, la cosa no tendría importancia. Pero no, él lo olvidaba todo por completo. Y ella siempre intentaba no enfadarse. Hasta que había decidido poner cartas en el asunto y hacerle saber a su chico que estaba cansada de esa situación. Por eso, en el último mes de su año y medio de relación, las discusiones eran cada vez más frecuentes. El chico no entendía por qué se enfadaba, si él sólo estaba trabajando; la chica no entendía por qué no era capaz de avisarla de su tardanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eloy, ese día, estaba de mal humor. Había discutido con su padre por la mañana, con su jefe en el trabajo... Ya hora también ella le echaba en cara tonterías. Empezaron tratándose con indiferencia pero educación, hasta que al final, una palabra mala llevó a la otra y los acabaron por levantarse la voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que estoy harta, ¿me oyes, Eloy? Harta de que pienses que eres el ombligo del mundo, de que yo deba estar preparada para la hora en que habíamos quedado, y que para ello deje los trabajos de clase, los cafés con las amigas, ¡todo!, y que luego tú, sin avisar, llegues cuando te parezca oportuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Cuando me parezca oportuno no, Alba: cuando mi trabajo me lo permite. Ojalá yo también pudiese hacer planes que puedo posponer como tomar café, pero no, yo trabajo, ¿sabes? Tengo que ayudar en casa porque no soy rico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues llama por teléfono...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y me gasto el sueldo en saldo para llamarte a ti cada día, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, dame un toque y yo te llamo a ti... Aquello sentó bastante mal a Eloy, puesto que se sintió herido en su orgullo. Se le juntó todo: sus problemas económicos, el mal humor de su padre desempleado, la pelea con su jefe y la posibilidad creciente de perder el trabajo con el que alimentaba a sus dos hermanos pequeños... Y reventó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Alba, no quiero tu caridad, y mucho menos tus estúpidos enfados. ¿Estás harta? ¡Yo más! Si tan malo soy, mira dónde tienes la puerta del coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Herida, bajó del coche y dio un portazo. Con lágrimas en los ojos, aún pudo escuchar cómo él le gritaba desde la ventanilla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Y no vuelvas a dar un portazo así! He tenido que trabajar mucho para pagar este coche como para que ahora cojas tú y te lo cargues, ¿sabes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron quince días en los que los dos sufrieron. Eloy, más fuerte y acostumbrado a evadir mentalmente los problemas, pudo pasar el primer día absorto en los videojuegos que compartía con sus hermanos, mientras Alba luchaba contra la opresora tentación de llamarlo por teléfono. Finalmente, logró vencerla. Fue el segundo día cuando, pensándolo fríamente, Eloy se dio cuenta de cuánto la quería y, arrepentido, la llamó constantemente. Pero ella ya había ardido en el fuego de la rabia, e ignoraba el sonido de su móvil una y otra vez. Y así fueron sucediendo los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer fin de semana llegó, y la chica salió esperanzada de ver a su adorado Eloy y así poder arreglar las cosas cara a cara. Pero no fue así, ya que él había decidido quedarse viendo la tele, porque pensó que no podría ver el precioso rostro de su chica y sin poder besarla. Si no le había contestado al móvil, debía ser que se había pasado más de lo que creía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente semana transcurrió con la dolorosa aceptación. La sucesión de días sin saber nada el uno del otro los partía en dos: sus cabezas les decían que habían quemado todas las oportunidades de volver a quererse, pero su corazón tiraba con fuerza y les rogaba que mantuviesen las esperanzas. Pero, ¿cómo esperar arreglarlo si ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo llegó el sábado. Alba salió otra vezcon sus amigas, por no admitir que prefería quedarse en casa llorando por mirar las fotos de su viaje a Asturias, de sus tardes en el campo, o en el parque con los dos hermanitos de Eloy… Que prefería escuchar canciones lentas con letras que hablasen de desamor, antes que bailar sabiendo que jamás volvería a abrazarlo. Se resignó a echarlo de menos en la discoteca, donde tantas veces se habían besado y habían bailado juntos, por no preocupar a unas amigas que lo daban todo por ella. Pese a todo, cada diez minutos dirigía su mirada a la puerta, para ver si lo veía aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en una de esas miradas cuando lo vio entrar. Él, con su cara morena y sus ojos verdes como los prados que visitaron juntos en sus vacaciones, con su sonrisa tímida y ese pelo fuerte que invitaba a ser acariciado… Recordó todas las veces que besaba esa cabecita y cerraba los ojos para aspirar el fresco aroma a limpio de su pelo negro… Y sintió el impulso de abalanzarse sobre él, de abrazarlo tan fuerte que no pudiera escapar. Se contuvo, pero lo miró fijamente, esperando su respuesta. Él sintió como sus penetrantes ojos negros se le clavaban como agujas, y quiso gritar e implorar su perdón, pero el miedo al rechazo, a que una negativa echase a perder todas sus esperanzas, quemaban su pecho como el peor de los incendios. Por eso pasó por su lado sin mirarla. No podría hacerlo sin romper a llorar… Alba, incapaz de comprender los motivos por los que Eloy, el chico que tantas veces la había arropado por las noches antes de marcharse a su casa, la ignoraba ahora, volvió a notar la rabia en sus entrañas, golpeándola con fuerza. La música se metía por cada poro de su piel, y empezó bailar con desenfreno, dejando libres a los sentimientos que la atormentaban. Derrochaba sensualidad, bailando con tanta naturalidad, y no tardó en acercarse un chico muy atractivo. Seguro que era un engreído. Estaba a punto de mandarlo a paseo. Miró a Eloy y vio que éste los miraba a ella y al plasta de turno. “Con nadie, tesoro. Con nadie que no seas tú. Míralo bien”, pensaba al tiempo que fijaba su vista en su ex (cómo dolía llamarlo así). Las primeras palabras de rechazo empezaron a salir de su boca, pero entonces vio cómo Eloy le sonreía y levantaba el pulgar en señal de aprobación. Acto seguido articuló unas palabras de modo que ella pudiera leerle los labios: “Adelante, dile que sí”. A pesar del mareo que sentía al ver las manos de aquel chaval en la cintura de Alba (de su princesa, de única chica que había conseguido hacerle estremecer), sabía que no tenía derecho a interferir en su vida. Ya no estaban juntos, él había antepuesto su orgullo a la felicidad de ambos, y nada le permitía reprocharle el buscar consuelos en aquellos brazos producto del gimnasio que a todas luces eran mucho más atractivos que los suyos. Por eso se vio impulsado a hacer de tripas corazón y alentar a la chica a dejarse llevar, por más doloroso que le resultase.Ese gesto escoció a Alba en lo más hondo de su ser. ¿De verdad le daba igual que estuviese con otro? Si ella no quería ni imaginarse al lado ninguna persona que no fuese él… Pero Eloy seguía sonriendo, le dio la espalda y siguió bailando, ignorando cómo los latidos del corazón de la joven retumbaban bajo su pecho. Vale, pues se iba a enterar. Miró al rubio que se había interesado en ella. Un creído, se le notaba a la legua. Ni por todo el oro del mundo haría nada con él. Pero un baile, para bajarle los humos a Eloy, no estaría de más. Quería demostrarle que podía disfrutar con él. Quería, sobretodo, engañarse y ser ella quien lo creyera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Eloy le subieron las lágrimas a los ojos cuando Edu, su mejor amigo, le dijo que Alba bailaba con el rubio enfervorecida. Se las secó rápidamente. No tenía derecho a fastidiar la noche de Alba. No podía acercarse y pedirle perdón, porque ella ya era feliz lejos de él… Pese a esos pensamientos, sentía el imperioso impulso de acercarse a ella, de suplicarle que volviese a mirarlo con el azabache de sus ojos cargado de amor… En vista de que la lucha estaba resultando demasiado pesada para él, decidió beber más de lo acostumbrado, ahogar su dolor (y su conciencia) en alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo a su alrededor empezó a perder la nitidez. Se movía de forma patosa, y notó cómo sus amigos lo sacaban fuera y le secaban las lágrimas (¿lágrimas? ¿Estaba llorando de verdad?), al tiempo que él empezaba a oírlos más y más lejos sobre comas etílicos… ¿De quién hablaban? No lograba entenderlo todo, pero se compadecía del chico del que estuvieran hablando… Parecía que sus oídos estaban llenos de algodón… Empezó a ver de manera intermitente… Sus amigos le pegaban en la cara… ¿Por qué le pegaban? Él no había hecho nada malo… Lo último que alcanzó su vista fue cómo uno de sus colegas (no sabría decir cuál), corría hacia dentro de la discoteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue cuando volvió abrir los ojos cuando vio a Alba. Cuando la vio llorar gritando su nombre. Cuando bebió aquella lágrima que le hizo recordar que ya no era el dueño de sus besos ni de sus caricias. Sollozaba frases que no comprendía. “Eloy, no te mueras, por favor, mi vida… No te mueras”. ¿Él? Se estaba muriendo… No, ya se había muerto… Porque Alba estaba con él y ella era el cielo… Su cielo… “Te quiero”, quiso decirle… Pero esa frase salió de los labios de ella y no de los suyos. Tardó en comprender por qué las palabras de su cabeza se materializaron en la boca de ella. Y cuando logró entenderlo, fue del todo feliz. Ella también lo quería. Entonces cerró los ojos de nuevo, tranquilo, descansando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó en un lugar muy blanco. Entonces, eso era el cielo de verdad. No estaba Alba… Miró a su alrededor con un nudo en la garganta… Entonces los vio a su lado: a sus padres, a Albertito y Violeta (sus dos hermanitos), a los amigos con los que había salido… Y a Alba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Princesa…- murmuró en un susurro apenas audible. Ella, con los ojos anegados en lágrimas, se acercó al borde de la cama, apoyó la cabeza en su pecho y empezó a gimotear palabras ininteligibles. Él aspiró el olor a flores de su pelo, l asió por los hombros y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Serás capaz de perdonarme?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sólo si nunca vuelves a beber hasta el coma etílico nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te lo prometo. Y tampoco volveré a llegar tarde sin avisar. – Alba rió, con esa risa sincera y espontánea que sólo ella tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hacemos un trato: ven a la hora que quieras cada día, pero sano y salvo. Eso es lo verdaderamente importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SYgUN3jxcPI/AAAAAAAAAFo/lGoZOYrrvOE/s1600-h/alcohol.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5298507190086234354" style="WIDTH: 298px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SYgUN3jxcPI/AAAAAAAAAFo/lGoZOYrrvOE/s320/alcohol.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué cabe decir de esto? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;Primero, que el orgullo muchas veces parece pesar más que el dolor, y las personas somos tan tontas que preferimos sufrir antes que ser felices con tal de no ceder un poco. A veces da la sensación de que el ego duele más que el corazón, aún sabiendo que éste último tarda más tiempo en recuperarse y se retuerce de daño, mientras que el primero es un dolor sordo que se cura al instante.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;Y segundo, que no hay ningún problema que sea lo suficientemente grave como para poner en peligro la propia vida. Ahogar las penas en alcohol no tiene ningún sentido. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;En fin., paro ya que parezco el "charlatán" que venía al instituto a darnos conferencias de todo tipo de temas. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-1852923085253348339?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/1852923085253348339/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=1852923085253348339' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/1852923085253348339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/1852923085253348339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2009/02/intoxicacion.html' title='Intoxicación'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SYgUN3jxcPI/AAAAAAAAAFo/lGoZOYrrvOE/s72-c/alcohol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-7303708101438765710</id><published>2008-12-28T12:04:00.000-08:00</published><updated>2009-08-02T10:51:31.014-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Volver a la normalidad</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Nico se levantó de un salto de la cama. Recordó cómo hacía tan solo unos meses le costaba mucho despertarse. Siempre suplicaba a mamá que la dejase un rato más arropadito entre las sábanas. Le encantaba sentir el calor al tiempo que miraba por la ventana y veía la escarcha en los árboles. Adoraba cerrar los ojos fuerte, muy fuerte, y sentir ese soporcillo tan agradable de quien se encuentra entre el sueño y la vigilia. En aquella época, la cama le parecía un lugar seguro, donde ningún mal podía trepar hasta el colchón. Pero hacía un año que todo había cambiado. Ahora su mayor anhelo era que el sol saliese lo antes posible y se ocultase cuanto más tarde mejor, para disfrutar de su vida fuera, saltando, corriendo, abrazando a su familia, notando el aire en su carita infantil hasta que los mofletes se le pusieran rojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quitó el pijama azul casi con furia, y se puso el uniforme del colegio que tanto había aborrecido. Los cereales le supieron a gloria, aunque nunca habían sido su desayuno favorito. Sonreía feliz, contento de poder repetir las rutinas que antes le habían hastiado. Se lavó los dientes, las manitas, y miró de soslayo el peine y la gomina, tratando de no pensar en ello. Agarró su mochila nueva, la que le habían comprado entre todos sus compañeros de clase y Gabriel, el &lt;i&gt;profe&lt;/i&gt;, cuando había estado en el primer hospital. Después, salió corriendo con papá hasta el coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras avanzaban hacia el cole, empezó a sentirse nervioso. Hacía mucho que no veía a sus amigos. ¿Y si se habían olvidado de él? Después de casi un año en Estados Unidos... Todos habían podido celebrar juntos cumpleaños, festivales de Navidad y de verano, excursiones... Y él había faltado a todos esos eventos. Cuando se marchó, estaban empezando segundo, y ahora ya casi terminaban tercero... Habían aprendido a dividir por separado, y también habían hecho la Comunión en lugares muy diferentes. Sí, casi seguro que se habrían olvidado de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba pensando todo eso cuando al fin llegaron. Los recibió Gabriel, el &lt;i&gt;profe&lt;/i&gt;. Les contó que ese año, el grupo ya tenía una &lt;i&gt;seño&lt;/i&gt; nueva, Carmen, pero que él quería colaborar en la sorpresa que les iban a dar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya verás qué contentos se ponen al verte todos, Nico. Todos se acuerdan de ti mucho y siempre hablan de las ganas de verte que tienen, pero ninguno se imagina que ya has vuelto a la escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces... ¿no me han olvidado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Que si te han olvidado?- Gabriel se puso a reír muy fuerte- Nico, este curso llegó una chica nueva a clase, Amanda. Le han hablado tanto de ti, que incluso ella te echa de menos. Eres un miembro muy importante de la clase, y todos esperaban ansiosos a que volvieras. ¿Quieres entrar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el niño asintió, el profesor llamó a la puerta. Se oyó desde dentro una voz que les dio paso. Gabriel abrió y le hizo una seña de que se escondiese y guardara silencio, y entonces dijo a la clase:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Chicos, tengo una sorpresa para vosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarró a Nico de la manita y lo metió en la clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Nico!- gritaron todos. La clase se convirtió en una jaula de grillos. No había nadie sentado, todos chillaban y saltaban alrededor de su compañero, deseosos de abrazarlo muy fuerte de nuevo y de preguntarle que qué tal estaba. Aunque estaba un poco abrumado, el recién llegado se encontraba feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen, la nueva profesora, se portó muy bien y entendió que ese día era tan especial, que preferían estar con Nico en lugar de dar clase. Así, el niño pudo pasarse la mañana jugando con sus amigos, tal y como llevaba un año deseando. De pronto, se fijó en una niña que no conocía, y que se mantenía apartada, tímida. Él le sonrió, de manera que la pequeña se acercó, más confiada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos te quieren mucho. Siempre me hablan de ti. Sé que has estado muy malito. Mi mamá me ha dicho que la enfermedad que tú has tenido es muy peligrosa y que duele mucho, pero que tú te estabas curando. ¿Estás curado del todo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, ya sí. Tuve una enfermedad que se llama cáncer, y mis padres me llevaron muy lejos para que me pincharan medicinas que aquí no habían y me hicieran operaciones que aquí no se saben hacer. Por eso se me cayó todo el pelo y muchas veces tenía angustia, pero ahora ya no hace falta nada de eso. Estoy curado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me gustaría pedirte un favor. No vuelvas a ponerte malito. Aquí, en clase, todos te han echado de menos. Cuando yo llegué, estaba muy ilusionada pensado que lo pasaría genial con unos nuevos amiguitos. Pero al conocerlos, estaban todos tan tristes. Nadie quería hacer fiestas, ni jugar, ni cantar canciones... No se parecía a mi antiguo cole. Ahora que has vuelto, todos están tan contentos... Tienes que mantenerte bueno para siempre. Y así esta clase seguirá estando feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nico se rió, orgulloso al darse cuenta de que de verdad era importante en la clase, pero triste al mismo tiempo por pensar que unos amigos tan buenos como los suyos habían estado tan apenados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De acuerdo. Lo intentaré -contestó riendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen interrumpió la conversación para repartir el material de clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venga, chicos, quiero que hagamos unas operaciones ahora. Hay que volver a la normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nico pensó que las operaciones matemáticas eran mejor que las operaciones de hospital. Y que los lápices y bolígrafos eran mejores que las jeringuillas. Y madrugar por las mañanas era mejor que quedarse todo el día en la cama con fiebre y dolores. Incluso pensó que era mejor estar castigado por un profe que recibir mimos de una enfermera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente, volver a la normalidad era lo más bonito que le había pasado en la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: center; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto" align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SVfom-MIhCI/AAAAAAAAAFg/wOTpzEteRQw/s1600-h/untitlezd.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284948443969127458" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 210px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SVfom-MIhCI/AAAAAAAAAFg/wOTpzEteRQw/s320/untitlezd.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; TEXT-DECORATION: none; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ES mso-no-proof: yes; text-underline: nonefont-family:'Times New Roman';font-size:12;color:blue;"   &gt;&lt;?xml:namespace prefix = v ns = "urn:schemas-microsoft-com:vml" /&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" stroked="f" filled="f" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" coordsize="21600,21600" spt="75" preferrelative="t"&gt;&lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;&lt;/v:stroke&gt;&lt;v:formulas&gt;&lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;&lt;/v:f&gt;&lt;/v:formulas&gt;&lt;v:path gradientshapeok="t" extrusionok="f" connecttype="rect"&gt;&lt;/v:path&gt;&lt;o:lock aspectratio="t" ext="edit"&gt;&lt;/o:lock&gt;&lt;/v:shapetype&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: center; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto" align="center"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: center; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto" align="center"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Bueno, como hoy es el día de los Santos Inocentes, ya se sabe que con lo de la gala de Antena 3, en la tele nos toca ver hasta la saciedad imágenes relacionadas con esta historia. Es algo horroroso, desgarrador... Por eso quería que el relato diese un rayo de esperanza. Y es que de estas cosas se puede salir. Por más duro que sea y más sufrimiento que implique, los enanos son muy fuertes, y hay que apoyarles en su lucha contra esa enfermedad. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; LINE-HEIGHT: normal; mso-margin-top-alt: auto; mso-margin-bottom-alt: auto"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;Y es que no habría nada mejor que el que la historia de Nico se hiciera realidad en el caso de cada uno de los mini-monstruitos que tienen la desgracia de pasar por ese duro trago.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="FONT-FAMILY: 'Georgia','serif'; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-: ESfont-family:'Times New Roman';font-size:12;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-7303708101438765710?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/7303708101438765710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=7303708101438765710' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7303708101438765710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7303708101438765710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/12/volver-la-normalidad.html' title='Volver a la normalidad'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SVfom-MIhCI/AAAAAAAAAFg/wOTpzEteRQw/s72-c/untitlezd.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-4003124486568485153</id><published>2008-12-22T03:05:00.000-08:00</published><updated>2008-12-22T10:44:31.528-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Vuelve a ser el día de la lotería</title><content type='html'>Hace ya un año que descubrí que soy rica...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde anterior (es decir, hace un año y un día), mi hermana me dijo: "¿Te das cuenta de que mañana a estas hora nuestra vida podrá haber cambiado por completo?" . Yo sonreí ilusionada, supingo que es lo que hacemos todas las personas de familia humilde hacen cuando se imaginan llenando de golpe sus cuentas bancarias. Y pronuncié las funestas palabras: "Ojalá". Sí, dije que ojalá mi vida cambiase por completo al día siguiente. Me imaginé con un armario atestado de ropa preciosa, móvil y cámara nuevos, mis estanterías llenas de libros que esperarían a que terminase uno para seguir con otro... Imaginé que podríamos comprar un local grande y acondicionarlo para hacer una guadería, y que mi hermana podría hacer muchísimos cursos buenos de ballet y así poder cumplir los sueños de las dos... Imaginé a mis padres sin preocuparse nunca por el dinero... Parecíamos felices, en mi imaginación. No me daba cuenta que en la vida real no es que pareciésemos felices, sino que lo éramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SU_fZdXELkI/AAAAAAAAAFI/KDsMeYDblSQ/s1600-h/ana+103.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5282686516399976002" style="WIDTH: 286px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SU_fZdXELkI/AAAAAAAAAFI/KDsMeYDblSQ/s320/ana+103.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ese día, el día siguiente que deseaba que fuera el que girara 180 grados a mi exitencia, llegó. Me desperté tarde. Bueno, teniendo en cuenta lo dormilona que soy, no era tan tarde, porque el reloj marcaba las once y poco aún, pero el sorteo de lotería de Navidad ya había empezado. De hecho, ya habían salido algunos premios. Saludé a mi madre y a mi hermana medio adormilada aún, y le pedí a mi madre el móvil para llamar a Dani. Estábamos un poco mosqueados y me encontraba realmente preocupada por si esa tarde, en el partido, lo pasaría mal al verle la expresión de orgulloso que se le pone cuando está cabreado o si por, el contrario, haríamos las paces y podría celebrar cada gol de su equipo y quejarme por los del contrario con la máxima felicidad. Como siempre, me preocupaban esas cosas tan insignificantes a las que concedemos enorme importancia si nunca hemos sufrido de verdad. Nada en ese día aprecía indicar que iba a ser diferente. Lo más significativo era un atisbo de bronca con mi novio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgué el teléfono con un sabor agridulce. No estaba enfadado, pero tampoco cariñoso. Me olía que la tarde iba a ser fría. No imaginaba cuánto. Estaba a punto de sentarme en el sofá cuando los niños de San Ildefonso cantaron el premio gordo, el primero. No recuerdo qué número fue. Aún no habían terminado de repetir el número premiado las setecientas veces que parecen ser necesarias, yo estaba pensando si mi vida cambiaría a partir de ese momento, y entonces fue cuando sonó el teléfono. Era mi tía. A mi abuela (mi segunda madre), le había dado un infarto. Ahora estaba en la UCI y había riesgo de que no volviese a verla nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, era probable que mi vida cambiase... Y sólo podía rogar por que no fuese así. Deseé haberme mordido la lengua el día anterior hasta hacerme sangre o arrancarla de cuajo antes de haber dicho que ojalá mi vida cambiase. Mi verdadero deseo era que todo permaneciese igual que siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece mentira lo cruel que peude llegar a ser la casualidad. En ese momento, en varios pueblos de España (seguro que, como siempre, el número estaba bastante repartido), había gente que lloraba de alegría porque empezaban una nueva vida. Y yo lloraba para conservar la mía tal y como estaba. ¿Ironías del destino? No lo sé, pero me daba la sensación de que se reían de mí, de mi familia. Recordaba las miradas llenas de felicidad de aquellos que años antes habían tenido la suerte de resultar premiados, imaginaba a quienes ahora corrían la misma fortuna y me sentía insultada. A la misma hora... La voz de los niños que cantaron el gordo y el teléfono de mi casa sonaron en el mismo instante. Uno de esos sonidos traía alegría. El otro venía cargado de dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, todo salió bien. A pesar de mis estúpidas palabras, nada cambió. Mi vida siguió como siempre. Mi armario sigue con una cantidad normalita de ropa, la cámara es la de siempre, y si mi móvil está muy chulo es porque mi padre tenía muchos puntos y me dio la gran sorpresa para mi cumpleaños. Rara vez puedo comprarme libros nuevos, he releído tantas veces los que ya tengo que cas me los sé de memoria. Abrir una guardería sería casi tan difícil como alcanzar la luna. Los problemas económicos siguen siendo los de una familia de clase media tirando a pobre. Pero la tengo a ella. Ella sigue regañándome por el caos de mi habitación, "apretándome" para que estudie hasta que me salgan callos en los codos, enfadándose si ando descalza... Y sobretodo, sigue dándome miles de besos y abrazos fuertes de esos que parece que te vayas a romper, haciéndome esas comiditas tan ricas que sólo las abuelas son capaces de hacer (no te ofendas, mami, jeje), colmándome de amor y dedicándome su sonrisa a diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es entonces, cuando miros sus expresivos ojos de color chocolate, cuando me doy cuenta de que a mí me toca la lotería cada vez que me levanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que sólo ella es capaz de conseguir tener tan firmemente cohesionada a esta familia. Su marido, sus dos hijas, sus dos yernos y sus cinco nietos no es que la queramos, es que la necesitamos, igual que necesitamos el aire para seguir viviendo. Y le damos las gracias por darnos el premio gordo desde el día en que ella fundó este hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena Hernández Vela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-4003124486568485153?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/4003124486568485153/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=4003124486568485153' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4003124486568485153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4003124486568485153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/12/vuelve-ser-el-da-de-la-lotera.html' title='Vuelve a ser el día de la lotería'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SU_fZdXELkI/AAAAAAAAAFI/KDsMeYDblSQ/s72-c/ana+103.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-4559753945195376974</id><published>2008-11-27T02:56:00.000-08:00</published><updated>2008-11-29T12:27:05.939-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Sin luz al final del túnel</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SS59GAhOx6I/AAAAAAAAAE4/izJ6EDB8fNs/s1600-h/tristeza2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273289755869497250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 250px; CURSOR: hand; HEIGHT: 247px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SS59GAhOx6I/AAAAAAAAAE4/izJ6EDB8fNs/s320/tristeza2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;El silencio que la envolvía tan solo se quebraba con el sonido de sus sollozos.Atrás dejaba las risas, los juegos, el alcohol. Atrás lo dejaba a él. Por delante, hasta donde le llegaba la vista, no había nada que no fuese la más absoluta oscuridad. Y hacia allí se dirigía, a adentrarse en las fauces de la noche, donde no vería a nadie y nadie la vería a ella.&lt;br /&gt;Tenía la piel de gallina y temblaba con violencia, pero no era consciente del frío que entraba en su cuerpo, así como tampoco notaba cómo los ojos le escocían, enrojecidos por el llanto. Ni se daba cuenta del hilillo de sangre que descendía por sus piernas y dejaba una estela apenas visible allí por donde pasaba. Lo único que tenía en su mente era el dolor tras descubrir que lo que había comenzado en el más ansiado de sus sueños se había convertido en la peor de las pesadillas.&lt;br /&gt;Su mente se remontó al domingo, seis días antes, cuando lo vio por primera vez. Ella estaba esperando el autobús, y a lo lejos vio cómo un joven se acercaba. Su aspecto era bastante desaliñado: llevaba el pelo muy largo, despeinado y bastante grasiento, la camiseta llena de manchas y unos vaqueros desgastados y con varias rasgaduras. No le dio importancia, pues desde niña había sabido no juzgar por las apariencias. Sin embargo, tan pronto como el chico llegó a su altura, le dio un tirón a su bolso y salió corriendo con él. Y, por tanto, con las llaves de casa, la cartera con los 500 euros que acababa de cobrar, el móvil y las fotos. Muchas de ellas de su madre.&lt;br /&gt;Trató de perseguirlo, pero él era mucho más rápido, y además había que sumar los segundos que había estado paralizada a causa del estupor. Sabía que no lograría darle alcance. Justo cuando estaba a punto de desistir, surgió de la nada otro chico. Un chico alto, fuerte, que parecía brillar con luz propia, como si un aura dorada lo rodease. En apenas un segundo derribó al ladrón y recuperó el bolso para devolvérselo a su legítima dueña.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-Largo de aquí o te daré una paliza, gilipollas- le espetó. El otro obedeció de inmediato, y se marchó maldiciendo por lo bajo a aquel héroe imprevisto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Estás bien? – le preguntó, y sonrió dejando al descubierto unos dientes perfectamente alineados y de un blanco inmaculado. Además, se le hicieron dos encantadores hoyuelos en las mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sí… Muchas gracias… Si no llega a ser por ti…- contestó ella titubeando, turbada ante la belleza del muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No tienes que agradecerme nada. Siempre es un placer ayudar a princesas en apuros. Me llamo Víctor, ¿y tú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, hechizada por su dulce voz y el azul de su mirada, contestó. Y pasaron toda la tarde hablando. En poco más de cuatro horas le contó cosas que jamás habría contado a un completo desconocido, como la muerte de su madre tras una larga enfermedad, la depresión que por eso sufría su padre y que le había dejado sin empleo y sin dinero para el alquiler. También le explicó que su tía se había ofrecido para hacerse cargo de ella y de su hermana pequeña mientras su padre se recuperaba, pero que él no daba muestras de mejorar en absoluto y lo más seguro era que tuviesen que quedarse para siempre en aquel lugar donde no conocía a nadie y donde tan sola estaba. Víctor, después de escuchar con atención y asentir con una mirada llena de cariño, solidaridad ye empatía, le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero ya no estás sola. Ahora tienes un amigo. Puedes venir y contar conmigo cuando quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue como, por primera vez en más de medio año, pudo volver a sentirse feliz. Quedaban cada día en aquella calle en la que él había actuado cual príncipe azul liberando a su princesa. Tomaban café, jugaban al billar, paseaban o simplemente charlaban durante horas en un banco. Y cuando parecía que las cosas no podían ir mejor, Víctor lo hizo: duplicó su felicidad al proponerle que al día siguiente, que era sábado, saliese con él y sus amigos de fiesta. ¡Por fin encontraba un grupo de gente! Y encima entraría en él de la mano de un chico tan maravilloso como aquel.&lt;br /&gt;Pasó toda la tarde del sábado pensando qué ropa ponerse. Desde que falleció su madre no había vuelto a arreglarse. Hacía mucho que no llevaba falda ni dejaba sus delicados rizos color azabache sueltos. Los tacones y las pinturas estaban olvidados aún en las cajas de la mudanza. Pero la vida volvía a tomar su sentido y se acicaló llena de ilusión.&lt;br /&gt;Cuando Víctor la recogió con su coche, se quedó sin palabras al verla. La miró de arriba abajo sonriendo. Luego sólo pudo decir que estaba preciosa. Condujo un rato en silencio, dirigiéndole varias tiernas miradas cada vez que se detenían en un semáforo. Al final rompió él de nuevo el silencio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, te voy a contar un poco los planes de la noche. Vamos a ir a una zona apartada, en mitad del campo, para beber un poco, porque en las discotecas está todo muy caro. Cuando estemos aburridos de estar allí, iremos a algún lugar con más ambiente. Luego volvemos todos en el monovolumen de un amigo, y cada fin de semana le toca a uno no beber para poder conducir. Somos siete justos, así que no hay problema. Te voy a hablar un poco de los demás, para que sepas algo de ellos cuando te los presente. Uno de ellos es Manuel, que es el macarrilla del grupo, aunque buena gente. Gonzalo es el bromista, siempre encuentra alguna gracia que decir, seguro que te ríes mucho con él. Con Andrea fijo que haces buenas migas, es un alma solidaria, trabaja como maestra voluntaria en la planta de pediatría del hospital. Luego está Borja, el tímido… A simple vista parece un poco raro, pero es porque le da mucho corte hablar con personas nuevas. Y la que queda es Laura, la artista del grupo. Si le dices cualquier cosa relacionada con la pintura, la tienes ganada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin llegaron al descampado en el que ya estaban todos esperándolos para el botellón. En cuanto hicieron las presentaciones, todos se mostraron realmente simpáticos, excepto Borja, que de verdad parecía tan introvertido como le había advertido Víctor. Se fijó un rato en él, porque parecía nervioso y bebía mucho más rápido que los demás. Su cara le sonaba, pero no sabía de qué. No le dio importancia porque lo estaba pasando genial, y además acaba de probar por primera vez la sensación de euforia que produce el alcohol. Estaba talmente desinhibida, y no paraba de reír con los chistes de Gonzalo. Al rato se fue con las chicas a escuchar música al monovolumen de Manuel, y se sentía al cien por cien integrada. Vio como Borja se alejaba del resto del grupo y se perdía en la espesura del bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Borjita ya va mear…Normal, si está bebiendo como una esponja…- dijo Laura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después llegó Víctor y le susurró al oído que si lo acompañaba al coche a por un CD para Gonzalo. Ella, por supuesto, aceptó. Bajó de un salto, y casi pierde el equilibrio, bebida como estaba, pero él la cogió por la cintura, y todos rieron. Así, con él rodeándola con sus brazos, fueron caminando hacia adelante, mientras se alejaban del resto de jóvenes. &lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-Tu coche no está por ahí –balbuceó sonriendo al tiempo que lo miraba con admiración. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-Ya, es que… Era una excusa… En realidad lo que quiero es pasear contigo y llevarte a un lugar donde se ven las estrellas y la luna, que hoy está llena y brilla casi tanto como tus ojos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Un cosquilleo recorrió su cuerpo y pensó en la suerte que había tenido al conocerlo. Encima de ser tan sumamente guapo, era un cielo. Lo apretó con fuerza y siguieron caminando durante cerca de media hora. Estaba bastante cansada, y el efecto del alcohol comenzaba a desaparecer. Hacía rato que la luna se había visto claramente, de hecho ya había vuelto a ocultarse entre el manto de ramas y hojas que cubría los árboles, y ellos seguían avanzando sin descanso, pero ella estaba tan cómoda a su lado, que le daba igual andar hasta que saliera el sol. De pronto, una figura fue definiéndose ante ellos en la oscuridad hasta que pudo reconocer a Borja. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-Ya era hora, macho. Pensaba que me explotarían los huevos esperando a que me trajeses a la zorrita. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Le extrañó mucho oír a Borja llamarla así, y miró a Víctor para ver su reacción, y su sorpresa fue mayúscula al ver que éste la agarraba por los brazos con fuerza desde atrás, inmovilizándola. Borja la agarró por las piernas y se sentó sobre ellas, obligándola a dejarlas abiertas. Una vez tumbada, la cogió de los brazos, de manera que Víctor quedó con las manos libres para amordazarla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-Date prisa, tío. Dame las pelas que habíamos acordado y deja que me pire. Paso de ver cómo te follas a la niñata ésta- dicho esto, Víctor volvió a cogerle los brazos, ignorando sus sollozos bajo el pañuelo, mientras Borja sacaba un fajo de billetes y se los metía en el bolsillo para volverla a sujetar entre los dos. Entonces Víctor la soltó del todo y se levantó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;- Que te aproveche, aunque no sé qué le ves... ¡Si está más plana que una tabla de planchar!- fue lo último que dijo antes de marcharse y llevarse con él el poquito de dignidad que aún le quedaba a la muchacha. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-¿No te acuerdas de mí, zorrita?-le dijo Borja mientras se desabrochaba el pantalón, aún sentado a horcajadas sobre su cuerpo-. No sabes lo que te va a doler que te desvirgue… Porque eres virgen, ¿verdad? Claro, una niñita de 16 años con esa cara de mosquita muerta… Pero tranquila, que yo te voy a dar una primera vez inolvidable- acercó su cara a la de ella, echándole su aliento impregnado de alcohol directamente sobre la nariz-. Seguro que hubieses preferido que te robase el bolso, no parecías tan asustada entonces como ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces lo comprendió todo: Borja era el chico que le robó el bolso hacía seis días. Por eso le sonaba. Sólo que ahora presentaba un corte de pelo pulcrísimo, un afeitado del todo apurado y lucía ropa de niño rico. Ese era el motivo de que no lo hubiese reconocido. Pero, si Borja era el ladrón y ya conocía a Víctor, deberían haberlo tenido todo planeado… Así que ya no cabía duda. Había sido víctima de la más burda mentira de su vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-Tu principito necesitaba pelas, y yo estaba encaprichado de ti desde que te vi la primera vez en la parada del autobús, frente al restaurante de mis padres, cada tarde. Así que hicimos un negocio: como a mí el dinero me sobra, sólo necesitaba el encanto para enamorarte, que es lo que le sobraba a él… El resto ya lo sabes. Ahora me toca recibir los beneficios de mi compra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Entonces le abrió aún más las piernas y embistió con fuerza dentro de su cuerpo. Sintió que algo se desgarraba, y aun estando amordazada, sus gritos y sollozos retumbaban en la penumbra mientras Borja empujaba sin compasión y le tocaba con brusquedad por zonas que ella no quería ni pensar. Las piedras se le clavaban en la espalda, sobretodo después de que él le levantara entre golpes la camiseta. Siguió tocándola, lamiendo su cuerpo con su asquerosa saliva impreganda en alcohol al tiempo que continuaba arremetiendo contra ella. Estuvo así unos minutos más, y por fin paró de moverse. Se quedó quieto sin salir de dentro de ella, respirando dificultosamente. Al poco rato se levantó, encendió un cigarro y le escupió en el rostro bañado en lágrimas de la chica. Luego se agachó y cogió su bolso, el mismo que había cogido el domingo anterior. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;-Yo nunca dejo nada a medias, zorrita. Así que esto me pertenece. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Y la dejó allí, con la única compañía de su propio llanto. Y allí empezó un camino que sólo conducía a la oscuridad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-4559753945195376974?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/4559753945195376974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=4559753945195376974' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4559753945195376974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/4559753945195376974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/11/sin-luz-al-final-del-tnel_27.html' title='Sin luz al final del túnel'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SS59GAhOx6I/AAAAAAAAAE4/izJ6EDB8fNs/s72-c/tristeza2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-3824256179901261511</id><published>2008-11-24T02:46:00.000-08:00</published><updated>2008-11-25T12:37:02.302-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Te dedico una entrada'/><title type='text'>Mis dos Santas Madres</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SSxh3lXqByI/AAAAAAAAAEo/wtnLZ5btCjo/s1600-h/y1pYuZ-RrvLuiDlzMZN4rZ5l3cClrxoTfiW_W9FPQm1A3Vb7BnFUkueab1Gu_v3-3PwPZ1xJSpWOOEjPK7LOpj_ag.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272696871296042786" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 210px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SSxh3lXqByI/AAAAAAAAAEo/wtnLZ5btCjo/s320/y1pYuZ-RrvLuiDlzMZN4rZ5l3cClrxoTfiW_W9FPQm1A3Vb7BnFUkueab1Gu_v3-3PwPZ1xJSpWOOEjPK7LOpj_ag.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Bueno, el título de hoy suena muy religioso... Os explico: hoy es Santa Catalina. Y Catalina se llaman mi madre y mi abuela. O dicho de otra forma, Catalina se llaman mis dos madres.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Yo vivo con mis padres y mi hermana, pero la casa de mis abuelos está sólo dos pisos por encima de la mía, así que, como es de imaginar, el contacto y la relación que tengo con ellos no es de nieta y abuelos, sino más bien de hija y padres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Por lo tanto, cuento con la bendición de tener dos mamis, aunque a la hora de ordenar la habitación o de pasar mucho tiempo fuera de casa y sin estudiar, más que una bendición parece casi una pesadilla pequeña. Eso sí, una pesadilla que merece la pena, que se me enfadan...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Tengo dos mujeres que darían la vida por mí, que han jugado conmigo durante horas a lo largo de mi infancia, que han perdido su tiempo en darme de comer mí (que con lo que trago ahora, y de pequeña no abría la boca ni loca), me han colmado de regalitos y, sobretodo, han tenido sus brazos abiertos durante 20 años para abrazarme constantemente, hasta dejarme a veces casi sin respiración. Porque me quieren tanto que ni el aire cabe en mis pulmones, ya que los llenan ellas dos de amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Sería imposible contar todo lo que me han dado... Más que nada porque me saldría una entrada aún más larga de lo habitual, y el blog me quedaría "gigante hasta las nubes", como el tren que quería mi primito Álex. Por lo tanto, lo que me dé tiempo a escribir, hay que multiplicarlo por mil... Y aún así se quedará corto. Porque ellas no descansan de hacerme feliz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Podría recordar por ejemplo aquellas tardes en que mi abuela me llevaba a pasear por la acera de debajo de mi casa a coger flores cuando aún usaba pañales. No recuerdo mucho, porque era muy pequeña, pero sí me acuerdo de coger florecitas amarillas. Y según me cuenta ella, me paraba a mirar los bichos que encontraba: "Abuelita, un bicho. Abuelita, otro bicho". Y ella con más paciencia que un santo, a agacharse para ver bien las hormiguillas y escarabajos o lo que fuese...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;También podría recordar cómo mi madre jugaba a las cocinitas conmigo como si tuviésemos la misma edad (aunque bien mirado, poca gente puede presumir de tener una mami tan jovencita como la mía). La capacidad de volverme niña pequeña cuando estoy con niños pequeños la he debido sacar de ella, eso está clarísimo. Los tres años que pasé como hija única no tuve tiempo de aburrirme, porque ella me regalaba todo su tiempo, para jugar conmigo y ser, además de una excelente educadora y cuidadora, una &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;compi&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; de juegos divertidísima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Otro recuerdo de esos que te marcan la infancia es ir con mi abuela miles de tardes de verano a merendar al polideportivo. Los cinco primos, un balón y un par de botes de Dan' up, además de galletas, chocolate (blanco, que si no no comía Ana)... Y a jugar durante horas bajo su atenta mirada. Luego nos llamaba para que merendásemos toda esa enorme cantidad de comida (tan dulce como ella) y nos limpiábamos en su eterno pañito de colores, jejeje.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Volvemos a mi mami... A recuerdos malos... A esas tardes de Bachillerato, en las que un montón de artistas, reyes, filósofos y verbos de latín me atormentaban, muchas veces hasta las lágrimas... Y mi pobre madre se perdía el programa de turno de la televisión para "pasarme nota" (que es lo que mi hermana, mi madre y yo utilizamos para decirnos que comprueben si sabemos la lección). Durante horas estaba sentada en mi cama, oyendo cómo yo gritaba de rabia cuando no conseguía aprenderlo todo, y cuando había suerte le tocaba tragarse las declinaciones griegas... Luego se oía un gritito desde la habitación de mi hermana: "¡Mamáááá! ¡Ven a pasarme notaaaa!" Y como una pelota se pasaba la tarde y muchas veces la noche de un cuarto a otro, para escuchar cosas sobre Jenofonte unas ocasiones y las capitales de Europa otras. Ahora ya en la universidad la he dejado descansar, porque es tanto y tan raro lo que estudio que es mejor que lo estudie a mi rollo, pero sé que si algún día decido volver a las andadas, ella volvería a "pasarme nota" sin dudar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Y otra vez a hablar de mi abuela. La mitad de mi armario era artesanal. La gente se quedaba alucinada cuando veía a dos niñas vestidas iguales, con pinta de repollo. Parecía que se preguntaran "¿Es posible que las tiendas vendan esos trajes tan barrocos?" Era obvio que no, eran trajes que mi abuela realizaba con sus propias manos, armada con su aguja y su máquina de coser. La cantidad de flores que nos habrá cosido ella y puesto nuestra madre... Parecíamos dos prados andantes. Y bueno, pese a parecer ramos de flores, eran muy artísticos, y sobretodo estaban hechos con mucho amor y una gran dedicación y esfuerzo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;De nuevo con la mami... ¿Qué decir de esas fantásticas tartas de cumpleaños a rebosar de chucherías? Pues prefiero decir pocas cosas, la verdad, porque hoy, como he comido en la universidad, he tomado sólo un &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Kawa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; (que para abreviar diré que es parecido a no comer nada), y si me pongo a hablar mucho de semejante delicia no me quedará más remedio que ir a la máquina y sacarme una bolsita de &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;chuches&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;... pero como para eso tendría que dejar la entrada a medias, mejor que cambie de tema. Sólo decir que el ingrediente secreto de esas tartas era cariñito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Ese mismo ingrediente secreto lo llevan los papajotes de mi abuela. Receta del pueblo, una maravilla para el paladar. Cada mañana de fin de semana nos juntábamos los cinco primos en su casa y ella venga a hacer papajotes. ¡Volaban! Hacía unos cuantos requemados para quienes los preferíamos tostaditos, y otros blanduzcos para quienes les gustaba la sensación de la cremilla en su boca. ¡Me empiezan a crujir las tripas con tanta comida!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;¿Conocéis a alguien capaz de rechupetear un papel de quesito y tirarlo en el suelo de su propia casa varias noches? Yo sí... Mi mami... Cuando se nos caía un diente a mi hermana o a mí, dejábamos debajo de la almohada (además de "la gran pérdida dental") un quesito... ¡Es que el viaje cargado de regalos es muy cansado para un ratón! Y claro, abre el apetito... Entonces mi madre, además de llenar la cama de regalos (aún no sé cómo no me despertaba cuando metía bajo mi cabeza una caja de la hermanita de Barbie o la película de "Babe, el cerdito valiente"), se comía el quesito (supongo que sin ganas, porque un quesito casi de madrugada no es lo que más suele apetecer), y luego tiraba el papel por ahí en medio. Al día siguiente, llena de ilusión, abría los regalos con nosotras y fingía sorpresa cuando algún regalo nos dejaba sin palabras. Incluso se atrevía a insultar al pobre Ratoncito Pérez: "Tú te crees el ratón marrano... Coge y tira el papel...Cómo se nota que no barre él... ¡Qué cochino!" Nosotras nos partíamos de risa al ver que cada vez lo repetía, aunque le pidiésemos por carta que fuese más limpio y lo llevase a la papelera. Y nunca caíamos en la cuenta de lo raro que era que aunque se me cayese el diente a mí, también recibía Ana regalos, y cuando era ella la mellada, mi almohada también tenía sorpresa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Eso por no hablar de las noches de Papá Noel... Siempre adelantadas para que mis primos estuviesen en Benidorm y no en el pueblo... Mi casa llena de papeles, luces, gritos... Y juguetes a mansalva. Todo gracias a los "duendes de Santa Claus", entre ellos mi mami y mi yayi...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Bueno, creo que voy a parar ya, que me estoy poniendo sentimental y no me gusta la idea de echarme a llorar en mitad de la sala de ordenadores de la biblioteca... La gente me miraría raro...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;Así que acabo esta entrada con la frase más importante del día:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;¡FELIZ SANTO, MAMI Y YAYI!!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-3824256179901261511?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/3824256179901261511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=3824256179901261511' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3824256179901261511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/3824256179901261511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/11/mis-dos-santas-madres.html' title='Mis dos Santas Madres'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SSxh3lXqByI/AAAAAAAAAEo/wtnLZ5btCjo/s72-c/y1pYuZ-RrvLuiDlzMZN4rZ5l3cClrxoTfiW_W9FPQm1A3Vb7BnFUkueab1Gu_v3-3PwPZ1xJSpWOOEjPK7LOpj_ag.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-5545617024035355043</id><published>2008-11-22T00:58:00.000-08:00</published><updated>2008-11-22T02:22:27.862-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias para peques'/><title type='text'>La Familia del Arco Iris</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SSfdVTv6_WI/AAAAAAAAAEg/nkHhlmze1wI/s1600-h/Dibujo.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271425247008718178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 290px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SSfdVTv6_WI/AAAAAAAAAEg/nkHhlmze1wI/s320/Dibujo.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Saúl se sentó delante del gran tazón de cereales que le había preparado papá. Normalmente, le costaba mucho tomarse el desayuno rápido, pero aquel era un día especial y quería terminar de prepararse pronto para poder salir cuanto antes. Así que decidió tomarlo muy rápido, tanto, que se atragantó y tosió mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Saúl, no seas burrito. Hay que tomar las cosas sin pausa pero sin prisa, si no mira lo que te puede pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él sabía que cuando los papás riñen a sus hijos no es porque no los quieran. Sabía que todos los papás que quieren a los niños, además de hacerles regalos, darles abrazos y arroparlos por las noches, tienen que advertirles de las cosas que están mal. Aún así, Saúl prefería un achuchón o un cochecito de juguete antes que una bronca, por más pequeñita que fuese. Además, siempre le pedían que fuese como Superman y se bebiese la leche en poco tiempo. ¿Por qué ahora papá no le hacía gracia que fuese tan veloz como un héroe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdón- dijo a regañadientes-. Es que estoy muy ilusionado y no quiero que perdamos el avión. ¿Has terminado de preparar el "iquepaje" como te dijo mamá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá entró riendo en la cocina y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se dice "equipaje", tesoro- luego le ordenó a papá:- Tira y acaba tu "iquepaje", que tiene razón el pequeñajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl no entendía nada. Si mamá le acababa de decir a él que se decía "equipaje" y no "iquepaje", ¿por qué ella volvía decirlo mal? A veces no hay quien entienda a los mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acabaron, fueron todos juntos en taxi, que era un coche normal, aunque Saúl se esperaba que fuese un súper-coche. Llegaron en él al aeropuerto. Saúl corrió de un cristal a otro para ver los aviones que despegaban y aterrizaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Mirad qué grandes, mamá y papá! ¿En cuál vamos a ir? ¿Subirá tan alto como aquél?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los papás trataban de responder a todas sus preguntas, hasta que llegó el momento de embarcar. Saúl estaba tan nervioso que no podía dejar de dar saltitos. Dejaron la maleta en una cinta transportadora como la de la caja del supermercado. Un poco asustado, preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si esas maletas son nuestras, ¿por qué nos las van a hacer pagar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No nos van a hacer pagarlas. Las van a llevar dentro del avión con el resto de maletas, y cuando lleguemos a China, nos las devolverán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces llegó la hora de subir al avión. ¡Era grandísimo! Subió las escaleras imaginando que era el piloto, y una vez acomodado en su asiento, siguió jugando, mientras se veía realizando piruetas en el aire. Pero claro, ser un piloto acrobático, aunque sea soñando despierto, da mucho sueño, y no tardó en dormirse acurrucado entre papá y mamá. Y dormido siguió soñando que viajaba entre las nubes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Papá lo despertó con la noticia de que ya estaban en China. Lo tomó en brazos hasta bajar del avión, y después de recuperar las maletas, montaron en autobús. Saúl se fijó en que todo el mundo allí tenía la piel muy clarita, casi amarilla, y los ojos pequeños y alargados hacia los lados, como el señor que les llevaba arroz los viernes por la noche o la chica que vendía juguetes cerca de la casa de su amigo Toni.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas cuantas paradas después, bajaron y fueron andando hasta una casa muy grande y un poco vieja, con un patio en el que jugaba muchas niñas con los mismos ojos que la gente del autobús. También la señora que les abrió la puerta tenía esos ojos. Los condujo por muchos pasillos y les hizo detenerse delante de una puerta que tenía un cartel. Era un cartel muy raro, porque las letras que tenía escritas no eran ni la S de Saúl, ni la T de Toni, ni la M de Marina, ni la A de Alejandro, ni la L de Laura, que eran las letras que aprendían en el cole. Cuando la mujer abrió la puerta, lo primero que vieron fue una cuna de bebé, y dentro de la cuna había una personita muy pequeña. Mamá se tapó la boca y lloró un poquito al mismo tiempo que reía. Como Saúl era un chico mayor no se asustó de ver llorar a mamá. porque sabía que eso era llorar de alegría. Papá la abrazó y a él le agarró muy fuerte de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira, Saúl: ésta es Bea, tu hermanita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá la cogió en brazos y todos se sentaron a mirarla. Era igual de pequeña que los muñecos que tenían en el cole, y sus ojos eran como los de las niñas y los mayores de allí fuera. También su piel era tan clarita que parecía amarilla. Entonces miró a mamá, luego a papá y, finalmente, se miró a él en un espejito pequeño que había en la pared. Y se puso a recordar las familias de sus amigos. Y después de pensar un poco, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No nos parecemos. Las demás familias sí se parecen. Laura y su hermana tienen el pelo amarillo como su mamá y los ojos azules como el cielo igual que su papá. Y los cuatro tienen la piel un poco clarita. Alejandro y su hermano tienen el pelo negro como su papá y los ojos verdes de su mamá. Pero nosotros somos muy diferentes... Vosotros tenéis la piel ni muy clara ni muy oscura. El bebé la tiene tan clara que parece amarilla, y yo tan oscura que parece casi negra, como el chocolate. Bea y yo tenemos el pelo negro, pero ella tiene poco y liso, y yo mucho y rizado. Vosotros dos tenéis el pelo marrón. Los ojos nuestros son negros, los de mamá verdes y los de papá marrones. Y todos tenemos los ojos muy grandes menos el bebé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Papá y mamá se miraron sonriendo, y papá contestó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso es porque los niños se parecen o no a sus papás según la forma en que hayan llegado a la familia. Tú sabes que hay mamás que tienen un bebé en la tripita y, cuando crece, sale con su familia, ¿verdad?- Saúl dijo que sí muy fuerte moviendo la cabeza de arriba hacia abajo-. Pues esos niños se parecen a sus papás en la carita. Pero hay otros niños que crecen en la tripita de una mamá que no puede cuidarlos, y también hay mamás que pueden cuidar niños pero no pueden tenerlos en sus tripitas. Tú y Bea estuvisteis en la tripita de una mamá que no podía cuidaros, y esta mamá que tenemos aquí sí podía cuidar niños pero no podía tenerlos en la tripita. Por eso, mamá y yo fuimos a Kenia a buscarte a ti hace cuatro años, y ahora hemos venido a China a buscar a Bea. Y os llevamos a casa para quereros siempre. Eso también lo sabes, ¿a que sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí... Por eso Bea y yo no nos parecemos a vosotros: porque no estuvimos en la tripita de mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro... Por eso nuestros ojos, pelos y pieles son de diferentes colores. Pero piénsalo así: si el arco iris fuese todo del mismo color, sería igual de bonito?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No... Es tan bonito porque tiene muchos colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues en nuestra familia pasa lo mismo: somos una familia muy especial porque tenemos muchos colores. Y aunque seamos diferentes, estamos siempre juntos. Como el rojo, el naranja, el amarillo, el verde, el azul y el lila del arco iris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces... ¡Somos la familia Arco Iris!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mamá y papá rieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, tesoro. Somos la familia Arco Iris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se abrazaron todos tan fuerte y tan sonrientes, que nunca se había visto un arco iris tan feliz como aquél.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-5545617024035355043?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/5545617024035355043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=5545617024035355043' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/5545617024035355043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/5545617024035355043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/11/la-familia-del-arco-iris.html' title='La Familia del Arco Iris'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SSfdVTv6_WI/AAAAAAAAAEg/nkHhlmze1wI/s72-c/Dibujo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-2098226172450387040</id><published>2008-10-31T13:37:00.001-07:00</published><updated>2008-11-08T04:11:23.952-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>Y había que obedecerle siempre</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SQts-jio7tI/AAAAAAAAAEY/pocRIB4N16E/s1600-h/zzzzzzzzzzzzzz.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263420411460775634" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SQts-jio7tI/AAAAAAAAAEY/pocRIB4N16E/s200/zzzzzzzzzzzzzz.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Keiwa salió de la escuela que había en su poblado. Se sentía muy afortunada por poder acudir allí, ya que tan solo unos pocos meses antes no había ningún lugar destinado a enseñar a los niños en los alrededores. Y ella, con seis añitos, ya había aprendido algunas letras y números, y disfrutaba demostrando a mamá y a Komu, su hermano pequeño, sus nuevas destrezas haciendo trazos con el dedo en la arena. Eso sí, se apresuraba en borrarlas cuando veía que se acercaba papá, pues él siempre decía que era una tontería enseñar a las mujeres. “Si sólo tenéis que servirnos como esposas, no sé para qué querréis leer”. Keiwa no sabía por qué tenía que servir como esposa a nadie, y le parecía muy divertido observar cómo las letras, unos dibujos que antes no tenían sentido para ella, ahora se agrupaban para formar su nombre o el de sus amigos. Y ella era una de las que más rápido aprendían, superando también a niños incluso mayores que ella. Pero claro, papá era el hombre… Y había que obedecerle siempre, aunque casi siempre fuese duro con el resto de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día era especial. Clara, su profesora, les había dado a principios de semana una noticia mitad dulce, mitad amarga: comenzaban las vacaciones. Les contó que ella debía marcharse a España, su país de origen, para ver a sus papás, hermanos, sobrinos y amigos. Keiwa lo comprendía, sabía que era normal que Clara echase de menos a sus seres queridos, pero le daba pena dejar el cole, aunque sólo fuese durante tres meses. Ella no sabía cuánto eran tres meses, pero la maestra decía que era poco, y ella nunca mentía. Además, así podría hacer los ejercicios del libro que le había regalado (igual que al resto de niños y niñas de la clase) y enseñarle a Komu para que al año siguiente, cuando empezara la escuela él también, ya supiera algunas cosas de las que le explicasen. Y también tendría tiempo para ayudar a mamá a recoger la cosecha, así no estaría tan cansada por las noches, ni lloraría porque papá le gritase si hacía algo mal debido al agotamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pensando en todo eso, llegó a casa. Le resultó extraño cuando, al abrir la puerta, vio que en casa estaba papá. Se fijó en que mamá tenía los ojos muy rojos y clavados en suelo, y presintió que algo iba mal. Su primer pensamiento fue para Komu, y el corazón le dio un vuelco, pero se tranquilizó al verlo por la ventana jugando con la tierra, haciendo dibujos en la arena en un vano intento de imitarla a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Keiwa, ser mujer implica muchos riesgos-, empezó a hablar papá en un tono más serio aún de lo habitual.- Estáis siempre en riesgo de ser impuras. Debemos asegurarte un porvenir, que el día de mañana seas una mujer digna y tu deber sea antepuesto a cualquier placer. Por eso, hoy vas a ir con mamá a casa de Ansel, la matrona, para hacer de ti una muchacha respetable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña no entendió casi nada de lo que papá dijo, pero la idea le dio mala espina. Ansel era una señora mayor que traía niños al mundo, y eso era bueno. Pero cada vez que una niña pequeña, y no una mujer, iba a su casa, luego pasaba varios días sin salir a jugar ni asistir a clase. Incluso, recordó a Asha, una niña tres años mayor que ella, que acudió allí con su madre y no había vuelto a verla. Pero papá era el hombre… Y había que obedecerle siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mugabe, por favor… Es una niña… No me obligues a llevarla allí, por favor…- suplicaba mamá entre lágrimas-. Déjala, por favor… Podemos inculcarle una buena educación, enseñarle lo que está mal, y así nunca hará algo que la corrompa… Pero no la hagas pasar por eso.&lt;br /&gt;- Aminata, ya he consentido que mi hija acuda a una escuela y que aprenda a leer y escribir, a contar… ¡Como si fuese un hombre! No voy a tolerar que además pueda darse a la mala vida. O la llevas allí, o seré yo mismo quien lo haga.&lt;br /&gt;Sollozando, mamá le tomó la mano y salió de casa. Ella estaba muy asustada, pero no se atrevía a protestar. No quería que papá le hiciese aquello tan horrible de lo que mamá quería protegerla. Prefería incluso que fuese Ansel la que llevase a cabo aquello… Fuera lo que fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron a la puerta de la cabaña, y ella ya las estaba esperando. Las hizo pasar a una habitación muy sucia en la que había otras cinco mujeres que invitaron a mamá a salir y a ella a tumbarse. Miró asustada a mamá. Quería irse con ella, pero sabía que cualquier resistencia sería inútil, porque aquellas ancianas la detendrían. Además, mamá no podía tampoco detener aquello, porque papá era el hombre… Y había que obedecerle siempre. Si no lo hacía, Keiwa sabía que él la golpearía. Una mujer no puede desafiar a su esposo. Así que hizo caso y, notando cómo el corazón latía muy, muy fuerte, se tumbó. Entre Ansel y otra mujer le quitaron su vestido, un vestido precioso que le hizo mamá para que fuese guapa el día que se despidiese de Clara. Luego la cogieron entre todas, de manera que quedó inmóvil: dos de ellas le agarraron los brazos, otras tantas las piernas, de forma que quedasen separadas, y la cuarta se sentó en su pequeño pecho, cortándole la respiración. La última de las desconocidas le tapó la boca, mientras que Ansel le dijo que ni se le ocurriera llorar ni gritar, porque se convertiría en la deshonra de la familia. Keiwa estaba cada vez más asustada. Aunque le hubiesen permitido gritar, no creía que pudiese, pues tenía un nudo en la garganta que le oprimía. Entonces vio cómo la matrona cogía una cuchilla y la acercó entre sus piernas. Enseguida notó el dolor más intenso que hasta ese día había vivido, y supo que ni el nudo de la garganta, ni las advertencias de la anciana y ni siquiera el miedo a ser una vergüenza para papá podrían impedir que las lágrimas y gritos saliesen de ella. Trató de resistirse, pero eran muchas contra ella, y más fuertes. Siguió llorando y sus gritos ahogados tras la gigante mano que apretaba su carita de niña resonaban en el más horrible de los silencios, ignorados por las mujeres que la torturaban. No sabría decir cuánto duró aquella pesadilla, porque al rato se desmayó, justo después de ver cómo su vestidito nuevo, ese que con tanto amor mamá había hecho y con tanta ilusión se había puesto ella, se iba llenando rápidamente de la sangre que brotaba del torrente de su herida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando despertó, estaba en casa. Abrió los ojos y vio a Komu, que la observaba preocupado sentado junto a ella. Con su vocecita infantil, tan dulce como siempre, le preguntó que cómo estaba. Le dijo también que era una dormilona, que llevaba muchos días durmiendo y él se aburría jugando sólo. Y que papá y mamá discutieron durante todos los días que estaba durando su sueño. De hecho, la propia Keiwa podía escuchar los gritos ahora que estaba despierta. Pero había algo raro… Aturdida como estaba, tardó un rato en darse cuenta de qué era lo que no encajaba: no gritaba sólo papá, sino que esta vez también mamá alzaba la voz para hacerse oír.&lt;br /&gt;-Voy a llevarla al hospital, Mugabe, aunque me eches de casa.&lt;br /&gt;-Si ha caído enferma es porque los malos espíritus moran en ella. Ya te lo he dicho. Es una vergüenza. Acudir al hospital ensuciará el buen nombre de la familia.&lt;br /&gt;-Me da igual. Me das igual tú, el nombre de la familia, la honra… Me da igual todo. Sólo me importa salvar a mi hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Keiwa no salía de asombro. Mamá entró en el único dormitorio de la casa, le besó la frente y le dijo que se alegraba de verla despierta. Después la tomó en brazos, como cuando era pequeñita, y agarró la mano de Komu. Estaba desobedeciendo a papá. Y papá era el hombre… Y había que obedecerle siempre. Mamá lo sabía. ¿Por qué no le hacía caso, entonces? ¿Era mamá una mujer mala por no respetar la autoridad de su esposo? Entonces, al salir a la estancia que hacía las veces de cocina y comedor, vio la mirada de odio de papá, y supo que no. Papá era el malo. Nadie debería hacer tanto daño a sus hijos. Mamá la quería y la iba a salvar. Mamá no sería un hombre, pero era buena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron al pequeño hospital de la comarca, tras recorrer varios kilómetros en brazos de mamá, Keiwa estaba muy mareada. Lo veía todo como en un sueño. Sólo notaba el dolor, y apenas era consciente de cómo volvían desnudarla y, tras un pequeño pinchazo, le echaban todo tipo de ungüentos en la herida. Pero ya no le dolía. Y nadie la sujetaba, ni se enfadaban porque sollozase de miedo. Todos le sonreían y le decían palabras bonitas. Además, mamá estaba allí, aferrando su mano, con Komu en sus rodillas llorando por ver sufrir a su idolatrada hermana mayor. Ella no quería verlo llorar, y como se dio cuenta de que cada vez le dolía menos, le dedicó una sonrisa y, en un susurro apenas audible, le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vas a ir al cole, y vas a aprender mucho, y así los dos juntos haremos un libro que enseñe a los mayores que no hay que hacer daño a los niños. Para que nadie más se tumbe en esta cama y vea llorar a su hermanito, ni se siente en esa silla a ver sufrir a su hermana ni a su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Komu le devolvió la sonrisa y asintió, aunque no comprendía muy bien aquellas palabras. Keiwa cerró los ojos y exhaló su último suspiro. Y se marchó feliz, con la imagen de la sonrisa de su hermanito y con la certeza de que papá, a pesar de ser el hombre, no volvería a ser obedecido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-2098226172450387040?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/2098226172450387040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=2098226172450387040' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2098226172450387040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/2098226172450387040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/10/y-haba-que-obedecerle-siempre.html' title='Y había que obedecerle siempre'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SQts-jio7tI/AAAAAAAAAEY/pocRIB4N16E/s72-c/zzzzzzzzzzzzzz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-7870483597426897493</id><published>2008-10-21T03:23:00.000-07:00</published><updated>2008-10-23T11:42:20.476-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis relatillos'/><title type='text'>No sabes cuánto</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SQDFFJu0IZI/AAAAAAAAAD4/trDfARoJPu4/s1600-h/bullying.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260421057071030674" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 175px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SQDFFJu0IZI/AAAAAAAAAD4/trDfARoJPu4/s320/bullying.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Estaba cansado. Las piernas le dolían muchísimo, notaba cómo sus músculos hacían un esfuerzo sobrehumano cuando las apoyaba en el suelo tras cada zancada. Su respiración se hacía más costosa por segundos, empezaba a marearse y su visión se iba tornando más nublosa. Pero el miedo a que le diesen alcance era mucho mayor que cualquier otro problema. Así que hizo caso a omiso a lo que su cuerpo le pedía y obedeció a su mente, que le gritaba aterrorizada que corriese tanto como pudiera. Asustado por lo que pudiera encontrar, giró la cara un momento para ver a sus perseguidores que, tal como imaginaba, iban ganándole terreno y a cada instante se acercaban más y más. Cuando volvió a mirar hacia delante, se dio cuenta de que un hombre doblaba la esquina y que no podría evitar chocar contra él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Cuidado, chico!- exclamó el hombre tras el impacto-. Los jóvenes de hoy siempre vais con prisas. Mira, ya vienen tus amiguitos a socorrernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de la amabilidad que estaba demostrando después del percance, Raúl no se detuvo ni para pedir disculpas, sino que se levantó y siguió con su carrera, dejando al señor en el suelo atónito por la mala educación que demostraba aquel chico, y más asombrado aún cuando los otros jóvenes que iban tras él pasaban por su lado sin detenerse tampoco. Vio cómo los cuatro se perdían tras la siguiente calle a la izquierda, primero el que había chocado y, a escasos metros, los otros tres. Pero lo que no vio fue lo que pasó después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más alto de los tres chicos se abalanzó sobre Raúl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te hemos pillado, rarito. Y ahora nos vas a dar todo lo que lleves encima.&lt;br /&gt;- No llevo nada, Vicente. Mis padres ya no me dan dinero porque desde que me robáis dicen que gasto mucho.&lt;br /&gt;- ¿Desde que te robamos? Rarito, nosotros no te robamos. Los de las posiciones sociales inferiores tenéis que pagarnos impuestos a quienes estamos en los escalafones superiores. No te preocupes, si no tienes nada para darnos, procederemos al embargo. ¡Venga, chicos! Nos cobraremos lo que nos pertenece con salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora más tarde, Raúl llegó a casa. Como siempre, estaba solo. Su familia estaba trabajando. Con doce años, ya hacía cuatro que cada día abría la puerta con su propia llave y calentaba la comida en el microondas en absoluta soledad. Pero ese día prefirió no hacerlo. Las heridas le escocían demasiado, más que el hambre. Pero sobretodo le escocía no tener a nadie a quien recurrir en estas situaciones. Cuando su madre llegaba, tarde, del trabajo, y veía todas las magulladuras que su único hijo presentaba desde hacía cuatro meses, desde que empezó el instituto de educación secundaria, lo único que se le ocurría pensar ( y decir hasta hacer que a Raúl el doliesen los oídos y el alma) era que el chico había salido muy torpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es que no te fijas por dónde andas, hijo. Siempre estás dándote golpes. Venga, date una ducha y acuéstate, que ya son las once y papá no tardará en llegar con ganas de ducharse él también. Eso sí, procura no resbalarte en la bañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salía de la ducha, envuelto en la toalla, se cruzaba a oscuras en el pasillo con su padre, que le daba un beso y le decía sin llegar a ver nunca los cardenales que poblaban cada rincón de su cuerpo ni los cortes que se hundían en su carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buenas noches, hijo. Que descanses, que mañana te espera un largo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No sabes cuánto, papá”, pensaba todas las noches antes de meterse en su cama y cerrar los ojos rezando para que la mañana no llegase nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese recuerdo le dio una idea, una idea que le haría feliz y le libraría de todo su sufrimiento, por fin…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la madre llegó esa noche, a las diez y media, se extrañó al ver la luz del salón apagada. Era muy raro que Raúl no estuviese sentado viendo algún programa. Presionó el interruptor, y lo único qua había de inusual (a parte de la ausencia de su hijo), era una nota de papel en el marco que antes contenía la foto de la primera Comunión del niño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mamá, me alegra decirte que nunca he sido torpe. Siempre se me ha dado bien la educación física, he tenido buenos reflejos y suelo fijarme perfectamente por dónde ando. Papá, tienes toda la razón del mundo al decirme cada noche que el día siguiente será duro, aunque tú nunca has llegado a saber hasta el punto que llegaba la dureza de cada mañana. Pero ahora todo eso se acabó. Ya no habrá más días duros. Os pido que ayudéis a otros padres a evitar que sus hijos acabe como el vuestro o como los que me han hecho daño desde hace tanto tiempo. Os quiero, y os agradezco todo lo que habéis hecho pro mí desde que nací y hasta los ocho años, cuando aquel conductor me dejó sin mi hermana mayor y, sin darse cuenta, me arrebató también a mis padres. Adiós:&lt;br /&gt;Raúl."&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-7870483597426897493?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/7870483597426897493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=7870483597426897493' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7870483597426897493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/7870483597426897493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/10/no-sabes-cunto.html' title='No sabes cuánto'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SQDFFJu0IZI/AAAAAAAAAD4/trDfARoJPu4/s72-c/bullying.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9044705769114357679.post-6500329228132414989</id><published>2008-10-17T03:31:00.001-07:00</published><updated>2008-10-17T03:55:50.309-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones y experiencias'/><title type='text'>Llegada al mundo Blog</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SPhvFquRNOI/AAAAAAAAAAo/QeX7Vsa6jNg/s1600-h/zlore.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258074708113437922" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SPhvFquRNOI/AAAAAAAAAAo/QeX7Vsa6jNg/s320/zlore.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¡Hola!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pues aquí estoy, haciendo algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer. Os preguntaréis cómo puede ser eso, que en plena era de comunicaciones desee hacer un blog y tarde en inaugurarlo. Bueno, pues para que quede claro, el principal motivo es el despiste. Sí, soy tan despistada que cada vez que enciendo el ordenador, olvido las ganas que tengo de crear un blog. Pero bueno, el problema está resuelto, porque con este comienza mi nueva vida como blogger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora surge otro dilema: cómo empezar. Siempre me pasa igual, me cuestan los principios, me trabo y… Nada, no hay manera. Supongo que lo mejor será comenzar por presentarme, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues mi nombre es Lorena, tengo 20 años y vivo en Benidorm. Estoy estudiando Magisterio Infantil en la Universidad de Alicante. Y la verdad, creo que mi carrera me viene como anillo al dedo, porque soy muy niña a pesar de haber vivido dos décadas en este mundo en el que cada día se aprenden cosas nuevas. Además, me apasiona la idea de ser yo quien pueda enseñar esas cosas a una veintena de pares de ojos expectantes que brillan de ilusión por todo, a un aula repleta de personas de reducido tamaño que aún desconocen qué es eso de la maldad. Me encanta saber que mi máxima obligación en el futuro será estar rodeada de ellos. Así da gusto tener obligaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es eso lo único que me apasiona. Mi sueño, además de tratar de convertir la escuela en algo mágico, es escribir. De siempre me ha gustado muchísimo leer, y no sé si leía porque sin lectura no se puede escribir o si me gusta escribir por haber descubierto lo bien que se puede pasar leyendo. Sea como sea, disfruto mucho haciendo ambas cosas. Para hacerme feliz no hay que hacer nada más que darme un libro o un cuaderno sin estrenar. Pocas cosas hay tan estimulantes para mí como el olor a libros nuevos o un puñado de papel en blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, las nuevas tecnologías avanzan, y ahora hay nuevas formas de dejar constancia escrita de todos los pensamientos que fluyen por nuestras cabecitas. Por eso quise crear un blog, para escribir en él mis cuentecillos, historias, experiencias personales… Y a pesar de ser torpe con la informática, espero que, a causa de las ganas que le voy a poner, me quede algo aunque sólo sea un poquito decente. Eso sí, aviso ya de que cuento con otra desventaja, que es mi carencia total de organización… Trataré de tenerlo todo bien etiquetado, pero no prometo nada… Se acepta ayuda de personas con altas capacidades organizativas (eso incluye también la posibilidad de darme pautas para ordenar mi habitación, que os aseguro que está siempre más chapucera de lo que nadie imagina).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que hasta aquí llega mi primera entrada, que no sé si ha sido para poneros al corriente de todo a quienes me leáis o a mí misma…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Deseadme suerte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena Hernández Vela&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9044705769114357679-6500329228132414989?l=imaginaimaginar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/feeds/6500329228132414989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9044705769114357679&amp;postID=6500329228132414989' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6500329228132414989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9044705769114357679/posts/default/6500329228132414989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://imaginaimaginar.blogspot.com/2008/10/llegada-al-mundo-blog.html' title='Llegada al mundo Blog'/><author><name>Lorena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14917854137264677447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/TLgGezi7VXI/AAAAAAAAAOc/KS9U3VKiQQM/S220/CIMG1429.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6y3gGc_h5Hs/SPhvFquRNOI/AAAAAAAAAAo/QeX7Vsa6jNg/s72-c/zlore.gif' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
